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jueves, 20 de diciembre de 2018

Exploraciones del 'tardíu' en las zonas de trabajo

¡Aḥayádevos, cueveros!

Vamos a dar un repaso a las actividades realizadas en nuestras zonas de trabajo durante este otoño, 'el tardíu' en el asturianu de la zona oriental. En esta entrada principalmente se reseñan exploraciones en cuevas de La Llera (Llanes), pero también de Onís y Piloña.

Además deberíamos reseñar brevemente una peculiar actividad en la zona de trabajo de Peñe Llabres al final del verano:

10 de septiembre: Cazadores de la zona se ponen en contacto con Río para tratar de rescatar un perro caído en una sima. Se encaminan a la torca, situada en la ladera de La Verde, y por tanto en nuestra zona de trabajo. Cual sería la sorpresa de Río cuando resulta que la sima de marras es la Torca la Espesura, de la que ya nos habían hablado en Porrúa y que el propio Río había buscado de forma infructuosa durante al menos cuatro jornadas de prospección. La torca está bastante oculta: del diámetro de una alcantarilla y situada en mitad de una ladera herbosa. Da un pozo de unos 20 m que en principio cierra, aunque habría que revisar el meandro en altura, ya que Río iba a lo que iba. Por cierto el perro salió indemne de la aventura.




Y ahora sí, pasamos a describir las actividades realizadas este otoño:

3 de octubre: Este día por la tarde Victoria y Pablo (con el pequeño Vitorín) se dan un pequeño pateo por La Llera. La maleza está muy alta y es poco lo que se puede prospectar. De reseñar únicamente que relocalizamos la cueva LLR-06, que teníamos perdida y que está aún pendiente de exploración. No llevábamos material de espeleo y queda para otra ocasión.









10 de octubre: El grupo formado por Julio, Nidia, Victoria, Pablo y el pequeño Vitorín volvemos a La Llera con intención de explorar la cueva LLR-06 redescubierta la semana anterior. Una sala en rampa conduce a un pocete destrepable, por el que accedemos a una sala inferior con algún ramal lateral; serán 30 m o poco más. No topografiamos, y tras esto nos dividimos. Victoria y el peque regresan a casa, y el resto continuamos prospectando. Nos dirigimos a la cueva LLR-58, la última descubierta en primavera, de la que teníamos alguna duda. Y más tarde continuamos con la prospección hacia el este, con intención de acabar saliendo a la carretera de Valmori a Barru bordeando, más o menos, la autovía. La vegetación estaba muy cerrada, y a pesar de avanzar a golpe de machete tardamos una hora en recorrer poco más de un cuarto de kilómetro. Dada la situación nuestra prospección no dio resultado. Finalmente, llenos de arañazos, alcanzamos la boca de la Cueva'l Quintanal y la carretera.

El resultado de una ardua pelea con la maleza
(El gato es mío y me lo follo cuando quiero)

17 de octubre: Nidia, Julio y quien escribe regresamos a Cueva Tapada (LLR-56), en La Llera, después del parón estival, con idea de continuar la exploración y topografía, especialmente en los ramales de la galería proboscídea. Inicialmente topografiamos el ramal descendente próximo a la entrada, y el ramal del encame de oso, así como alguna otra cosa en el acceso al nivel inferior. Después, en la sala grande de la galería principal, atacamos el ramal por detrás de la colada, sólo parcialmente explorado. Dio más desarrollo del inicialmente esperado, con una sucesión de estrecheces y pequeñas salas. Además nos planteó un pequeño interrogante, pues como en algún otro punto de la cueva también aquí encontramos huellas de anteriores visitantes, que parecía imposible que hubieran alcanzado el lugar por la misma vía que nosotros. El conducto queda bautizado como 'per ónde entrasti' y queda bien revisado y -a pesar de haber pensado en encontrar otra entrada- sin continuación. Con lo topografiado en esta ocasión el desarrollo ronda los 750 m.



