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lunes, 7 de febrero de 2022

Memoria 'Karst de La Llera 2019'

¡Aḥayádevos, cuever@s!

No hay trabajo de exploración que se precie sin la correspondiente memoria y, aunque en muchas ocasiones con retraso (y para muestra un botón), los del Escar siempre publicamos nuestros trabajos. En esta ocasión le toca el turno a la memoria de exploración del Karst de La Llera (Llanes, Asturias) durante el 2019.

Destacan las labores realizadas en el Sistema Pradón-Ḥonfría donde, entre nuestra revisión topográfica y los trabajos previos, se superan los 5 km de desarrollo, por lo que se convierte en la mayor cavidad del karst de La Llera, sobrepasando los 4,7 km del Sistema Ḥoulagua-Las Matas. Se continuó también con los trabajos en la Cueva l'Artite (LLR-20), que alcanza los 266 m de desarrollo, mas sin lograr empatarla al sistema. Así mismo se han dedicado algunas jornadas a Cueva Tapada, que alcanza 1,2 km de desarrollo, y a revisar cavidades exploradas previamente: LLR-15, Ḥouporqueru, Torca las Matas, etc. Por otro lado, de cara a la hipotética conexión de l'Arite a la red, hemos tirado poligonal exterior entre esta y la Cueva de Ḥonfría.

En esta campaña el Escar ha contado con la colaboración de espeleólogos del G.E. Gorfolí y el G.E. Diañu Burlón (Asturies), del G.E. Niphargus (Burgos) y el C.C.E.S. (Cantabria).

Este informe incluye las topografías parciales de Ḥonfría (y galerías finales del Pradón), de Tapada y de l'Arite. Como de costumbre la memoria puede consultarse y descargarse libremente de Google Drive siguiendo este enlace. También quedará fijada en la columna derecha de este blog.

En breve publicaremos más memorias pendientes.

¡Saludos soterraños!


martes, 25 de enero de 2022

Memoria Karst de La Llera 2018

¡Aḥayádevos, cuever@s!

Presentamos, no sin cierto retraso, la memoria de la campaña 2018 la S.E.B. Escar en el Karst de La Llera.

A destacar la revisión topográfica de la Cueva de Ḥonfría, que en esa campaña superó 1,5 km de desarrollo, con la incorporación de nuevos sectores como L'Escarelinto. El conjunto de lo topografiado en la red Pradón-Ḥonfría llegaba a los 4621 m de desarrollo.

Ese 2018 fue también el año del descubrimiento de Cueva Tapada, donde la topo pasó del kilómetro, y de la Cueva'l Furtivu, que al final de campaña alcanzaba los 924 m topografiados. Así mismo se iniciaron los trabajos de topografía en la Cueva l'Arite, y se exploraron y topografiaron otras varias cavidades menores: LL-55, de 58 m de desarrollo; LLR-28-29, con 109 m de desarrollo; LLR-37-38, de 21 m; LLR-58, de 22 m, y otras varias covachas de escaso interés.

Como de costumbre la memoria puede consultarse y descargarse libremente de Google Drive siguiendo este enlace. También quedará fijada en la columna derecha de este blog.

Pronto más memorias pendientes.
¡Saludos soterraños!


martes, 1 de diciembre de 2020

Exploración en tiempos de Pandemia (I)

Textos: Pablo Solares Villar y Carla Gutiérrez Meré.

Fotos: Pablo Solares Villar y Gonzalo Sánchez Herrero.


¡Aḥayádevos, cuever@s!


Este 2020 está siendo un año difícil, y pasará a los anales de la Historia por la pandemia de la Covid-19. Más allá de las personas afectadas y fallecidas, la enfermedad ha trastocado la vida a lo largo y ancho de todo el planeta, huelga decirlo, y cómo no, también ha afectado al desarrollo de las exploraciones espeleológicas.


No hemos publicado nada en el blog desde pocos días antes del confinamiento domiciliario decretado en marzo, y en aquel post simplemente denunciamos el robo de material sufrido en el Sistema Pradón-Ḥonfría-Arite. En realidad, la última exploración de la que se dio noticia en el blog fue precisamente la unión de la Cueva l'Arite al sistema, allá por finales de febrero.


Y aunque este año no se han desarrollado las actividades al ritmo habitual, por los motivos obvios comentados más arriba, lo cierto es que sí se ha seguido explorando. Así que en este, y posteriores artículos, iremos desgranando la crónica de las salidas realizadas.


En esta primera entrega comentaremos las actividades realizadas en la zona de La Llera antes del confinamiento decretado el 14 de marzo. 


29 de febrero:

Este sábado nos juntamos un numeroso grupo con la idea inicial de estrenar —y topografiar— la nueva conexión Arite-Ḥonfría alcanzada una semana antes por Capitán y Pablo [ver aquí, en una entrada anterior del blog] y de paso abordar un par de escaladas pendientes. De la S.E.B. Escar estábamos: Nidia y Julio (reincorporándose a la actividad tras la reciente maternidad/paternidad), Gonzalo, Capitán, Ernesto Antelo y Pablo. Se juntaron a nosotros compañeros burgaleses (y cántabro) de los grupos G.E. Niphargus y E.S. Proteus: África, Iván, Nano y Álvaro. Con este último hacía muchos años que quien esto escribe (Pablo) no coincidía, y fue un prestoso reencuentro.

Pues para la Cueva de Ḥonfría que fuimos toda la tropa. Primeramente recorrimos las galerías principales de Ḥonfría hasta la Galería de la Incontinencia, donde teníamos pendiente una escalada. Subimos a través del Escarelinto a una ventana, y allí Iván instala un pasamanos en travesía hasta la ventana pendiente en el lado contrario de la galería. Al final no dio nada. Así que tras desequipar atravesamos las sucesivas estrecheces hasta cruzar el Paso Generacional, y nos dirigimos a la escalada que habían iniciado Afri y Cris el año anterior (y donde ya nos habían robado un pingo de cuerda que habíamos dejado en aquella ocasión, presagio, acaso, de lo que vendría después) en la parte final de la Galería del Río. Aunque el día era en plan relax pretendíamos completar también aquella trepada, la Escalada de l@s Burgales@s. Se lo curraron los de Burgos, claro, mientras Julio se peleaba con la desobstrucción de una gatera próxima. El nivel superior que se intuía tras la escalada no dio gran cosa: una pequeña sala colgada con algún ramalillo. África y Pablo topografían y se desinstala. Después turisteo por las galerías principales y rapidito para afuera. 

Estrenamos a lo grande, eso sí, la conexión con la Cueva l'Arite, peleándonos con las muy numerosas y sucesivas estrecheces (Pasu los Penitentes, Pasu Pataricu, Pasu los Insistentes, etc). África y Pablo topografían lo que faltaba del Pasu los Insistentes, conectando al fin la poligonal de ambas cuevas. El sistema se pone en casi 5,5 km.

