lunes, 4 de febrero de 2019

Últimas actividades del club en La Llera.

¡Aḥayádevos, cueveros!

Continuamos con la crónica de las actividades del club en la zona de La Llera, muy condicionadas por los últimos temporales.

24 de enero: Coincidiendo con una jornada de inundaciones en buena parte de Asturies y Cantabria, un servidor se da un pequeño paseo para comprobar el caudal en las surgencias de La Llera, todas ellas muy próximas entre sí y al pie de la carretera de Barru a Niembru. Lo cierto es que con marea baja El Vau (la ría de Niembru) parece en pleamar, tal es el caudal del río Calabres, y la Ḥuente'l Tifus y las surgencias del Molín del Puente están sumergidas bajo sus aguas. Aguas arriba del molino, el Calabres se halla desbordado y el caudal del manantial de Ḥonfría, de la Cueva'l Molín, y de la surgencia temporal LLR-33 es realmente espectacular, tal y como muestran las fotos. Señalar que el caudal que mana por la Cueva'l Molín es turbio y color chocolate, mientras que el caudal de Ḥonfría y la LLR-33 es de un tono más lechoso-verdoso. Esto parece corroborar nuestra suposición de que la LLR-33 actúa como trop-plein de Ḥonfría y se encuentra desligada del curso hipógeo del río Calabres.


El Calabres a la altura del molín del puente.

El manantial de Ḥonfría.

La surgencia temporal LLR-33.


La Cueva'l Molín, resurgencia del ríu Calabres.

El ámbito de Ḥonfría inundado. Se aprecia la diferencia de color
entre las aguas del Calabres y las de Ḥonfría.
 

Mecedura del arroyo de Ḥonfría y el ríu Calabres.

25 de enero: Al día siguiente el nivel de los ríos en la zona parece estabilizarse, y en el caso concreto del Calabres ha descendido un tanto. Un servidor decide acercarse hasta la Cueva de Ḥonfría: quizás pueda observar la cueva en carga o, en caso contrario, cruzar hasta las galerías del Pradón y topografiar la recién descubierta Galería Maravilla. Ya en la boca, la ausencia de corriente de aire en la estrechez de entrada me hace suponer que el Paso Generacional estará sifonado. Y poco más allá empiezo a oir agua corriendo... Efectivamente corre un río por el fondo de la Sala Caótica; sale de las gateras a la izquierda de la sala, ahora sifonadas, y se pierde por la gatera que conduce al punto más profundo de la cueva, gatera que también está sifonada a su inicio. Cruzo hasta la Sala del Té y compruebo que la salita anexa a un nivel más bajo es hoy un pequeño lago, y las gateras que parten de ella están sumergidas. Por la Gaterona no corre el agua, pero está encharcada, así que decido progresar hacia el Laberinto y encaminarme a la Sala Hades y la Galería de la Incontinencia, a ver si también por allí circula el agua. No es el caso. Reviso una vez más la Sala Final, que sabemos se sitúa muy próxima a las galerías de Cueva Tapada, pero aquí no hay nada que rascar. Al final topografié unas gateras pendientes en la entrada del Escarelinto, otro ramal pendiente de la Galería Incontinencia, y por último una gatera escondida del Laberinto, antes de emprender el regreso. Sólo han sido un par de horas bajo tierra, pero por vez primera se ha podido observar la cueva con el río corriendo por sus galerías lo que, a su vez, ha permitido corroborar nuestras suposiciones al respecto.


Arroyo corriendo por el fondo de la Sala Caótica.

Laguito en la sala anexa a la Sala del Té.

27 de enero [Crónica de Carla Gutiérrez Meré]: Nos juntamos del Escar Pablo, Capitán y Roberto (nuevo fichaje) y Carla del Niphargus. Tras las últimas exploraciones en La Llera la motivación es alta. El tiempo es muy malo y 
Pablo nos informa de que, tras las abundantes lluvias de la semana, en la Cueva de Ḥonfría hay mucha agua donde normalmente la cueva está seca y algunos pasos están sifonados... No podemos continuar desde la Galería Maravilla como era nuestra intención. No pasa nada, hay plan B: buscaremos la conexión desde la Cueva l'Arite
Quedamos en Barru, y a eso de las 10.30 entramos en la cueva, casi segurxs de que ya tenemos la conexión a punto y que volveremos a ver la Galería Maravilla, que tanta alegría nos dio el fin de semana pasado. Una vez dentro, descartamos un par de pasos de esta laberíntica cueva, siguiendo siempre las indicaciones de Pablo. Después de ratonear aquí y allá, damos con la dirección correcta. Acondicionamos el espacio necesario para hacer los pasos cómodos para todxs y comenzamos a forzar el paso que creemos correcto. Entre turnos de trabajo y conversaciones animadas nos dan las 14.00. Nos despedimos de Pablo que se va a trabajar; le echamos de menos en más de una ocasión. 
El equipo de tres sigue motivado, continuamos moviendo piedras y bloques en busca de nuestro objetivo. Parece que tanto Roberto como yo no tenemos el olfato e instinto de Capitán, y es este el que nos indica por dónde debemos seguir forzando el paso. Finalizamos la jornada en una gatera con una pequeña inclinación descendente en la que hay un poco de espacio para mover unos bloques, por los que se intuye la continuidad. Como el espacio es muy reducido, incómodo, y creemos la conexión asegurada entrando desde Ḥonfría, decidimos finalizar la jornada a eso de las 18.30. Nos cambiamos y nos despedimos en Barru  hasta la próxima, pensado en volver cuando el agua nos lo permita. 
Una vez más un placer explorar con nuestrxs compañerxs del Escar, a quien agradezco las facilidades que nos muestran para colaborar con ellxs, y con lxs que no dejamos de aprender y divertirnos.