8 de noviembre: Hemos decidido cambiar de aires y esta vez nos encaminamos a la zona de Onís, con intención de topografiar una cueva conocida hace tiempo y ya explorada por el club en 2015: Cueva Lierda (o Covalierda). En esta ocasión nos juntamos Julio, Ernesto, Gonzalo y Pablo; sólo Ernesto conoce la cueva, y vamos sin equipo de vertical. Primero topografiamos todo el eje principal de la cueva, desde la boca occidental hasta la cabecera del pequeño pocito previo a la boca inferior. La estrechez que presenta la travesía es tan exigente como se comentaba... Después topografiamos el nivel superior hasta la boca oriental, y las conexiones entre ambas galerías: en total 400 m de topo. Nos quedó pendiente una gatera explorada por Gonzalo y que tenía continuidad, y un pequeño pozo bajo el que se intuía galería que fue descubierto por Julio a última hora; en la cabecera había dos vetustos espits.





13 de noviembre: Regresamos a Cueva Lierda para finalizar la topo, en esta ocasión Julio y Pablo, acompañados de Victoria y el pequeño Vitorín que no pasarían de la sala de la entrada. Ya que era poco lo que quedaba llevamos el trípode y la cámara con intención de tirar alguna foto. Primero vamos a la boca inferior, remontando el tramo de galería hasta el pozo y completando la topo de este sector. Después accedemos a la boca oriental. Instalamos el pozo pendiente y se explora y topografía una corta galería, galería de los gours, bajo este. Después se revisa y topografía la gatera explorada por Gonza, dando por concluidas las labores de topo. Todavía nos desplazamos hasta la boca occidental para tirar alguna foto antes de emprender el regreso. La reseña completa de Cueva Lierda ya ha sido publicada en la entrada previa de este blog (ver aquí). Mencionar que por la mañana, en Benia, Tito Rojo (vecino de Onís) nos facilitó información de esta y otras cuevas próximas de las que no teníamos noticia: un objetivo para próximas salidas.






20 de noviembre: El grupo formado por Gonzalo, Julio, Ernesto y Pablo se dirigen a la Cueva'l Furtivu (LLR-11), en La Llera, con intención de continuar las labores de exploración y topografía en la cueva. Después de revisar una tirada dudosa de la topo en la zona superior, nos dirigimos a las galerías inferiores, encaminándonos en primer lugar a la zona de la Sala las Raíces donde estaba pendiente hacer el dibujo para la topo. Después exploramos y topografiamos la que bautizamos como galería sangrienta, que finaliza ante una estrechez impenetrable que se nos antoja levemente ventilada: no debemos estar muy lejos de las galerías de la Cueva'l Ḥuraquín. Paramos a comer y después Gonza y Ernesto marchan de retirada, mientras Julio y yo continuamos con la topo, cerrando ramales en diversas zonas de los niveles inferiores. A la salida desobstruimos la gatera pendiente junto a la entrada: conduce a un tramo de galería pequeña sin solución de continuidad. Y ya fuera le echamos una ojeada al muy próximo torcu LLR-57: hoy sopla marcadamente, algo infrecuente en las cuevas de este karst. Decidimos que será el objetivo de la próxima salida. Con lo topografiado esta jornada el desarrollo del Furtivu alcanza 852 m.





28 de noviembre: Tal y como habíamos decidido, esta jornada la dedicaremos al torcu LLR-57. Participamos Julio y quien suscribe. Hoy la pequeña entrada también sopla. Anclamos a un ocalitu y fraccionamos en el labio del pocete (2,5 m) que conduce a una sala arrampada con piedras y basura. Tiene dos continuaciones: por la más evidente prosigue la sala arrampada, algo más amplia aquí, la cual presenta dos pozos en su fondo, que sondeamos en unos 20 m. Uno está al fondo de la sala, parece más amplio y vertical; el otro en el lateral derecho, más arrampado y estrecho en la cabecera. Decidimos atacar el primero, pero una vez equipado, y ya en la cuerda, nos damos cuenta de que hay bloques inestables en la cabecera. Optamos por desmontar y probar el otro pozo. Sin embargo hace falta montar pasamanos y necesitaremos más cuerda y anclajes. Es raro encontrar verticales en este karst que apenas supera los 50 msnm, y hoy nos hemos pasado de confiados. Mientras Julio vuelve a la furgo a por más material, yo completo el pasamanos de acceso y topografío toda la cavidad, explorando el ramal que faltaba, que suma otra veintena de metros. Tras regresar Julio montamos cuerda y para abajo, con la sorpresa (no tan sorpresa después de todo) de aparecer en el techo de la sala 'Fear of the dark' de la Cueva'l Furtivu, justo encima de lo que hasta ahora era la cabecera del pozo de acceso a la sala. El otro pozo paralelo cae más a la izquierda, en la repisa donde finaliza la galería de acceso desde los niveles superiores del Furtivu. Quedan pues explicados los esqueletos de cabritinos encontrados en la sala. Comemos en la sala, revisamos una tirada errónea de la jornada anterior, y salimos por el Furtivu para -hoy que traemos cuerda- abordar una pequeña escalada en la sala de la galería superior. La escalada no da nada, así que volvemos al exterior para entrar de nuevo en el torcu LLR-57 y desinstalar. Con lo de esta jornada la Cueva'l Furtivu (LLR-11-57) alcanza los 924 m de desarrollo con -39 m de profundidad, además de ganar una segunda boca para la cueva.