Jornada agradable de numerosos reencuentros. Los de Burgos y Cantabria, junto con Carla y Capitán, barajaban ir al día siguiente hasta la Cueva de la Mina la Verde, en nuestra zona de Llabres, pero una mejoría del tiempo les animó a subir finalmente a la zona del Niphargus en el Cuera.


En la Galería de la Incontinencia.

Otra foto de grupo, en la Galería del Río.

Álvaro completando la Escalada de l@s Burgales@s.


6 de marzo:

Salida corta este viernes por la tarde a cargo de Pablo y Carla, que viene de Xixón después de currar. Tras prepararlo todo, nos dirigimos a la punta de nuestra topo en la Galería del Río, entrando por la Cueva de Ḥonfría, con la idea de retopografiar pasajes que ya figuraban en la antigua topo del Pradón y revisar el sector que da paso a la zona de las Paralelas: un pequeño laberinto de diaclasas y conductos meandriformes. Para nuestra sorpresa en la topografía no aparecía una pequeña estrechez que parecía que continuaba. Intentamos pasar, pero algún que otro obstáculo nos impedía acceder. Tiramos unos puntos y decidimos volver otro día mejor preparados para la ocasión y, de paso, escalar y topografiar unas chimeneas próximas a la Galería del Río y al pasaje descubierto ese día. Tras unas horas de actividad, ya de noche y cansadxs, salimos con unos metros de topo, contentxs por el descubrimiento del nuevo pasaje y esperanzados ya que, como intuíamos, comenzamos a encontrar incógnitas que nuestros predecesores no plasmaron en sus topografías. 


Carla en el tramo de la Galería del Río previo a Las Paralelas.


8 de marzo:

[ Domingo; manifestaciones feministas en las ciudades; el país alarmado por la expansión de la Covid-19, rumores de confinamientos... ]

Este día nos dirigimos al sistema Capitán, Carla y Pablo, con dos objetivos distintos en la Galería del Río; los que nos habíamos fijado en la anterior salida. Por un lado tratar de forzar una estrechez que parecía tener continuidad. Por otro lado abordar la escalada de unas chimeneas al inicio del sector de las Paralelas. Íbamos por tanto cargados de material, tanto personal como colectivo, circunstancia poco habitual en esta cueva, y entramos por Ḥonfría.

Llegamos a la base de las chimeneas que pretendíamos escalar y decidimos dejar allí de momento todo el material de vertical (equipos personales, taladro y equipo de instalación, anclajes, mosquetones, cuerdas...) y abordar primero la estrechez. Nos llevamos las sacas con la comida, agua, botiquines, otro taladro, maza, cinceles y lo de topo. 

Estuvimos peleando con la estrechez un tiempo, principalmente Capi. Una vez superada nos dio acceso a un largo tramo virgen de gateras, que al trecho se bifurca: un nivel superior algo más amplio que cierra al poco, y un nivel inferior, mitad gatera mitad meandrito, parcialmente inundado, que culmina ante unas estrecheces que habrá que pelear... Salimos topografiando, agobiados ya de tanta estrechez, bautizando el tramo como Pasaje Feminismo, dada la fecha. Llegando a la Galería del Río, y sin alcanzar el lugar donde dejamos el material, decidimos comer antes de abordar las escaladas.

Una vez calmada el hambre nos dirigimos al lugar. La sorpresa es que nuestro material ya no estaba allí. Llegamos a dudar de encontrarnos en el sitio correcto. Pero sí, lo era. 

¡Nos habían robado!

Ya lo contamos en la entrada anterior del blog [ver aquí], y en nuestras redes sociales. El robo no ha sido poca cosa. El precio de lo sustraído alcanza los 3000 €. No es broma.

Medio en shock salimos lo más rápido posible por lo más amplio, a ver si alcanzamos a los cacos. No fue así. Revisamos las sucesivas bocas, por si salían por otro lado. Hablamos con vecinos y conocidos de la zona, a ver si alguien había visto algo. Nada.

En fin, la alegría de los nuevos pasajes descubiertos quedó apagada por el robo. Poco más que comentar de ese día. Cabreo monumental. Perplejos. Cuesta creerlo. Ni una foto de este día, por cierto.

Aquí la noticia del robo en la prensa, en El Comercio


10 de marzo:

Tras pasar por el cuartel de la Guardia Civil a interponer la denuncia por el robo, Pablo decide darse una vuelta por zonas de La Llera próximas a la cueva y revisar algunas de las bocas de cuevas cercanas, tal y como nos habían recomendado, por si los cacos hubiesen escondido no muy lejos el material hasta que el asunto "se enfriase". Sirvió para regresar a varias covachas que hacía tiempo que no pisábamos: LLR-08, LLR-15, LLR-37, LLR-58, etc. Se localiza además un nuevo torcu que no teníamos fichado, tapado por la maleza, cerca del depósito de agua.

Pero del material robado ni rastro.


13 de marzo:

Viernes, últimas horas antes del confinamiento por la primera ola de la pandemia...

Salida por la tarde a cargo de Pablo y Carla, que venía de currar en Gijón. Entramos tarde, pues entrevistaban a Pablo en la radio a propósito del robo en la cueva. El plan era terminar la topo del Arite, y que Carla estrenase la nueva travesía, ya que no pudo asistir en la anterior ocasión. Además pretendíamos revisar buena parte de la red, por si encontrásemos escondido por algún recoveco el material robado. 

Así pues entramos por la Cueva l'Arite. Primero se revisó y topografió una ventana pendiente en la Sala de Entrada, y un pequeño nivel superior de gateras con mucho concreccionamiento. Tras esto nos dirigimos al sector de la Sala Inmolación, donde aún restaban diversos ramales y pasajes por topografiar, todo estrecheces por el inmenso caos de bloques. Terminada por fin (¡¡por fin!!) la topo del Arite, nos arrastramos por toda la serie de estrecheces para alcanzar el otro ramal de la cueva, y después por las muchas más estrecheces de la nueva conexión (Insistentes, Pataricu, Penitentes) para cruzar a las galerías interiores de la red. Fuimos con calma, charlando de lo humano y lo divino. Comimos en La Mecedura, nuestro Cross Road, mientras comentábamos las particularidades de la circulación del aire en la red.