Huroneando por el caos de bloques del Arite.

30 de enero: Nuevo tiento a la Cueva de Ḥonfría por parte de quien suscribe en solitario, a ver si han bajado los niveles de agua y se puede acceder a la Galería Maravilla. En la estrechez de la entrada sopla aire, lo que es buena señal, y en la Sala Caótica ya no fluye ningún río. En la Sala del Té me asomo a la sala anexa, que ha vuelto a su estado normal y ya no está inundada. Cruzo toda la Gaterona hasta la el Paso Generacional y no, no está sifonado. Aprovecho para revisar algunas incógnitas en este tramo, donde queda algo de trabajo de topo. En la estrechez final se me rompe uno de los frascos de pintura de los puntos de topo, el olor a esmalte inunda la cueva y trato de arreglar el estropicio como puedo, que no fue fácil. Antes de ir al caos de bloques final y la Galería Maravilla me dediqué a recorrer el tramo final de la Galería del Río en busca de posibles pasajes no reflejados en la topo del Pradón de la FASE. Sólo encuentro una amplia ventana-chimenea, pero es prometedora ya que se sitúa bajo las galerías de la LLR-15. Satisfecha la curiosidad me dedico al objetivo del día: atravieso el caos de bloques, bajo el P3, y por fin regreso a la Galería Maravilla, que si he de ser sincero no es para tanto... pero es que el otro día nos pudo la alegría de superar el enrevesado caos de bloques y encontrar del otro lado una galería con formaciones y suelo de arena. La galería en sí es corta, pero en su tramo final ofrece varios ramales y gateras. Por ellos se perdía la última vez una fuerte corriente de aire, que hoy, en cambio, no se siente. Topografiado todo el tramo, continúo con la topografía de la parte superior del caos de bloques, con un par de pequeñas salitas descubiertas también la última vez que anduvimos por estos lares. Sin completar el trabajo emprendo el regreso, pero antes de pelearme con las estrecheces del Paso Generacional aún topografié un ramalillo ascendente allí donde se me rompió el frasco de pintura. Media hora después de terminar con esto ya estaba de vuelta en la boca de la cueva. Llovía a mares. Una vez en casa los datos topográficos nos dan una doble alegría: por un lado la distancia entre las dos cuevas es de menos de tres metros, lo que parece garantizar que acabaremos conectando por alguna de las estrecheces del caos; por otra parte, el desarrollo del sistema alcanza los 4718 m, superando al muy cercano Sistema Ḥoulagua y convirtiéndose en la mayor cavidad del karst de La Llera y de todo el concejo de Llanes.

Galería Maravilla.

2 de febrero: Para esta fecha teníamos convocada la Asamblea Anual Ordinaria del club, que siempre hacemos coincidir con alguna salida colectiva a una cueva sencilla y horizontal, apta para traerse allegados. A lo largo de la semana Capitán había ido manifestando su deseo de volver a la Galería Maravilla en esta salida, pero la previsión meteorológica era pésima y había muchas posibilidades de que el Paso Generacional se hallase sifonado. Además, ya habíamos estado en esta cueva en la salida colectiva del año pasado. Sin embargo, al final el sábado nos juntábamos en Barru; optimistas unos, otros menos. Lo cierto es que la noche anterior no llovió tanto como estaba anunciado. Hubo varias bajas de última hora por motivos varios, pero finalmente entrábamos a la Cueva de Ḥonfría un grupo relativamente numeroso: Pepe, Xuacu, Río, Sandra, Gonzalo, Carla, Capitán, Victoria y yo. Una fesoria se convirtió en la herramienta perfecta para ampliar un tanto la estrechez de entrada, que una y otra vez tiende a colmatarse. No corría agua por la cueva y fuimos directamente hasta el Paso Generacional que, efectivamente, estaba sifonado. Habíamos hablado los días previos de la posibilidad de achicar el sifón e íbamos preparados para ello, pero lo cierto es que sólo Xuacu se empleó a fondo en la infructuosa tarea. Dudando qué hacer, decidimos ir a ver una incógnita en el Escarelinto, un meandrito ascendente que chupaba aire el día que lo topografiamos, pero aquello no tiene futuro, y una vez más debatimos qué hacer a continuación. Al final salimos de la cueva y nos encaminamos al Arite. En la última jornada allí habíamos decidido que no tenía sentido seguir intentándolo por este lado, ya que el aire aparece por infinidad de fisuras, pero una vez más allí estábamos, ratoneando y furando por el desalentador caos de bloques. Topografiamos algún ramal pendiente, comimos, forzamos alguna estrechez que no llevaba a ninguna parte, y finalmente emprendemos el regreso. Nos hemos retrasado, y ya parece imposible que la Asamblea comience a su hora.
Comenzó dos horas más tarde, en la habitual base de operaciones: el camping 'Picos de Europa' de Avín. De los de la cueva estábamos todos, a excepción de Pepe que se acercó a saludar pero no pudo quedar a la Asamblea. Se nos sumaron también Julio, Nidia, Lara, Zaida y Ernesto Carrera. La Asamblea fue más breve y tranquila de lo habitual, y culminamos la jornada con la consabida cena de confraternización, a la que se sumarían Íñigo y Elena.
Un día completito, aunque sigamos sin conseguir la conexión.