2 de diciembre: Cambio de aires: salida a los Covazones, en la Sierra del Sueve (concejo de Piloña). Mencionar que en una de las últimas asambleas de la FESPA los representantes del club propusieron que esta cavidad (explorada en campañas previas por el CADE y en la que los trabajos no han concluido) pasase a ser titularidad del Escar con la idea de dar un nuevo impulso a su exploración. La FESPA y el CADE recuperarían para otros fines el material instalado en la cueva, reequipando nuestro club la cavidad antes de dar continuidad a los trabajos. Así pues, este día Xuacu y Capitán se dirigen a la cueva con intención de comenzar estas labores, reinstalando con material del club las dos primeras verticales de acceso a la red subterránea.


11 de diciembre: El menda se pega un breve pateo por La Llera con intención de topografiar alguna de las pequeñas cavidades que tenemos pendientes en la zona. Se revisan y topografían la LLR-19 (5 m de desarrollo con 3 de profundidad), la LLR-37-38 (21 m de desarrollo y 3 de desnivel), en la que constatamos la presencia de conchero, y la LLR-58 (22 m de desarrollo y 6 de desnivel). Se revisan también las incógnitas marcadas como LLR-17 y LLR-17bis que ahora, con menos maleza, comprobamos que no dan nada y son meros cobajos. Se revisan las coordenadas GPS de todas ellas. También se realiza prospección; sin resultados.




14 de diciembre: De nuevo a La Llera, en esta ocasión Julio y Pablo a Cueva Tapada. El objetivo principal de la jornada era revisar en los niveles inferiores los dos extremos más próximos a la Cueva de Ḥonfría y a la Cueva'l Furtivu, respectivamente. Antes pensábamos revisar y completar la topo de la galería oriental del nivel superior. Entramos en la cueva y vamos revisando y topografiando los varios ramales ascendentes de esta galería. Después topografiamos el laberinto entre columnas donde cierra el conducto, y para finalizar el sector por encima del conchero, inexplorado y que nos condujo a una salida a la calle (aunque impenetrable, LLR-59) por la que se cuela la luz y algunas raíces. Mencionar que más tarde encontraríamos otra comunicación impenetrable con el exterior (pero por la que también se cuelan la luz y raíces) en la galería principal; se corresponde con la bloquera de la dolina de hundimiento al lado de la boca y queda como LLR-56bis. Completado el trabajo aquí, comemos, y de regreso hacia la boca terminamos también algún ramal en la zona de la entrada. Después nos dirigimos a los niveles inferiores. Por el ramal oriental, hacia Ḥonfría, la incógnita cierra tras una quincena de metros; el lugar esta levemente ventilado, pero no hay por dónde avanzar y quedan 20 m o más hasta las galerías de Ḥonfría. Por el ramal occidental, hacia el Furtivu, nos llevamos una pequeña sorpresa antes de llegar a la punta: un ratón muerto recientemente con una multitud de coleópteros y dípteros a su alrededor. Estamos en una de las zonas más profundas de la cueva y en un punto relativamente alejado de la boca; otro misterio a resolver. Ya en la punta de exploración continuamos por el conducto arcilloso (muy arcilloso) donde lo habíamos dejado. La cosa se estrecha cada vez más, y la iluminación nos está dando guerra a ambos (a uno por los consabidos problemas con el Caveman, y al otro por desidia a la hora de cargar las baterías), así que poco más allá, llegados a un punto donde la continuidad requería mover algunas piedras, decidimos emprender el regreso. Anotar que también aquí nos da la sensación de que el lugar se halla ventilado, aun sin una corriente de aire evidente; aún nos separan más de 40 m de la galerías del Furtivu. Sin más novedad que los esfuerzos de Julio para poder salir por el furaco de la boca (está vez costó más que de costumbre) damos fin a la jornada con casi 200 m de topo, cuyo desarrollo alcanza los 933 m.