Ya en las galerías amplias fuimos hasta el ramal occidental del final de la Galería del Río, donde teníamos una incógnita en una gatera-chimenea. La aborda Carla con mucho cuidado ya que la chimenea en cuestión estaba formada por una serie de bloques con recovecos que ascendían y permitían el paso hasta una pequeña sala con suelo de bloques. No llegó hasta el final para no alejarse mucho, pero claramente estaba en el techo de la Galería del Río y el pasaje continuaba. Carla bajó con cuidado de no tirar ninguna piedra y decidimos dejar la topografía y exploración para otro día. Bautizamos lo descubierto como Pasaje del Yoga.

Más tarde revisamos buena parte de la cueva por si encontramos el material robado escondido por algún lado. Fuimos despacio, revisándolo todo. Pablo fue comentando todas las incógnitas que no estaban reflejadas en la topo y comenzamos a pensar en la posibilidad de retopografíar la parte del Padrón, ya que llegamos a la conclusión de que encontraríamos pasajes nuevos de la cueva. Finalmente salimos otra vez por Ḥonfría a medianoche después de una muy intensa jornada de espeleo. Un día más, no tiramos ni una foto con la que ilustrar esta crónica.

Con los trabajos de esta jornada nuestra revisión topográfica alcanza los 3 km, y calculamos que el desarrollo completo del sistema llega a los 5655 m. Curiosamente en este último día de topo en el Arite hemos alcanzado tanto el punto más alto, como el más bajo, de la cueva.

Después de haber estado peleando por la unión del Arite a la red en numerosas jornadas previas, Carla sale satisfecha y emocionada de conocer dónde fue la conexión que lograron sus compañeros en febrero. Por su parte, Pablo, tras haber realizado la travesía del Arite en ambos sentidos, promete no repetir la experiencia de recorrer las múltiples estrecheces.





(Continuará...)


¡Saludos soterraños!




martes, 3 de marzo de 2020

Cuando el viento sopla

Una aproximación a la circulación del aire en el Sistema Pradón-Ḥonfría-Arite.



¡Aḥayádevos cueveros!

Durante los trabajos realizados en los últimos años en el Sistema Pradón-Ḥonfría, ahora Pradón-Ḥonfría-Arite (karst de La Llera, Llanes, Asturies), la circulación del aire en la cavidad ha sido un enigma que en más de un sentido nos ha traído de cabeza.

No obstante, poco a poco, por mera observación en muchas salidas a la cueva, hemos ido desentrañando en parte su funcionamiento, al que en esta entrada trataré de realizar una primera aproximación.

Vaya por delante que no se han realizado mediciones de ningún tipo, ni de temperatura, ni barométricas, ni mucho menos con anemómetro. Tan sólo las típicas comprobaciones meteorológicas antes de cada salida de espeleo, y nuestras observaciones "a ojímetro" -sin aparatos de medida- dentro de la cueva. Para nuestros propósitos creo que ha bastado, aunque sin duda un estudio serio -científico- de la cuestión sería muy interesante y aportaría información relevante incluso para la exploración.

A modo de introducción


Quienes siguen el blog lo saben: esta cavidad es muy laberíntica, más aun si cabe con el añadido de los nuevos pasajes y conexiones de estos últimos años. Pero simplificando al máximo -de acuerdo a los propósitos que aquí nos planteamos- podríamos considerar su planta como una "Y", con tres extremos por los que sale, o entra, el aire. El extremo inferior de la Y son las bocas de la Ería'l Pradón, situadas en el escarpe sur de La Llera; y los extremos superiores son la Cueva de Ḥonfría (el izquierdo u occidental) y la Cueva l'Arite (el derecho u oriental), ambas situadas en el escarpe norte de La Llera, sobre la ría de El Vau (ría de Niembru). Las cotas relativas de las bocas, tomando la más baja como referencia, son:
  • Cueva de Ḥonfría: + 0 m
  • Cueva l'Arite: + 8 m
  • Boca 1 de la Cueva'l Pradón: + 4 m
  • Boca 2 de la Cueva'l Pradón: + 9 m
  • Boca 3 de la Cueva'l Pradón: + 8 m
  • LL-34 (boca 4 del Pradón): + 20 m
  • LL-36 (boca 5 del Pradón): + 23 m
La constatación de la corriente de aire en la Cueva'l Pradón viene de antiguo, y ha sido anotada en más de una ocasión. Es sobre todo notable en el paso sifonante del pequeño lago temporal, y en el caos de bloques del final de la Galería del Río. Ya en 1995 comenta acertadamente Jesús Alonso Peña (en un trabajo sobre La Llera que aquí hemos citado más de una vez) que por este punto se pierde parte del aire de la cueva, existiendo la posibilidad de una salida no conocida hacia el exterior en los márgenes de la ría.
Como se ve, 25 años después, hemos podido corroborar sus suposiciones con la conexión de la Cueva l'Arite al sistema.

La circulación de aire convectiva.


Según nuestras primeras observaciones, el aire circulaba en la red de sur a norte en verano, entrando desde el Pradón y saliendo hacia Ḥonfría y l'Arite; y el flujo se invertía en el invierno, circulando desde el norte hacia el sur, entrando por la zona de la ría y saliendo por el Pradón.

Tiene sentido si consideramos las cotas de las respectivas bocas; el aire circularía simplemente por un proceso convectivo (térmico o gravitacional). Siendo el aire exterior en verano más cálido que el interior, éste, más frío y por tanto más denso y pesado, "cae" hacia las bocas inferiores, que actúan de sopladoras, mientras que las bocas superiores del Pradón aspiran aire que se va enfriando al entrar en la cueva, lo que da continuidad al proceso.
En invierno el flujo se invierte. En época fría el aire interior es más cálido que el exterior, por tanto más ligero, y tiende a ascender y salir por las bocas más altas, las del Pradón, al sur, que se convierten en sopladoras, mientras que las bocas más bajas del margen de la ría aspiran aire frío, el cual a su vez se entibia en el interior de la red al contacto con la roca, alimentando el flujo.


A grandes rasgos cuadra.
Quiero decir, la mitad de los días que entramos a la cueva podemos observar que el flujo de aire encaja con esta explicación propuesta.

Pero según entramos más y más veces a la cueva, nos fuimos dando cuenta que la otra mitad de los días el aire no se movía tal y como habíamos pensado en un primer momento. El flujo a veces se invierte respecto a lo que podría esperarse. O directamente no hay circulación de aire apreciable en la cueva. O parece que todas las bocas aspiran o expulsan aire simultáneamente. O galerías que nunca tuvieron aire de repente sí soplan... En fin, que la explicación propuesta más arriba no es correcta, o está incompleta.

Es bien conocido que hay otros procesos meteorológicos como los cambios de presión atmosférica y el propio viento, que pueden influir en la circulación del aire en las redes subterráneas, más allá del proceso convectivo antes descrito. Pero también existen otros factores que influyen en esta circulación térmica que no se han mencionado y que quizás deberíamos tener en cuenta.