Y esto es todo por el momento. Seguiremos informando.
¡Saludos soterraños!



miércoles, 23 de enero de 2019

En busca de la conexión...

¡Aḥayádevos, cueveros!

Dando continuidad a las entradas previas del blog, prosigo con la crónica de las últimas exploraciones en el karst de La Llera (Llanes).

12 de enero: Esta jornada nos juntamos un grupo inusualmente grande. A lo largo de la semana Capitán se puso en contacto conmigo para proponerme continuar con la labor emprendida en la Cueva l'Arite en la última salida. Fijada la fecha y confirmada la presencia de varios escariegos, avisé a Carla (del Niphargus) pues sabíamos que este finde vendrían algunos compañeros de Burgos. Tenían intención de subir al Cuera -y lo harían el domingo- pero finalmente se animaron a acercarse el sábado a La Llera. Así pues, al final nos juntamos 15 espeleólogos (dos no entrarían en cavidad) en Barru el sábado por la mañana. Organizamos dos grupos con objetivos distintos, cada uno de ellos con destino a una cavidad: uno a la Cueva l'Arite (LLR-20), al que llamaremos equipo zapador, y otro a la Cueva Ḥonfría, al que llamaremos equipo topo.

Equipo zapador [Crónica de Carla Gutiérrez Meré]: Mumy del Gorfolí, Xuacu y Capitán del Escar, junto con Lobo y Carla del Niphargus, nos dirigimos a la Cueva del Arite o LLR-20 para continuar con labores anteriores de desobstrucción. Una vez en la punta de exploración y tras revisar todas las gateras y furacos posibles, nos resultó imposible continuar con el desescombro ya que el tiro de aire era nulo, no soplaba en absoluto como en días anteriores. Aun así ratoneamos toda la galería. Encontramos continuidad en la zona superior, que tras un reducido paso ascendente nos llevó a una pequeña galería en la que había bastante tierra, raíces y caracoles. Localizamos un paso estrecho ascendente con tiro de aire pendiente de revisar y con posible conexión al exterior. Salimos de la cueva y al poco nos encontramos con Poyo y Farolo (Niphargus) que estuvieron en el exterior de paseo con Kai, el amigo perro de Farolo.


Equipo topo: Julio, Gonzalo, Victoria, y Pablo por parte del Escar; África y Cristina por parte del Niphargus; Jordi, del CES; y Julia, sin adscripción a ningún club e iniciándose en estas lides. Entramos a Ḥonfría con diversos objetivos a lo largo de la cueva. En primer lugar vamos a la Sala Caótica, donde quedaban un par de pequeñas trepadas y revisar las gateras del piso superior del extremo sur de la sala. Las trepadas no dieron nada y se topografió todo lo que faltaba en este sector. Mientras África, Cristina y Pablo concluyen con la labor de topo, el resto del equipo se adelanta para instalar un pasamanos pendiente. Hay una pequeña confusión (Pablo y Julio pensaban en distintos pasamanos), pero en cualquier caso se instala un pasamanos que estaba pendiente y se revisa y topografía el ramal ascendente (a la postre resultaría ser el punto más alto de la cueva, cota +11 m). Mientras unos están en esto, otros comen, charlan y conocen la cueva. Nos trasladamos después todos a las galerías que conectan con la parte alta de la Sala Hades: Cristina y África topografían un pocete que estaba pendiente con algún pequeño conducto; Julio y Gonza revisan una chimenea que comunica con el techo de la Sala Hades, y después instalan el otro pasamanos pendiente (por encima de la cabecera del P9). El resto, pues igual: charlar, pitillo, papeo y conocer la cueva. Instalado el pasamanos, parece que del otro lado hay continuidad, pero como sólo una parte de nosotros trae equipo de vertical y las topógrafas ya han regresado, decidimos dejar el pasamanos instalado para otro día y continuar hacia el siguiente objetivo. Así pues descendimos por la vía paralela al P9 y atravesamos las siempre entretenidas estrecheces del Paso Generacional hasta cruzar a las galerías de la Cueva'l Pradón. Nos reagrupamos y vamos al punto por donde, de ir todo bien, debería conectar el otro grupo. Pero de conexión con el Arite nasti. Dos equipos de topo se dedican a algunos ramales pendientes de esta galería, y también se busca paso por enésima vez en el caos de bloques. Hay corriente de aire evidente, pero ni rastro del otro equipo. Decidimos dejar el trabajo aquí, pero en la conexión con la Galería del Río localizamos una nueva chimenea por la que Gonza ascendió en oposición. Estamos justo debajo de la LLR-15 y pinta bien, pero ya se ha ido haciendo tarde y queremos hacer un poco de espeleoturismo recorriendo las galerías principales del sistema antes de emprender el regreso. Así que dejamos la exploración y a eso nos dedicamos.