19 de diciembre: Nueva salida a La Llera, en esta ocasión Julio, Ernesto y Pablo, con Cueva Tapada como objetivo. Comentar que antes de nada, y habida cuenta de las dificultades sufridas por alguno a la hora de salir, decidimos ampliar un poco la entrada a base de maza y cincel. Ya dentro de la cueva primeramente topografiamos unas gateras en la zona de entrada, y después decidimos revisar un ramal descendente de la galería principal que según nuestra topo no está lejos de las galerías de la Cueva'l Pradón. No entraba en nuestros planes desobstruir aquí y en este momento (tampoco llevábamos material adecuado para tal labor), pero primero retiramos unas piedras, después tierra y más tierra, y al final nos tiramos dos horas cavando. Comimos en el lugar (estupenda la tortilla del maese Carrera), y después mostramos a Ernesto la galería principal de la cueva -era su primera visita a Cueva Tapada- pues tenía que marchar pronto. Julio y el menda decidimos finalmente salir de la cueva con Ernesto y dirigirnos al Pradón para localizar y revisar el punto donde teóricamente deberíamos conectar. Cuarenta minutos desde la boca y un baño de arcilla después llegábamos al lugar. De este lado tiene peor pinta, es más estrecho e incómodo. Pero el suelo es, igual que en Tapada, de sedimento suelto, tornándose poco más abajo pavimento de colada. Estuvimos revisando un poco esta parte de la cueva, y pudimos constatar la presencia de conductos no indicados en la topo. Tampoco nos entretuvimos mucho más, y una hora después estábamos en la calle. Con lo poco sumado en esta ocasión la topo de Cueva Tapada alcanza los 960 m de desarrollo.




Y eso es todo por el momento. Seguiremos informando. Las fotos que ilustran esta entrada son de Julio, Nidia, Río, Victoria, Xuacu y Pablo.

¡Saludos soterraños!

jueves, 1 de marzo de 2018

Últimas exploraciones en La Llera

¡Aḥayádevos, cueveros!

En el mes de octubre publicábamos en este blog un repaso de los trabajos que habíamos realizado en el karst de La Llera a lo largo del 2017 (ver aquí), y anunciábamos que la nueva topo de la Cueva'l Tebellín alcanzaba 1,6 km y que habían comenzado los trabajos de revisión y retopografía de la Cueva Ḥonfría (que ya superaba los 800 m de desarrollo). Tras un largo parón otoñal en las exploraciones, en lo que llevamos de 2018 hemos retomado los trabajos en La Llera, con interesantes resultados. Paso a desgranar brevemente las salidas efectuadas:

21 de enero: Julio y Pablo. Salida a la Cueva de Ḥonfría. En esta ocasión revisamos y topografiamos la mayor parte de los ramales y gateras que parten de la Sala Caótica, así como alguna gatera pendiente en la zona de entrada. Se alcanza en esta jornada el punto más bajo de la cueva, una gatera colmatada de arena donde nos parece escuchar agua corriendo; nos sorprendió, ya que no se percibe en ningún otro punto de la cueva. Por otra parte mencionar que localizamos un pequeño piso inferior en el extremo norte de la Sala Caótica que no figuraba en la topo previa de la S.E. Hades (pero que ya estaba pisado): hasta ahora no habíamos encontrado ningún pasaje no documentado previamente por los del Hades. Ya fuera de Ḥonfría nos acercamos hasta la fuente homónima -que puede ser penetrable, ya veremos- y hasta la Cueva'l Molín, que Julio -aprovechando el bajo caudal del Calabres- revisa hasta el sifón. Ya de regreso, descubrimos un par de covachas próximas al molín del puente; una de ellas, a la postre, resultó ya ser conocida por Río. Quedan signadas como LLR-30 y LLR-31.