Empiezo por los segundos:

La temperatura media de la cueva, situada prácticamente a nivel del mar, debe andar por los 14º C; es una cueva realmente cálida para el norte de España. Y el clima de esta zona llanisca, sin contrastes térmicos acusados ni a lo largo del año ni a lo largo del día, hace que en muchas ocasiones las temperaturas interior y exterior sean bastante parecidas. Esto, en teoría, atenuaría, o incluso detendría por completo, la circulación del aire en la cavidad. Y encaja bastante bien con lo que hemos observado en nuestras salidas: en los días más templados el aire en la cueva sopla poco o nada, mientras que en los días con temperaturas muy bajas o muy altas en el exterior el flujo de aire es mucho más acusado, y siempre de acuerdo con las direcciones ya descritas, de sur a norte en días muy cálidos y de norte a sur en días muy fríos.
Curiosamente, con situaciones de anticiclones prolongados en invierno (típicos días de heladas y, en los valles del interior, inversión térmica) se observa que la corriente de aire es muy intensa en las primeras horas de la mañana, más frías, atenuándose bastante en las últimas horas del día.

Por otro lado, el escarpe sur de La Llera tiene un grado de insolación mucho más elevado que el escarpe norte, y además la depresión cerrada del poljé de la Ería'l Pradón de Valmori, protegida de los vientos en contraste a la vertiente norte venteada por las brisas marinas, propicia que las temperaturas puedan llegar a ser algo más cálidas del lado sur de la Llera que del lado norte, a pesar de la cercanía y la misma cota de altitud. De hecho, hasta la construcción de la Autovía del Cantábrico, las bocas del Pradón, orientadas hacia el sur y en la base de un farallón rocoso, recibían la luz directa del sol durante buena parte del día. Ello podría influir en que, en los días cálidos de verano y primavera, no sólo existiese un contraste térmico acusado entre el aire interior y el exterior, sino también otro menos acusado entre el aire exterior de la vertiente norte del macizo y el de la vertiente sur.
Y curiosamente en invierno el proceso se repite, pero a la inversa: las heladas son más comunes en la vertiente sur de Valmori, que en la vertiente norte que mira al litoral, a pesar de haber poco más de un kilómetro a vuelo de pájaro. No tenemos claro como pueda esto influir en la circulación del aire en la cueva, si es que lo hace, pero personalmente creo que juega un papel que habría que considerar con más detenimiento.

La circulación de aire barométrica


Vamos ahora con los cambios de presión atmosférica.
Obviamente la presión atmosférica afecta por igual al aire exterior que al aire subterráneo, pues ambos están en comunicación. Por tanto, ante bajadas bruscas de la presión atmosférica, como la entrada de una borrasca profunda o la formación de una tormenta convectiva en verano, las cuevas deberían expulsar parte del aire interior (por mera descompresión), mientras que el proceso contrario, la entrada de un anticiclón por ejemplo, debería inyectar aire del exterior hacia el interior de la red subterránea.
Obviamente, que las corrientes de aire formadas por este proceso de "barorrespiración" sean perceptibles por parte del espeleólogo dependerá mucho del grado de cavernamiento y del volumen de aire embolsado en el interior de la red de subterránea, así como de lo brusca que sea la variación barométrica y de la propia topografía de la cueva.

Estos procesos, en función de la época del año en que se produzcan y del contraste térmico existente entre el aire exterior e interior, pueden atenuar, o por el contrario aumentar, la intensidad de la corriente de aire existente en la cueva.

En el caso concreto del sistema que nos ocupa hemos podido comprobar que ante la entrada de borrascas en invierno, el flujo de aire en las cuevas de Ḥonfría y el Arite se atenuaba e incluso se invertía, pasando de aspirantes a sopladoras, y además partes de la cueva que normalmente no están ventiladas (caso del sector de la Galería de la Incontinencia por ejemplo) empiezan a tener una circulación de aire más o menos perceptible (y manifiesta con el humo de los cigarrillos).

Estas observaciones, por tanto, encajarían con un modelo barométrico que modula, al menos en determinadas circunstancias meteorológicas, el flujo de aire en el sistema que hemos propuesto en un primer esquema de circulación meramente térmica. Pero aun así no explica todas las "excepciones a la regla" que hemos ido observando in situ.

La influencia del viento


Pasemos a otro proceso meteorológico que la experiencia nos ha demostrado que es de capital importancia en la circulación del aire en esta red: la dirección e intensidad del viento.Y empiezo por una anécdota.

Cuando nos planteamos en serio la posibilidad de conectar la Cueva l'Arite con el sistema, decidimos ir un día hasta el final de la Galería del Río del Pradón con intención de determinar exactamente por dónde se filtraba el aire; íbamos provistos de barritas de incienso, recurso habitual en estos lances. Otro grupo de compañeros estaba trabajando en el Arite, quizás les llegase el olor.
El razonamiento era que como la boca del Arite está más alta que Ḥonfría, y nos encontrábamos en invierno, el humo del incienso debería ser aspirado y salir por algún lugar del Arite (razonamiento erróneo, por otra parte, ya que hay otras bocas más altas en la red). En fin, que vamos al lugar en cuestión, encendemos el incienso, y aquello... aquello era un cachondeo: el caos de bloques a veces aspiraba, o de forma sostenida pero leve o con intensidad, pero a veces se detenía y se nos llenaba la galería de incienso; y de pronto empezaba a soplar en sentido contrario y el humo se iba, pero hacia el interior de la red, para al rato invertirse el flujo otra vez y volver de nuevo hacia el Arite.
Estuvimos un buen rato observando el fenómeno, pero la explicación era obvia: habíamos entrado a la cueva con un día de perros: entraba por el norte de la península un tren de borrascas con vientos intensos y racheados; cuando del norte (típica galerna del Cantábrico), que se colaban por el Arite, cuando del noroeste (gallegu, decimos por aquí), que entraban por Ḥonfría. Creo que hasta ese momento no tomamos consciencia de lo que puede llegar a influir el viento exterior bajo tierra.

Los vientos de componente sur también tienen un efecto marcado en la circulación del aire en la cavidad.
En esta comarca los vientos del sur, poco habituales y típicos del otoño (la surada, el vientu las castañas), siempre son cálidos y secos tras haber atravesado los Picos de Europa y la Sierra del Cuera (por un acusado efecto Foehn), y en estas circunstancias no sólo se verifica la circulación del aire en la red de sur a norte, típica de días cálidos, sino que además el viento sur choca de frente contra el farallón del escarpe sur de La Llera, colándose directamente por las bocas del Pradón y acentuando mucho la circulación del aire en la cueva, que además recorre mucho trecho sin enfriarse ni humedecerse; "huele a calle", como decimos los espeleólogos, a mucha distancia de la boca.