De nuevo reunidos todos en Barru, estuvimos un rato de charla y tomando unas cervezas en casa de Victoria y un servidor -que hoy éramos los anfitriones- antes de que cada mochuelo marchara a su olivo. Aunque la conexión se resiste y pudiera parecer que los resultados no fueron muy buenos, lo cierto es que en esta salida hemos despejado numerosas incógnitas en ambas cuevas, y hemos sumado unos metros a la topo, con lo que el Sistema Pradón-Ḥonfría ya ronda los 4,7 km.



16 de enero: Un servidor se pega una escapada por la tarde para topografiar lo descubierto en las últimas jornadas en la Cueva l'Arite, y comprobar si hemos avanzado en la dirección correcta o si, como intuimos, la cueva ha girado sobre sí misma y se dirige ahora hacia el norte y no en dirección al Pradón. Tiradas muy cortas por el interior del caos de bloques, algo desesperante: más de dos horas para sumar 70 m de topo. Y no, la cueva no avanza en dirección S (hacia el Pradón), sino que gira 180º en el interior del caos y sigue hacia el N, de tal modo que la sala descubierta en las últimas salidas (Sala Inmolación) se sitúa prácticamente debajo de la boca. No es de extrañar que en la última visita se hubiera perdido la corriente de aire. Tampoco hoy es muy evidente. Sin concluir la topo, y sin perder la esperanza de encontrar el paso otro día, emprendo el regreso. El desarrollo de la cueva alcanza los 266 m, y tan sólo nos separan 30 m en línea recta de las galerías del Sistema Pradón-Ḥonfría.




20 de enero: Otra salida más a La Llera, y un grupo más numeroso de lo habitual: por parte del Escar estábamos Victoria, Lara, Capitán y Pablo; además Carla, del Niphargus, y Roberto, otro conocido que quizás acabe federándose con nosotros. Teníamos varios objetivos para la jornada. En primer lugar nos acercamos hasta la LLR-15, para evaluar una vez más su estrechez final. La mayoría no conocían la cueva, así que sirvió también para darnos un paseo por una cavidad pequeña pero bonita. Después fuimos hasta Cueva Tapada, también para evaluar la estrechez por enésima vez, y ya de paso retirar todo el material que nos quedaba en la cueva. Sin más dilación nos vamos para la tercera cavidad y principal objetivo de la jornada: la Cueva de Ḥonfría. Por la Sala del Té, la Gaterona, y el Paso Generacional cruzamos lo más rápido posible a las galerías finales del Pradón. A pesar de lo que ha llovido por la noche la cueva está bastante seca. Ya en nuestro destino haríamos dos grupos. Por un lado Lara, Victoria y yo nos dedicamos a topografiar: en parte retopografiar galerías que ya figuran en la topo de la FASE de 1992-93, y en parte conductos nuevos que no figuran en esa topo. Por otro lado Capitán, Carla y Roberto se dedican a buscar el paso por las estrecheces del caos de bloques final, donde hoy hay tiro de aire pero, quizás influenciado por el viento en el exterior, el aire viene y va, algo que siempre despista. Superan dos estrecheces encontrando continuación a través de una pequeña salita que comunica con un nivel superior algo más amplio. Ya todos juntos se explora este nuevo sector laberíntico, con cierto desarrollo y con numerosas estrecheces aquí y allá. Sin embargo hemos perdido la corriente de aire. Regresamos a la primera salita y damos con el punto por donde se va el aire, otra estrechez descendente entre bloques. Ya es tarde, pero se trata de forzar el paso y finalmente, a través de un P4 destrepable, accedemos a una nueva galería (Galería Maravilla) de corto desarrollo, piso de arena y bonitos espeleotemas, y con una marcada corriente de aire que se dirige al norte, en dirección a la Cueva l'Arite. Es tarde, y sin explorar con más detalle o topografiar, emprendemos el regreso a través de las siempre divertidas gateras del Paso Generacional. Cansados pero contentos, sin haber logrado la conexión pero con la sensación de tenerla a punto de caramelo, nos despedimos de la cueva hasta la próxima.




Y eso es todo por el momento. Seguiremos informando puntualmente.
¡Saludos soterraños!

viernes, 11 de enero de 2019

Exploraciones navideñas

¡Aḥayádevos, cueveros!

Vamos a dar en este post un repaso a los últimos trabajos desarrollados en el karst de La Llera (Llanes) y en los Covazones (Piloña) aprovechando las fiestas navideñas.

28 de diciembre: En esta ocasión nos juntamos un grupo más numeroso de lo habitual: por parte del Escar estábamos Lara, Victoria, Gonzalo, Julio y Pablo; se nos sumó también Carla, del G.E. Niphargus, que andaba por la patria chica. Para no perder la costumbre entramos a Cueva Tapada bastante tarde. Dos eran los objetivos previstos para la jornada:
     1) Proseguir con la desobstrucción iniciada en la última salida.
     2) Continuar con la exploración y topografía de la Galería inferior.
Una vez en la cavidad nos dedicamos al pasaje obstruido. A diferencia de la anterior jornada hoy traemos herramienta más apropiada (y somos más gente) por lo que el trabajo es más cómodo y se avanza, aunque lento. Después de unas tres horas de labor comemos, y tras ello cambiamos de tercio y nos encaminamos a la Galería inferior. La punta de exploración cerró casi de inmediato, en una chimenea que se torna impenetrable. Teníamos esperanzas de avanzar por aquí hacia la Cueva'l Furtivu, pero la esperanza se nos truncó rápido. Era día de Santos Inocentes, el chasco estaba anunciado. Bien embarrados, topografiamos todo lo que nos quedaba pendiente en esta galería. Más tarde continuamos con la exploración y topografía del pequeño enrejado de gateras y conductos al oeste de la boca, donde encontraríamos una nueva comunicación con el exterior (aunque impenetrable). Después regresamos a la labor de desescombro, que continuaríamos durante otro par de horas. Avanzar sí hemos avanzado, pero la conexión que presentíamos ahí mismo aún se hace de rogar. Ya digo, era Día de Inocentes.
Con lo topografiado en esta jornada la cavidad supera el kilómetro de desarrollo.