Boca de la Cueva'l Molín.

Topografiando en la Cueva de Ḥonfría.

27 de enero: Salida social a la Cueva de Ḥonfría programada para el día de la Asamblea anual del club, de resultas de lo cual nos juntamos un nutrido grupo, miembros del Escar y allegados: Gonzalo, Pablo, Mumy, Pepe, Capitán, Nidia, Ernesto Carrera, Ernesto Antelo, Julio Montes, Julio Salgueiro, Ana María, Xuacu, María, David, Sandra y Río, una tropa... Desde la entrada, vía Sala del Té y Laberinto, pasamos por la Sala Hades hasta la Galería Incontinencia. Aquí parte del grupo se decide a explorar una incógnita, y descubrimos un sector laberíntico de conductos (algo más de centenar de metros, y con alguna incógnita que requerirá cuerda) que no figuran en la topo de la S.E. Hades (aunque ya estaban pisados). Después volvemos por la Sala Hades, y a través del pozo salimos al Paso Generacional, y por él cruzamos a las galerías de la Cueva'l Pradón. El grupo se fue desperdigando, pero finalmente nos reunimos en la comunicación de los gours, que no estaba sifonada pero que impedía pasar sin mojarse. Así que emprendemos el regreso, más o menos escalonado. Ya fuera de la cueva, algunos nos acercamos a echar unas fotos a la Cueva'l Molín por la que mana el Calabres con mucho más caudal que en la anterior ocasión. Mencionar que ahora, en aguas altas, podemos observar un segundo manantial en Ḥonfría, en una bloquera al oeste del manantial perenne.

Entrando a la Cueva de Ḥonfría.

Foto de grupo (y no estamos todos).

En la Galería de la Incontinencia.

31 de enero: Julio, Nidia, y Pablo. Nueva salida a la Cueva de Ḥonfría con intención de continuar con las labores de revisión y topo. En esta ocasión se aborda buena parte del Laberinto, destacando que por fin localizamos las vías de comunicación entre el Laberinto y la Sala Caótica a través del pozo. Comemos en la Sala Hades y después nos desplazamos hacia el sur para proseguir con la topografía de distintos ramales en la Galería de la Incontinencia y el piso superior a esta, dejando una pequeña incógnita para la que necesitaremos cuerda. Con lo de esta jornada la topo ya supera de largo el kilómetro de desarrollo.

Topografiando en la Cueva de Ḥonfría.

Formaciones en la Galería Incontinencia.

8 de febrero: Julio, Nidia, Gonzalo y Pablo. La intención inicial era volver a Ḥonfría pero al final, animados por el buen tiempo (frío pero despejado), no entraríamos a ella y visitaríamos varias otras cavidades menores cercanas. Primeramente vamos a la LLR-15, ya topografiada en 2010 y que sólo Pablo conocía de entre los presentes. Sin embargo la estrechez que da paso a las galerías interiores es, una vez más, infranqueable para parte del equipo, y salimos de la cueva. Nos acercamos hasta la cercana LLR-19 que estaba pendiente de explorar pero que resultó ser poco más que una covacha. Con las mismas nos acercamos a la muy próxima LLR-20, explorada parcialmente por Pablo cuando se descubrió, hace años, y a la que no habíamos vuelto más. Fue esta pequeña cueva laberíntica la que nos ocupó la mayor parte de la jornada, ya que la exploramos y topografiamos en su totalidad (146 m de desarrollo, con -11 m de desnivel). La sorpresa fue la notable corriente de aire que esta cavidad expira por varios puntos, actualmente impenetrables pero sin duda prometedores: más tarde, al pasar la topo, comprobaríamos que estamos aquí muy cerca de la galería del Pradón que se dirige hacia al norte desde el Paso Generacional, en la cual también se aprecia tiro de aire. Finalizadas las labores en esta cavidad, nos desplazamos a la muy cercana LLR-18, ya topografiada pero que sólo Pablo conocía de entre los presentes. En esta cavidad comemos y sopesamos qué hacer a continuación, si entrar a Ḥonfría o retirar. Finalmente decidimos prospectar un poco por la zona, labor infructuosa ya que sólo localizamos una pequeña covacha sin interés (queda como LLR-32). Prolongamos el pateo hasta el oscurecer.