Otras observaciones


De todos modos, y aunque el análisis que aquí he presentado —con todos los defectos del diletante (ya se sabe: aprendiz de muncho, mayestru de ná)— pudiera parecer bastante exhaustivo, lo cierto es que no agota los fenómenos observados por nosotros en relación a los movimientos de las masas de aire en esta cavidad. Me permito anotar otros tres, relacionados con la propia topografía y configuración de la cueva, para finalizar esta ya larga entrada.

  • Cuando el Paso Generacional está sifonado, en la boca de la Cueva de Ḥonfría nunca hay circulación de aire. Este hecho parece corroborar que entre esta cueva y el resto de la red no existe ningún otro paso de comunicación más allá de este que ya conocemos.
  • En situación de grandes riadas, con el Paso Generacional sifonado, y el paso del lago del Pradón también sifonado, en la Cueva l'Arite aún se percibe circulación de aire. Son varias las explicaciones posibles, pero no sería descartable que hubiese otras comunicaciones de la red con el exterior (otras bocas) más allá de las ya conocidas. Ahora que ya hay comunicación física del Arite con la red quizás podamos observar cómo se comporta todo ese sector entre sifones en régimen de aguas altas e incluso, ver qué camino sigue el aire en esas circunstancias.
  • Mientras el comportamiento de las bocas de Ḥonfría y Pradón suele ser más estable, en la boca del Arite el sentido de la corriente de aire fluctúa con mayor frecuencia, lo que seguramente está en relación con la cota de esta boca, similar a las bocas situadas más bajas del Pradón, lo que atenuaría el efecto convectivo antes descrito.


A modo de conclusión


  • En verano, y en general con tiempo cálido y altas temperaturas, el flujo de aire en la cavidad circula de sur a norte, desde las bocas del Pradón hacia las de Ḥonfría y l'Arite.
  • En invierno, y en general con tiempo frío y bajas temperaturas, el flujo de aire sigue la dirección contraria: de norte a sur, desde las bocas de l'Arite y Ḥonfría hacia las bocas del Pradón.
  • En días templados, y en general en las condiciones habituales de primavera y otoño, la corriente de aire es mucho más tenue, pudiendo no observarse en absoluto.
  • Los cambios de presión atmosférica pueden hacer variar este esquema general. Especialmente las bajadas bruscas de presión en época fría afectan al comportamiento de las bocas situadas al norte de sistema, atenuando el flujo de aire entrante e, incluso, transformando estas bocas de aspirantes a sopladoras.
  • Las variaciones barométricas bruscas pueden ocasionar movimientos de aire en galerías y culos de saco que habitualmente no están ventilados.
  • Los vientos fuertes también afectan al esquema general de la circulación del aire en la red, especialmente -y debido a la orientación de las distintas bocas- aquellos de marcada componente norte o sur.
  • El sifonamiento de pasajes interiores de la red subterránea afecta también a la circulación del aire, notablemente en el caso de Ḥonfría que deja de estar ventilada en uno u otro sentido.
  • El análisis de las corrientes de aire en situaciones de aguas altas sugiere la existencia de galerías y pasajes aún no descubiertos, y probablemente de otras bocas.

Y hasta aquí este largo artículo.
¡Saludos soterraños!

P.S.: Cuando el viento sopla es también el título de una estupenda película de animación británica del año 1986, y del cómic en que aquella se basó, que aborda de modo tan terrible como emotivo las consecuencias de una guerra nuclear. Película y cómic de culto. Muy recomendables aunque nada tengan que ver con las cuevas.

lunes, 2 de marzo de 2020

Breve historia de las exploraciones en el Sistema Pradón-Ḥonfría-Arite

¡Aḥayádevos, cueveros!

Dicen que en la espeleología lo importante no es el eslabón, sino la cadena. Estoy de acuerdo. La historia de las exploraciones en el, ahora, Sistema Pradón-Ḥonfría-Arite son un buen ejemplo de ello. Muchos clubes y muchos espeleólogos han participado a lo largo de los años en su exploración, y los logros de hoy son, en buena medida, herederos de las exploraciones de décadas atrás. En esta entrada trataré de realizar un breve resumen de su desarrollo, desde las primeras referencias escritas a la cueva, hace más de un siglo, hasta las últimas conexiones de cavidades a la red.

Más de un siglo de exploraciones subterráneas en La Llera.

Antes del s. XX
La Cueva la Ería'l Pradón, lo mismo que la Cueva de Ḥonfría son conocidas desde tiempos inmemoriales, con restos prehistóricos que se remontan al Paleolítico superior en el caso de la primera, y al Epipaleolítico en el caso de la segunda. En la Cueva'l Pradón, la existencia de un panel de pinturas rupestres en zonas relativamente profundas nos demuestra que el ser humano ya había explorado las galerías iniciales de la cavidad hace 15.000 años o más...

1908-1909
Las primeras referencias escritas a exploraciones en la Cueva la Ería'l Pradón apuntan a este año 1908, cuando H. Alcalde del Río localiza la cueva y constata la presencia de un rico yacimiento paleolítico. Regresará al año siguiente junto a H. Breuil [Alcalde del Río & al. 1911].

1914-1917
En el mes de noviembre de 1914 Ricardo Duque de Estrada, Conde de la Vega del Sella, realiza prospecciones por el Monte La Llera, localizando diversas cuevas con yacimientos prehistóricos. Comenzará entonces la excavación del yacimiento de la Cueva la Ería'l Pradón (Cueva de Balmori, en las publicaciones sobre prehistoria), que se prolongará de forma esporádica hasta 1917, con la colaboración de H. Obermaier [Vega del Sella 1930].
En 1915 el mismo Conde de la Vega del Sella descubre y excava la Cueva de Ḥonfría (Cueva de Fonfría, en sus publicaciones), de la nunca que llegará a publicar la correspondiente memoria monográfica [Vega del Sella 1916].

Años 1960
Primeras exploraciones, propiamente espeleológicas, de las que tenemos constancia en la Cueva'l Pradón, por parte del GESA, Grupo de Exploraciones Subterráneas de Asturias.

Pintada del GESA de mediados de los 60 en la Cueva la Ería'l Pradón.

1973
Se publica el hallazgo de pinturas rupestres paleolíticas en la Cueva la Ería'l Pradón [Mallo Viesca & al. 1973], fruto de las exploraciones del GESA.

Pinturas en la Cueva'l Pradón.

1975
Exploraciones en la Cueva'l Pradón por parte del Grupo de Espeleología Polifemo, que llega a levantar una topografía de las principales galerías de la zona de entrada, hoy perdida [Alonso Peña 1995].