4 de enero: Inauguramos el año espeleológico de vuelta a La Llera, y en esta ocasión participamos en la salida Carla (del G.E. Niphargus), Gonzalo, y quien escribe este post. El objetivo principal era nuevamente Cueva Tapada, pero antes queríamos hacer una pequeña comprobación en otras cuevas, la LLR-15 y la LLR-28-29, que según las topografías se encuentran muy próximas, prácticamente unidas. Entramos primero a la LLR-28, donde no parece que haya continuidad viable. Después fuimos a la LLR-15 donde, por el contrario, parece que hay continuidad, aunque necesitaría desobstrucción. No obstante tampoco se aprecia una corriente de aire evidente. Mientras Carla y yo quedamos en la punta de la LLR-15 fumando un pitillo, Gonza vuelve a la LLR-28. Pasado el tiempo acordado comprobamos que no nos vemos las luces, no oímos nuestras voces, y el olor del incienso (sí, hemos venido preparados) no pasa de una a otra cavidad; sin embargo el sonido de los golpes de la maza se oyen próximos, y claramente, desde la otra cueva.
Salimos de allí haciendo cábalas, y nos encaminamos a Cueva Tapada, y ya dentro de la cueva a la desobstrucción que estamos trabajando en los últimos días. Pero tras unas horas de trabajo nos damos cuenta de que aquello no lleva a ninguna parte. El tramo abierto en el sedimento en la última jornada nos dejó en una mini salita, en la que finalmente una colada ciega la posibilidad de avance. Decidimos recoger todo el material y dedicarnos a topografiar en el extremo contrario de la cueva. Primero levantamos la topo del piso inferior de la sala del fondo (Sala de la Cobertura), y luego atacamos el piso superior, sólo parcialmente explorado con anterioridad. De este piso superior parte un ramal ascendente que nos lleva al nivel de la calle (raíces, caracoles y arañas) sin encontrar una salida al exterior penetrable (sector de La Caracolera), y otro ramal descendente en el que nos detuvimos ante un pozo de unos 4 o 5 metros, ya que no traíamos equipo de vertical; queda como la principal incógnita de la cueva. Habiendo apurado la jornada, emprendemos el regreso. Con lo topografiado el desarrollo de la cueva alcanza los 1199 m, y su desnivel aumenta hasta los 35 m (-28/+7).





6 de enero: Cambio de aires: salida a los Covazones, en la Sierra del Sueve (concejo de Piloña). [Crónica de Joaquín Pérez San José:] Después de haber sustituido la instalación de los dos pozos de entrada de Los Covazones en una salida anterior por material nuevecito, decidimos, Capi y Xuacu, acercarnos a seguir despejando incógnitas; después de comprobar que los niveles de agua están por debajo de lo normal, así lo hicimos. Nos acercamos a las partes profundas, (así lo llamaremos ya que, hasta ahora, esa zona no tenía nombre), en el sector de un pequeño río: éste termina en un laminador estrecho y ciego para el paso. En la parte alta de esta zona, que ya había un pasamanos a volapié, hemos encontrado unos pequeños pozos sin explorar que quedarán para otra salida, ya que el material que llevábamos no era suficiente para poder acometer esa exploración.
Ésta cavidad requiere de mucho más tiempo y personal para acometer todas los trabajos que quedan pendientes. Es una cueva cómoda ya que no tiene pasos demasiado estrechos, pero sí pozos, ríos, sifones, meandros… y con el aliciente de que está al lado del coche. En la topografía actual, casi llegamos a los 4 kilómetros de desarrollo y a los -200 metros de desnivel que nos engaña, debido al número de escaladas que se han realizado y que, en su mayor parte, siguen instaladas. Habrá que animarse a continuar.








Barro, mucho barro, en este sector de Los Covazones.

7 de enero: De vuelta a la Llera, con la LLR-20 (Cueva l'Arite en lo sucesivo) como objetivo, y con Capitán, Xuacu y Pablo como participantes. En varias visitas a lo largo de la primavera pasada habíamos atacado algunas de las estrecheces sopladoras de la parte inferior del caos de bloques que alberga esta cueva, aunque sin resultados. En esta ocasión pretendíamos enfrentarnos a otra estrechez sopladora distinta, en la parte superior del caos de bloques. Llegados al lugar, el furacu soplaba menos que en otras ocasiones; a pesar de ello la corriente era evidente. Estuvimos desescombrando por varias horas, sudando la camiseta y agotando las baterías, y finalmente conseguimos superar la estrechez en descenso. Nos conduce a una mínima salita, que a través de otra estrechez vuelve a introducirnos en el interior de este ciclópeo caos de bloques, con sucesivos pasos estrechos y una configuración laberíntica. Siguiendo el aire, y ganando algo de profundidad llegamos finalmente a una sala algo más amplia (unos 6 m de diámetro, por 4 m de altura). Desde aquí parecen existir diversas posibilidades de progresión, pero el aire mana de una estrechez insuperable por el momento aunque con continuidad evidente y amplia del otro lado. Regresamos sin topografiar, pero contentos con la labor realizada y con la confianza de estar a punto de conectar con las galerías finales de la Cueva'l Pradón. Tan concentrados estuvimos en la labor, que no tiramos ni una foto con la que alegrar esta crónica.