14 de febrero: Julio, Nidia, Gonzalo y Pablo. De nuevo a la Cueva de Ḥonfría. La intención inicial era completar la topografía del Laberinto, y después cruzar a las galerías del Pradón para inspeccionar el punto por donde se va el aire que -suponemos- sale por la LLR-20. Abordamos pues el trabajo en el Laberinto, que completamos, luego topografiamos unos ramales pendientes en la Sala de las Columnas, y después nos dirigimos hacia el Paso Generacional que, ¡oh sorpresa!, nos encontramos sifonado. La verdad es que no nos lo esperábamos, pero ha llovido mucho esta semana y ha debido correr agua por la cueva, ya que todas las huellas están borradas en la Gaterona. Tras el chasco de no poder cruzar al Pradón, decidimos ascender en dirección a la Sala Hades y revisar y topografiar diversos ramales pendiente de camino a ella. Finalmente no completamos el trabajo en esta zona, ya que descubrimos un nivel superior que no figura en la topografía de la S.E. Hades y se nos hacía tarde. Sin embargo la jornada ha sido fructífera, y la topo de Ḥonfría alcanza ya los 1297 m de desarrollo, lo que unido a los 3105 m de la Cueva'l Pradón (por la FASE en los años 90), da la cifra de 4402 m para el conjunto del Sistema Pradón-Ḥonfría.

Estado actual de la topo de la Cueva de Ḥonfría, con 1297 m de desarrollo.

Formaciones en la Sala Hades.

El Paso Generacional sifonado.

26 de febrero: Nidia, Julio y Pablo. Jornada interesante, de nuevo por la zona de Ḥonfría (aunque sin entrar a ella). Primero nos dirigimos hacia la LLR-15, que queremos revisar a fondo, ya que se sitúa literalmente sobre las galerías del Pradón y además tiene un leve tiro de aire. Nidia y Pablo cruzamos sin problema la estrechez; Julio queda picando un rato, hasta lograr colarse dentro. Se revisa y documenta la cavidad a conciencia. Más allá de lo ya explorado y topografiado por Pablo sólo surge un pequeño pocete, impenetrable pero que exhala aire. Julio reanuda la labor de picador, y finalmente Pablo consigue colarse por el furaco, que no va a ninguna parte. Salimos de la LLR-15 y nos dirigimos hacia Ḥonfría en línea recta, descubriendo una covacha que nos había pasado desapercibida en anteriores ocasiones (queda signada como LLR-28), muy próxima a la LLR-32 descubierta en una de las últimas salidas. La covacha ofrece dos gateras como continuidad, una penetrable y otra impenetrable que exhala aire. Exploramos la penetrable, que a pesar de la buena pinta da poco de sí. Mientras Nidia y Pablo salen topografiando, Julio retira unos bloques en la gatera sopladora, y hace un interesante descubrimiento: unos metros al este hay otra cueva (LLR-29) con entrada algo mayor. Entre ambas cuevas hay excavada una madriguera de zorro (impenetrable) que es la que origina la corriente de aire (mencionar que este día sopla un fuerte viento del NE). Topografiada la LLR-28 (46 m de desarrollo con -10 m de profundidad) nos vamos a esta segunda cueva. Comemos y empezamos las labores de exploración y topografía. La exploramos por completo, con una nueva desobstrucción incluida, a cargo del picador oficial del grupo. Esta vez consiguió colarse Nidia del otro lado, pero daba a una salita sin continuidad. Completada la exploración, no pudimos concluir la topo por avería en el equipo; habrá que volver, por tanto.


En la cueva LLR-15.

¿Zarpazos? en la LLR-15.

En la LLR-29, recién descubierta.

1 de marzo: Victoria y Pablo. En un pequeño paseo se toman coordenadas GPS de parte de las cavidades nuevas localizadas en estas salidas: LLR-30, LLR-31, segundo manantial de Ḥonfría, resollu de la Peña l'Escobiu, etc.

Covacha LLR-30.

Y aquí concluye el repaso a estas actividades. Las fotos que ilustran este post son de Nidia, Julio y Pablo. En próximas semanas volveremos por la zona y seguiremos informando. Saludos soterraños, cueveros.