1983-1985
La Sociedad de Espeleología Hades explora y topografía a lo largo de estos años la Cueva de Ḥonfría, levantando un completo plano de la misma que abarca 1002 m de desarrollo horizontal; se convierte en aquel momento en la mayor cueva topografiada en el macizo de La Llera [Díez Dizy & al. 1990].

Topo de la Cueva de Ḥonfría de la S.E. Hades, 1983-1985 (Fuente: Díez Dizy & al. 1990).

1992-1994
En 1992, bajo encargo del M.O.P.T. (Ministerio de Obras Públicas y Transporte) para las obras de la Autovía del Cantábrico, la FASE (Federación Asturiana de Espeleología) explorará y realizará un levantamiento topográfico de la Cueva'l Pradón, que alcanza 1.914 m de desarrollo. En los años posteriores el CADE (Colectivo Asturiano de Espeleólogos) daría continuidad a estos trabajos, alcanzando la topografía los 3.105 m y constatando la cercanía de las galerías finales del Pradón a la Cueva de Ḥonfría. Participaron, bajo coordinación de la FASE y el CADE miembros de los clubes asturianos: A.D. Glayos, C.D.U. San Gregorio, G.E. Auseva, G.E. Gorfolí, G.E. La Chova, S.E.A.A. Avilesina, S.E. Hades, y S.E. Oviedo. [Alonso Peña 1995, Puch 1998].

Topografía de la Cueva'l Pradón de la FASE y el CADE, 1992-1994 (Fuente: Puch 1998).

2008
En el mes de diciembre miembros de la Sociedad Espeleológica y Barranquista Escar logran, mediante una sencilla desobstrucción, la conexión entre la Cueva de Ḥonfría y la Cueva la Ería'l Pradón, dando lugar al nuevo Sistema Pradón-Ḥonfría, cuyo desarrollo se estima entonces en 4,5 km [referencia publicada en este mismo blog, ver aquí].

El equipo que realizó la conexión Ḥonfría-Pradón el día en cuestión, 9 de diciembre de 2008.

2009
El autor de este artículo topografía el tramo de conexión entre ambas cuevas descubierto meses atrás. Se anuncia un desarrollo topografiado de 4177 m [referencia en este blog, ver aquí], posteriormente rectificado a 4334 m.

2013
Miembros de la S.E.B. Escar descubren y exploran someramente, sin topografiarla, la Cueva l'Arite, considerada en aquel momento de escaso interés.

2017-2019
La S.E.B. Escar decide en 2017 abordar una revisión exploratoria, así como levantar una nueva topografía detallada de la Cueva de Ḥonfría, labor que tendrá continuidad en los años posteriores.

Una de las primeras jornadas topografiando en la Cueva de Ḥonfría, en 2017.

En 2018, además de continuar con las labores topográficas en la Cueva de Ḥonfría, abordarán la topografía de la Cueva l'Arite así como la retopografía de las galerías finales del Pradón, donde se localizan nuevos pasajes. Tras constatar la posibilidad de unir la Cueva l'Arite al sistema, se inicia una campaña de desobstrucciones por ambos lados. Fruto de todos estos trabajos, la topografía supera los 5 km de galerías a comienzos de 2019, convirtiéndola en la cavidad de mayor desarrollo del macizo de La Llera (y del concejo de Llanes) [referencia en este mismo blog, ver aquí]. Junto a la S.E.B. Escar colaboran en los trabajos miembros del G.E. Niphargus, G.E. Gorfolí, y G.E. Diañu Burlón.

Foto de grupo tras superar los 5 km de topo en el sistema.

En lo que llevamos de 2020...
La continuidad en las labores de desobstrucción en la Cueva l'Arite logra finalmente la conexión entre ambas cavidades, creando el actual Sistema Pradón-Ḥonfría-Arite; además se prosigue con la topografía, dando por concluidos los trabajos en la Cueva de Ḥonfría. El desarrollo del sistema ronda los 5,5 km. Colaboran los clubes S.E.B. Escar, G.E. Niphargus, y E.S. Proteus

Salida del Pasu Pataricu, uno de los puntos clave
para la conexión de la Cueva l'Arite al sistema.


Perspectivas futuras
Es probable que el desarrollo de la red siga aumentando en los próximos años, pues queda más de una incógnita que aún espera ser explorada. Igualmente no es de descartar que en el futuro se pueda conectar al sistema alguna otra cavidad de las existentes con galerías próximas o que directamente se superponen a las del sistema. Es el caso de Cueva Tapada, LLR-15, LLR-28/29 y otras.

Sin embargo, el gran sueño de poder unir el Sistema Pradón-Ḥonfría-Arite y el Sistema Ḥoulagua-Las Matas para alcanzar la hipotética Gran Red de La Llera parece aún lejano. Aunque no imposible.

Seguiremos informando. ¡Saludos soterraños!


BIBLIOGRAFÍA:

  • Alcalde del Río, H., Breuil, H. & Sierra, L., 1911. Les cavernes de la Région Cantabrique (Espagne). Mónaco.
  • Alonso Peña, J. 1995. El karst de La Llera (Balmori-Barro-Niembro-Posada-Quintana) Llanes. 
  • Díez Dizy, J.L. & Del Río Fernández, J.L., 1990. Cueva Ḥonfría. Filtraciones, 13. pp. 41-52. Oviedo.
  • Mallo Viesca, M. & Suárez Díaz-Estébanez, J.M., 1973. Las pinturas rupestres de las cuevas de La Riera y Balmori. Zéphirus 23-24. pp. 19-37. Salamanca.
  • Puch, C., 1998. Grandes cuevas y simas de España. Ed. Espeleo Club de Gràcia. Badalona.
  • Vega del Sella, 1916. El paleolítico de Cueto de la Mina (Asturias). Memoria nº 13. Comisión de Investigaciones Paleontológicas y Prehistóricas. Museo Nacional de Ciencias Naturales. Madrid.
  • Vega del Sella, 1930. Las cuevas de La Riera y Balmori (Asturias). Memoria nº 36. Comisión de Investigaciones Paleontológicas y Prehistóricas. Museo Nacional de Ciencias Naturales. Madrid.


lunes, 24 de febrero de 2020

Nueva conexión: Pradón-Ḥonfría-Arite

¡Aḥayádevos, cueveros!

Dicen que el que la sigue la consigue. Y aunque tengo la certeza de que este adagio no es cierto, en esta ocasión sí se ha cumplido.

Durante el año pasado los escariegos dedicamos muchas salidas y mucho esfuerzo a intentar conectar la Cueva l'Arite con el Sistema Pradón-Ḥonfría. Estábamos seguros de que el aire que se perdía por una, viajaba hacia la otra. Pero por donde pasa el aire no tiene por qué pasar una persona; es obvio. Por otro lado, empero, cabezones somos un rato...