Y esto es todo por el momento. Seguiremos informando. Las fotos que ilustran esta entrada son de Julio, Pablo, Capitán y Xuacu.

¡Saludos soterraños!

jueves, 20 de diciembre de 2018

Exploraciones del 'tardíu' en las zonas de trabajo

¡Aḥayádevos, cueveros!

Vamos a dar un repaso a las actividades realizadas en nuestras zonas de trabajo durante este otoño, 'el tardíu' en el asturianu de la zona oriental. En esta entrada principalmente se reseñan exploraciones en cuevas de La Llera (Llanes), pero también de Onís y Piloña.

Además deberíamos reseñar brevemente una peculiar actividad en la zona de trabajo de Peñe Llabres al final del verano:

10 de septiembre: Cazadores de la zona se ponen en contacto con Río para tratar de rescatar un perro caído en una sima. Se encaminan a la torca, situada en la ladera de La Verde, y por tanto en nuestra zona de trabajo. Cual sería la sorpresa de Río cuando resulta que la sima de marras es la Torca la Espesura, de la que ya nos habían hablado en Porrúa y que el propio Río había buscado de forma infructuosa durante al menos cuatro jornadas de prospección. La torca está bastante oculta: del diámetro de una alcantarilla y situada en mitad de una ladera herbosa. Da un pozo de unos 20 m que en principio cierra, aunque habría que revisar el meandro en altura, ya que Río iba a lo que iba. Por cierto el perro salió indemne de la aventura.




Y ahora sí, pasamos a describir las actividades realizadas este otoño:

3 de octubre: Este día por la tarde Victoria y Pablo (con el pequeño Vitorín) se dan un pequeño pateo por La Llera. La maleza está muy alta y es poco lo que se puede prospectar. De reseñar únicamente que relocalizamos la cueva LLR-06, que teníamos perdida y que está aún pendiente de exploración. No llevábamos material de espeleo y queda para otra ocasión.









10 de octubre: El grupo formado por Julio, Nidia, Victoria, Pablo y el pequeño Vitorín volvemos a La Llera con intención de explorar la cueva LLR-06 redescubierta la semana anterior. Una sala en rampa conduce a un pocete destrepable, por el que accedemos a una sala inferior con algún ramal lateral; serán 30 m o poco más. No topografiamos, y tras esto nos dividimos. Victoria y el peque regresan a casa, y el resto continuamos prospectando. Nos dirigimos a la cueva LLR-58, la última descubierta en primavera, de la que teníamos alguna duda. Y más tarde continuamos con la prospección hacia el este, con intención de acabar saliendo a la carretera de Valmori a Barru bordeando, más o menos, la autovía. La vegetación estaba muy cerrada, y a pesar de avanzar a golpe de machete tardamos una hora en recorrer poco más de un cuarto de kilómetro. Dada la situación nuestra prospección no dio resultado. Finalmente, llenos de arañazos, alcanzamos la boca de la Cueva'l Quintanal y la carretera.

El resultado de una ardua pelea con la maleza
(El gato es mío y me lo follo cuando quiero)

17 de octubre: Nidia, Julio y quien escribe regresamos a Cueva Tapada (LLR-56), en La Llera, después del parón estival, con idea de continuar la exploración y topografía, especialmente en los ramales de la galería proboscídea. Inicialmente topografiamos el ramal descendente próximo a la entrada, y el ramal del encame de oso, así como alguna otra cosa en el acceso al nivel inferior. Después, en la sala grande de la galería principal, atacamos el ramal por detrás de la colada, sólo parcialmente explorado. Dio más desarrollo del inicialmente esperado, con una sucesión de estrecheces y pequeñas salas. Además nos planteó un pequeño interrogante, pues como en algún otro punto de la cueva también aquí encontramos huellas de anteriores visitantes, que parecía imposible que hubieran alcanzado el lugar por la misma vía que nosotros. El conducto queda bautizado como 'per ónde entrasti' y queda bien revisado y -a pesar de haber pensado en encontrar otra entrada- sin continuación. Con lo topografiado en esta ocasión el desarrollo ronda los 750 m.



8 de noviembre: Hemos decidido cambiar de aires y esta vez nos encaminamos a la zona de Onís, con intención de topografiar una cueva conocida hace tiempo y ya explorada por el club en 2015: Cueva Lierda (o Covalierda). En esta ocasión nos juntamos Julio, Ernesto, Gonzalo y Pablo; sólo Ernesto conoce la cueva, y vamos sin equipo de vertical. Primero topografiamos todo el eje principal de la cueva, desde la boca occidental hasta la cabecera del pequeño pocito previo a la boca inferior. La estrechez que presenta la travesía es tan exigente como se comentaba... Después topografiamos el nivel superior hasta la boca oriental, y las conexiones entre ambas galerías: en total 400 m de topo. Nos quedó pendiente una gatera explorada por Gonzalo y que tenía continuidad, y un pequeño pozo bajo el que se intuía galería que fue descubierto por Julio a última hora; en la cabecera había dos vetustos espits.





13 de noviembre: Regresamos a Cueva Lierda para finalizar la topo, en esta ocasión Julio y Pablo, acompañados de Victoria y el pequeño Vitorín que no pasarían de la sala de la entrada. Ya que era poco lo que quedaba llevamos el trípode y la cámara con intención de tirar alguna foto. Primero vamos a la boca inferior, remontando el tramo de galería hasta el pozo y completando la topo de este sector. Después accedemos a la boca oriental. Instalamos el pozo pendiente y se explora y topografía una corta galería, galería de los gours, bajo este. Después se revisa y topografía la gatera explorada por Gonza, dando por concluidas las labores de topo. Todavía nos desplazamos hasta la boca occidental para tirar alguna foto antes de emprender el regreso. La reseña completa de Cueva Lierda ya ha sido publicada en la entrada previa de este blog (ver aquí). Mencionar que por la mañana, en Benia, Tito Rojo (vecino de Onís) nos facilitó información de esta y otras cuevas próximas de las que no teníamos noticia: un objetivo para próximas salidas.






20 de noviembre: El grupo formado por Gonzalo, Julio, Ernesto y Pablo se dirigen a la Cueva'l Furtivu (LLR-11), en La Llera, con intención de continuar las labores de exploración y topografía en la cueva. Después de revisar una tirada dudosa de la topo en la zona superior, nos dirigimos a las galerías inferiores, encaminándonos en primer lugar a la zona de la Sala las Raíces donde estaba pendiente hacer el dibujo para la topo. Después exploramos y topografiamos la que bautizamos como galería sangrienta, que finaliza ante una estrechez impenetrable que se nos antoja levemente ventilada: no debemos estar muy lejos de las galerías de la Cueva'l Ḥuraquín. Paramos a comer y después Gonza y Ernesto marchan de retirada, mientras Julio y yo continuamos con la topo, cerrando ramales en diversas zonas de los niveles inferiores. A la salida desobstruimos la gatera pendiente junto a la entrada: conduce a un tramo de galería pequeña sin solución de continuidad. Y ya fuera le echamos una ojeada al muy próximo torcu LLR-57: hoy sopla marcadamente, algo infrecuente en las cuevas de este karst. Decidimos que será el objetivo de la próxima salida. Con lo topografiado esta jornada el desarrollo del Furtivu alcanza 852 m.





28 de noviembre: Tal y como habíamos decidido, esta jornada la dedicaremos al torcu LLR-57. Participamos Julio y quien suscribe. Hoy la pequeña entrada también sopla. Anclamos a un ocalitu y fraccionamos en el labio del pocete (2,5 m) que conduce a una sala arrampada con piedras y basura. Tiene dos continuaciones: por la más evidente prosigue la sala arrampada, algo más amplia aquí, la cual presenta dos pozos en su fondo, que sondeamos en unos 20 m. Uno está al fondo de la sala, parece más amplio y vertical; el otro en el lateral derecho, más arrampado y estrecho en la cabecera. Decidimos atacar el primero, pero una vez equipado, y ya en la cuerda, nos damos cuenta de que hay bloques inestables en la cabecera. Optamos por desmontar y probar el otro pozo. Sin embargo hace falta montar pasamanos y necesitaremos más cuerda y anclajes. Es raro encontrar verticales en este karst que apenas supera los 50 msnm, y hoy nos hemos pasado de confiados. Mientras Julio vuelve a la furgo a por más material, yo completo el pasamanos de acceso y topografío toda la cavidad, explorando el ramal que faltaba, que suma otra veintena de metros. Tras regresar Julio montamos cuerda y para abajo, con la sorpresa (no tan sorpresa después de todo) de aparecer en el techo de la sala 'Fear of the dark' de la Cueva'l Furtivu, justo encima de lo que hasta ahora era la cabecera del pozo de acceso a la sala. El otro pozo paralelo cae más a la izquierda, en la repisa donde finaliza la galería de acceso desde los niveles superiores del Furtivu. Quedan pues explicados los esqueletos de cabritinos encontrados en la sala. Comemos en la sala, revisamos una tirada errónea de la jornada anterior, y salimos por el Furtivu para -hoy que traemos cuerda- abordar una pequeña escalada en la sala de la galería superior. La escalada no da nada, así que volvemos al exterior para entrar de nuevo en el torcu LLR-57 y desinstalar. Con lo de esta jornada la Cueva'l Furtivu (LLR-11-57) alcanza los 924 m de desarrollo con -39 m de profundidad, además de ganar una segunda boca para la cueva.




2 de diciembre: Cambio de aires: salida a los Covazones, en la Sierra del Sueve (concejo de Piloña). Mencionar que en una de las últimas asambleas de la FESPA los representantes del club propusieron que esta cavidad (explorada en campañas previas por el CADE y en la que los trabajos no han concluido) pasase a ser titularidad del Escar con la idea de dar un nuevo impulso a su exploración. La FESPA y el CADE recuperarían para otros fines el material instalado en la cueva, reequipando nuestro club la cavidad antes de dar continuidad a los trabajos. Así pues, este día Xuacu y Capitán se dirigen a la cueva con intención de comenzar estas labores, reinstalando con material del club las dos primeras verticales de acceso a la red subterránea.