Hace poco más de un año en la Cueva l'Arite, ya con el proyecto de conectarla al sistema.

Este sábado, es una salida exprés, no programada, finalmente hemos logrado la conexión. Y me es grato -muy grato- anunciar el nuevo Sistema Pradón-Ḥonfría-Arite.
Un breve resumen de la sálida del sábado:

22 de febrero: Tras superar los 4 km de topo en la Cueva'l Mazu, y con ganas de cambiar un poco de aires, quien esto escribe propuso realizar una salida a la Cueva de la Mina la Verde, cuya exploración habíamos aparcado ya en 2014 pero todavía con incógnitas interesantes. Sin embargo, y tras alguna baja de última hora, sólo Capitán y el menda nos juntaríamos en Porrúa. Emprendemos la subida de la ladera de La Verde, pero no damos con la bocamina. Nos dispersamos, uno por cada lado, pero tampoco. Continuamos subiendo hasta situarnos unos 100 m por debajo del Colláu'l Biḥorcu y nada; ya hemos subido demasiado, media vuelta. En fin, que nos tiramos dos horas pateando por la ladera y no encontramos la cueva. Tampoco las muy cercanas PD-33 y PD-34, que en otras ocasiones nos han servido de referencia. Y no parece que haya más maleza que de costumbre, aunque siempre hay mucha en esta vertiente. Capitán tira la toalla, y le propongo bajar por la PD-31 y revisarla. En esta pequeña torca terminamos en 2014 en una punta impenetrable con tiro de aire, y quería conocer la opinión de Capitán de cara a su posible desobstrucción. Pero tampoco fui capaz de encontrar esta boca. Hoy no era el día. Y el GPS en la furgoneta. Decidimos dejarlo. Nos quitamos el traje de faralaes y nos vamos a Porrúa a comer (en el restaurante La Peña'l Cura donde, como de costumbre, comimos bien y rápido).
Ya que Capitán se había pegado el viaje desde Nava decidimos hacer algo por la tarde, y la opción que nos pareció más razonable (por cercanía) fue ir hasta la Cueva l'Arite a proseguir con las labores de desobstrucción abandonadas ahora hace un año. Dicho y hecho. En un periquete nos plantamos en la punta del Arite y dedicamos unas horas a sacar piedra de una grieta miserable que encima, en esta ocasión, apenas soplaba. El menda, que se había zampado fabada y carrilleras, hubiera tirado la toalla mucho antes, pero el entusiasmo de Capitán ante la desobstrucción me impedía manifestarlo. En fin, que nos fuimos turnando en la labor de sacar piedra de la grieta, primero inclinada a unos 60º, y después de sacar los bloques más grandes, casi vertical. A partir de ese momento ya pudimos echar parte del escombro hacia abajo, y la corriente de aire era ya manifiesta. Finalmente Capitán logra colar para abajo un bloque encajado que nos puteaba, y el paso queda expedito. No llevábamos equipo de vertical, pero sí un pingo de cuerda para mover los bloques; lo ato a una estalagmita precaria y le lanzo el cabo a Capitán, que destrepa unos metros de chimenea y me anuncia que hay huellas de botas. Entusiasmado tiro furaco abajo detrás de Capi. Yo lo primero que vi fue un punto de topo (cada uno en su especialidad, je) y lo reconocí al momento: estamos en una chimenea lateral de la Sala Minimalista, en el punto exacto donde la topo nos decía que debíamos conectar. La alegría fue enorme, como se puede comprender. Habíamos dedicado muchos meses de trabajo a esta conexión. Había participado mucha gente, de nuestro club y de otros, singularmente del Niphargus, en las sucesivas desobstrucciones. Y el trabajo al fin rendía sus frutos.
Poco más que contar. No topografiamos el nuevo tramo (son sólo unos pocos metros), ni nos animamos a hacer la nueva travesía; dejamos allí la cuerda, y emprendimos el regreso tras recoger el resto del material. Sin duda un día raruno, raruno, pero bien está lo que bien acaba.
Ni una triste foto para ilustrar la jornada y el empate de cuevas.

Con esta nueva conexión el desarrollo topografiado en el sistema es de 5455 m, aunque sumando lo ya explorado pero no topografiado debe ponerse en 5,6 km o algo más. Y aún nos quedan incógnitas pendiente de explorar, alguna singularmente interesante. La campaña de desobstrucciones emprendida a finales del otoño de 2018 (cuando las labores de topografía en la Cueva de Ḥonfría ya estaban muy avanzadas), que tuvo continuidad a lo largo de todo ese invierno, y que culmina en esta jornada, ha añadido a la red unos 500 m de nuevas galerías (además de una nueva boca). Es difícil evaluar hasta qué punto el esfuerzo requerido ha merecido la pena; siempre son cosas difíciles de medir. En mi caso particular ha supuesto una profunda satisfacción. Como todos los socios del club saben, desde mi casa a estas cuevas hay cinco minutos caminando, y en sus galerías alguna pintada realizada por mi padre en su adolescencia, por lo que para mí lo personal y lo espeleológico se confunden y entremezclan en este caso.

Sea como fuere, el Sistema Pradón-Ḥonfría-Arite se consolida como mayor cavidad por desarrollo del karst de La Llera (que auguro seguirá deparando sorpresas), del concejo de Llanes, y de todo el litoral asturiano.

Por cierto, de su carácter litoral da sobrada cuenta el siguiente dato: la boca de la Cueva l'Arite se encuentra a menos de 100 m, a vuelo de pajáro, de la línea de pleamar en la ría de El Vau (ría de Niembru).

¡Saludos soterraños! Seguiremos informando.


jueves, 4 de abril de 2019

Exploraciones recientes en Onís y Llanes.

¡Aḥayádevos, cueveros!

Vamos a dar otro de nuestros habituales repasos cronológicos a las últimas actividades de exploración del club. En este caso actividades en la zona de los Ḥogos d'Alda (Onís), La Llera (Llanes), y también en Llabres y Mañanga (Llanes), áreas estas últimas que tenemos un poco desatendidas a pesar de ser nuestra principal zona de exploración.