11 de diciembre: El menda se pega un breve pateo por La Llera con intención de topografiar alguna de las pequeñas cavidades que tenemos pendientes en la zona. Se revisan y topografían la LLR-19 (5 m de desarrollo con 3 de profundidad), la LLR-37-38 (21 m de desarrollo y 3 de desnivel), en la que constatamos la presencia de conchero, y la LLR-58 (22 m de desarrollo y 6 de desnivel). Se revisan también las incógnitas marcadas como LLR-17 y LLR-17bis que ahora, con menos maleza, comprobamos que no dan nada y son meros cobajos. Se revisan las coordenadas GPS de todas ellas. También se realiza prospección; sin resultados.




14 de diciembre: De nuevo a La Llera, en esta ocasión Julio y Pablo a Cueva Tapada. El objetivo principal de la jornada era revisar en los niveles inferiores los dos extremos más próximos a la Cueva de Ḥonfría y a la Cueva'l Furtivu, respectivamente. Antes pensábamos revisar y completar la topo de la galería oriental del nivel superior. Entramos en la cueva y vamos revisando y topografiando los varios ramales ascendentes de esta galería. Después topografiamos el laberinto entre columnas donde cierra el conducto, y para finalizar el sector por encima del conchero, inexplorado y que nos condujo a una salida a la calle (aunque impenetrable, LLR-59) por la que se cuela la luz y algunas raíces. Mencionar que más tarde encontraríamos otra comunicación impenetrable con el exterior (pero por la que también se cuelan la luz y raíces) en la galería principal; se corresponde con la bloquera de la dolina de hundimiento al lado de la boca y queda como LLR-56bis. Completado el trabajo aquí, comemos, y de regreso hacia la boca terminamos también algún ramal en la zona de la entrada. Después nos dirigimos a los niveles inferiores. Por el ramal oriental, hacia Ḥonfría, la incógnita cierra tras una quincena de metros; el lugar esta levemente ventilado, pero no hay por dónde avanzar y quedan 20 m o más hasta las galerías de Ḥonfría. Por el ramal occidental, hacia el Furtivu, nos llevamos una pequeña sorpresa antes de llegar a la punta: un ratón muerto recientemente con una multitud de coleópteros y dípteros a su alrededor. Estamos en una de las zonas más profundas de la cueva y en un punto relativamente alejado de la boca; otro misterio a resolver. Ya en la punta de exploración continuamos por el conducto arcilloso (muy arcilloso) donde lo habíamos dejado. La cosa se estrecha cada vez más, y la iluminación nos está dando guerra a ambos (a uno por los consabidos problemas con el Caveman, y al otro por desidia a la hora de cargar las baterías), así que poco más allá, llegados a un punto donde la continuidad requería mover algunas piedras, decidimos emprender el regreso. Anotar que también aquí nos da la sensación de que el lugar se halla ventilado, aun sin una corriente de aire evidente; aún nos separan más de 40 m de la galerías del Furtivu. Sin más novedad que los esfuerzos de Julio para poder salir por el furaco de la boca (está vez costó más que de costumbre) damos fin a la jornada con casi 200 m de topo, cuyo desarrollo alcanza los 933 m.


19 de diciembre: Nueva salida a La Llera, en esta ocasión Julio, Ernesto y Pablo, con Cueva Tapada como objetivo. Comentar que antes de nada, y habida cuenta de las dificultades sufridas por alguno a la hora de salir, decidimos ampliar un poco la entrada a base de maza y cincel. Ya dentro de la cueva primeramente topografiamos unas gateras en la zona de entrada, y después decidimos revisar un ramal descendente de la galería principal que según nuestra topo no está lejos de las galerías de la Cueva'l Pradón. No entraba en nuestros planes desobstruir aquí y en este momento (tampoco llevábamos material adecuado para tal labor), pero primero retiramos unas piedras, después tierra y más tierra, y al final nos tiramos dos horas cavando. Comimos en el lugar (estupenda la tortilla del maese Carrera), y después mostramos a Ernesto la galería principal de la cueva -era su primera visita a Cueva Tapada- pues tenía que marchar pronto. Julio y el menda decidimos finalmente salir de la cueva con Ernesto y dirigirnos al Pradón para localizar y revisar el punto donde teóricamente deberíamos conectar. Cuarenta minutos desde la boca y un baño de arcilla después llegábamos al lugar. De este lado tiene peor pinta, es más estrecho e incómodo. Pero el suelo es, igual que en Tapada, de sedimento suelto, tornándose poco más abajo pavimento de colada. Estuvimos revisando un poco esta parte de la cueva, y pudimos constatar la presencia de conductos no indicados en la topo. Tampoco nos entretuvimos mucho más, y una hora después estábamos en la calle. Con lo poco sumado en esta ocasión la topo de Cueva Tapada alcanza los 960 m de desarrollo.




Y eso es todo por el momento. Seguiremos informando. Las fotos que ilustran esta entrada son de Julio, Nidia, Río, Victoria, Xuacu y Pablo.

¡Saludos soterraños!