23 de marzo: Este sábado el menda aprovechó para dar un pateo por la zona de los Ḥogos d'Alda. Ya el sábado anterior habíamos descendido aquí tres pequeños pozos (ver anterior entrada), y aprovechando unas horas libres prospecté parte del sector entre la pista que comunica con Mina Delfina y el área del Ḥou Gallinera. La zona tiene buena pinta y mucho potencial, y la búsqueda se vio recompensada con la localización de nueve bocas nuevas, todas ellas verticales a excepción de una cueva, así como la relocalización de un pozo ya descendido por el Escar en 2017 pero del que no había en nuestros archivos ni topo ni coordenadas. Se toman coordenadas GPS de todas ellas y quedan signadas de ON-148 a ON-157. Tres en concreto tienen buena pinta:

  • La ON-153: Un pozo-cueva de dimensiones relativamente amplias y poca profundidad, con un viejo spit en la cabecera. Desde arriba no se aprecian todos los recovecos y pudiera tener continuidad.
  • La ON-155: Pozo de cabecera estrecha y sondeado en unos 15 m. Se sitúa en el fondo de una dolina, de la cual actúa como sumidero.
  • La ON-156/ON-157: Dos pozos gemelos (uno de ellos amplio) que convergen en una sala de buenas dimensiones; parece tener continuidad a través de una galería horizontal.

24 de marzo: Al día siguiente, Lara y yo (con Victoria de apoyo, ya que no entró en la cavidad) nos vamos a explorar uno de los pozos recién descubiertos, el ON-156/ON-157; el que a priori tenía mejor pinta y el de más fácil acceso, situado en el lugar conocido como Los Ḥogos, muy cerca de los otros tres pozos explorados la semana anterior. Instalamos la más pequeña de las dos verticales de entrada (pasamanos, cabecera en Y, y tirada de 10 m sin fraccionamientos). En la base una sala amplia, abierta hacia el cielo a través de la otra boca, mucho más amplia. De aquí parte una galería cómoda en descenso hasta una zona baja con grandes bloques y agua embalsada. En este lugar hay una encrucijada. Por la derecha una rampa ascendente nos deja en un balcón a 5 m sobre el suelo de la sala de entrada. De frente continúa una galería en ascenso, de morfología freática y buenas dimensiones (10 x 4 m), adornada con coladas, grandes columnas, y otros espeleotemas. Se va poniendo más pindia hasta una colada que será necesario escalar; en el techo se aprecia una ventana -de dimensiones más modestas- que parece ofrecer continuidad. Regresando a la encrucijada, por la izquierda tenemos otra galería, modesta al principio, pero que se amplía decididamente tras un giro a la derecha. Este ramal sí se exploró por completo, cerrando tras una cincuentena de metros. No topografiamos, pues había olvidado el equipo en casa. Y no nos animamos a afrontar la escalada, pues teníamos a Victoria esperando en la boca. Así pues, tiramos unas cuantas fotos y salimos.







Victoria ya no estaba allí, así que desequipamos y nos vamos a otro de los pozos pendientes, situado justo al lado del camino, el ON-148. Contactamos con Victoria por teléfono para explicarle donde andamos, y nos ponemos a la faena. El ON-148 es un pocete estrecho situado junto al Pozu Lara explorada el otro día. Una vez descendido, resulta comunicar con la sala interior de esta cavidad. Además descubrimos otro torcu a pocos metros (ON-160) que también resultó comunicar con la misma cueva. No sé cómo el otro día se nos pasaron estas dos bocas del Pozu Lara, que ya cuenta con seis. Finalmente, y ya en compañía de Victoria -que sí se animaría a entrar en esta otra cueva-, recogemos los trastos y emprendemos el regreso.
Comentar que la ON-156/ON-157 nos ha dado una grata sorpresa, tanto por su belleza como por las amplias dimensiones de sus galerías. No tardaremos en regresar para abordar la escalada pendiente.



28 de marzo: En la última salida al Sistema Pradón - Ḥonfría habíamos olvidado una batería de taladro en la Galería Maravilla, y este día -ya que vivo al lado- me decidí a ir a por ella, y ya de paso, topografiar todos los pasajes nuevos de esta parte de la cueva. Al final estuve casi siete horas, pero cumplí con el objetivo marcado y topografié todo lo descubierto más allá de la Galería Maravilla en sus dos ramales (en su mayor parte gateras y pasos estrechos del gran caos de bloques; a excepción de la Sala Minimalista, no mucho más amplia, como su nombre indica) así como algún pasaje previo, además de recuperar la batería de marras. Con lo topografiado esta jornada el desarrollo del sistema alcanza los 5170 m, y además se aclara bastante la relación con los pasajes de la Cueva l'Arite, lo que esperamos que facilite la conexión entre ambas cavidades. Una vez más, no hay fotos de la salida.



30 de marzo:
Tras dos años sin regresar a la zona de La Verde, este sábado nos dirigimos a la Torca del León el grupo formado por Carla, Gonzalo y quien esto escribe. Una vez en la cavidad nos dirigimos a los pozos en la zona de la segunda boca, donde teníamos varias incógnitas. Descendemos el P-12 (bautizado como Pozu'l Castrón) y la rampa subsiguiente hasta la encrucijada donde la última vez corría un río que se perdía por una gatera. Hoy apenas hay un hilo de agua, pero tras una veintena de metros llegamos a una estrechez que sólo Carla logra superar. Encuentra continuidad más amplia del otro lado, pero se da la vuelta en un punto en que la galería está parcialmente inundada y hay que entrar al agua. Regresamos a la encrucijada. Cerca de ella está el Pozo del sifón, ya explorado pero pendiente de topo, y por encima de él, un incógnita prometedora. Mientras Gonza y yo topografiamos y desequipamos el pozo, Carla se va a explorar. Parece que la cosa tira, así que vamos detrás topografiando. Se trata de una serie de pasajes bastante caóticos, con varios niveles, que avanzan hacia el oeste; quedan bautizados como La Carlería. Llegamos hasta la base de unas chimeneas y emprendemos el regreso, dejando varias incógnitas en este sector. De nuevo en los niveles superiores decidimos explorar otro de los pozos pendientes, cerca de la encrucijada de la Galería Panthera leo y el Pasaje inferior. Baja Gonzalo instalando y los otros dos detrás con la topo. A los 8 metros de descenso hay un pasaje lateral con otro pozo paralelo, y 6 metros más abajo ambos conectan con la galería que habíamos explorado previamente: estamos descendiendo por las chimeneas que observamos hace un par de horas. Topografiamos y regresamos desinstalando. Tras un rápido consejo decidimos emprender la salida, llevándonos también la cuerda del pozo de entrada para su revisión. Terminamos -retomando viejas costumbres- tomando algo en la terraza del bar 'La Bolera' de Porrúa mientras comentábamos la jornada. Hemos cerrado varias incógnitas y hemos abierto otras tantas nuevas. Con lo topografiado hoy el desarrollo alcanza 1207 m, y aumenta también el desnivel hasta los -60 m.





Y eso es todo por el momento; seguiremos informando. Las fotos que ilustran este post son de Lara Álvarez y Gonzalo Sánchez. ¡Saludos soterraños!