sábado, 29 de diciembre de 2007

¡¡¡VAMOS A CELEBRAR EL PRIMER AÑO DEL CLUB!!!

El día 12 de enero, sábado, pretendemos celebrar el primer año de existencia de la Sociedad Espeleológica y Barranquista ESCAR, llevando a cabo las siguientes actividades:

-Salida de cuevas al Sistema El Toral-Peyunarices, en Andrín, Llanes; una cueva con algo más de 2 km. de desarrollo y que no requiere material de vertical, bonita y apta para todo el mundo.

-Después de la cueva celebraremos la Asamblea Anual Ordinaria (de la que mandaremos próximamente por e-mail la convocatoria detallada con el orden del día) en la que la directiva ofrecerá un balance económico y un resumen de las actividades realizadas a lo largo del año.

-Por último realizaremos una cena o espicha de confraternización para los socios del club y allegados (novios/as y demás). El lugar de la cena no está decidido aún, pero el precio aproximado sería de 15 euros por barba.

Desde la directiva del club os animamos a que participéis en esta jornada, a ver si por una vez somos capaces de juntarnos todos los socios del club pa ir de cuevas y tomar unas sidrinas. Si decidís participar confirmarnos vuestra asistencia contestando a este post, por teléfono o al mail del club grupoescar@yahoo.es . Un saludo y felices fiestas.

Reseña y topo de la Torca Manganizu o de Texiellu (Villa, Llanes, Asturias)

TORCA MANGANIZU O DE TEXIELLU [VI-10]
CUEVA DE MANGANIZU O DE TEXIELLU [VI-11]
Sierra de La Peñe Villa. Villa, Llanes, Asturias.
Sociedad Espeleológica y Barranquista ESCAR.

Torca Manganizu:
Desnivel: -21 m.
Desarrollo: 46 m.
Coordenadas:
X: 347.049
Y: 4805.702
Z: 325 m.

Cueva de Manganizu:
Desarrollo: 8 m.
Coordenadas:
X: 347.061
Y: 4805.691
Z: 321 m.

LOCALIZACIÓN: La torca se sitúa en la zona cimera de la ladera sur del extremo occidental de la sierra de la Peñe Villa, próxima al caserío de Parades, cerca del pueblo de Villa. Se ubica exactamente a unos 20 m. por debajo y al sur de la cuadra del llamado Prau de Texiellu, en la zona cumbrera de la sierra. A este prado se puede acceder por la pista que desde Paredes conduce a las antenas de telefonía. La boca de la sima está marcada “VI-10” con pintura azul. La boca de la cueva, de escasas dimensiones, se sitúa pocos metros por debajo de la torca; también está marcada con pintura, “VI-11”.
GEOLOGÍA: Calizas oscuras laminadas (Formación Barcaliente) del Carbonífero Superior (Namuriense). La torca se acomoda claramente sobre un plano de estratificación de las calizas, que en esta zona presentan un buzamiento cercano a la vertical y una dirección WNW-ESE similar a la dirección de la torca en planta.
DESCRIPCIÓN: El pozo de entrada de la torca es amplio y tiene 17 m. de profundidad. Nos deposita en una galería que hacia el oeste progresa en una rampa de piedras, cerrando en una gatera que marca el punto más bajo de la sima, -21 m. Hacia el este la galería es más amplia y progresa más o menos en horizontal, con concreccionamiento muy abundante; no obstante cierra al poco. Sólo quedó pendiente de explorar una ventana que se aprecia en esta zona a 5 m. sobre el suelo. La cueva por su parte es una pequeña galería de techo bajo y escaso desarrollo. Aunque actualmente no existe comunicación entre ellas, ambas cavidades están relacionadas, como evidencia la topografía.
HISTORIA: La sima ha sido utilizada por los ganaderos locales para arrojar animales muertos, además de hacer de trampa accidental para otros vivos, por lo que en su interior encontramos bastantes huesos.
TOPONIMIA: No conocemos el origen del nombre Manganizu que se le da a la torca; el de Texiellu lo toma del prado cercano y es de suponer que fue originado por algún texu (tejo) pequeño hoy ya desaparecido.
HAN PARTICIPADO EN LOS TRABAJOS: La localización de la cavidad la realizó Pablo Solares el 9 de noviembre de 2007 siguiendo las indicaciones de varios ganaderos de Villa (Pedro y Ángel Balbino; una vez más gracias). El día siguiente se realizó la exploración de la sima participando en los trabajos Nacho Montero, María Herrera, Javi Gil, Pablo Solares, Irene Muñiz, Ernesto Carrera y Sara, aunque finalmente sólo los tres primeros entrarían en la cavidad. La topografía fue realizada por Saúl Pascual y Pablo Solares el 15 de diciembre de 2007. El dibujo de la topo y el texto y fotos de esta reseña son de Pablo Solares.

viernes, 28 de diciembre de 2007

Últimas salidas a la zona de trabajo.

-Sábado 15 de diciembre. Saúl y un servidor nos acercamos hasta Villa y descendimos la Torca Texiellu (o Manganizu), VI-10, que no habíamos visitado, aprovechando la ocasión para topografiarla. El resultado de la topo fue: desnivel -21 m., desarrollo: 46 m.; en breve colgaremos la topo y la reseña completa. También aprovechamos para topografiar la cercana covacha de Texiellu, VI-11, más por relacionarla topográficamente con la sima que por su desarrollo (sólo 8 m.).
-Jueves 20 de diciembre. Nacho y el que suscribe, aprovechando la tarde libre, nos fuimos a dar un pateo de prospección a lo largo de la orilla del ríu Bedón en el tramo entre Torrevega y Puente Nuevu, buscando la hipotética salida al exterior del río subterráneo que circula por la Cueva Juamieva. El resultado fue positivo, localizando en las proximidades del pueblo de Torrevega: la Juente de Torrevega, VI-15, surgencia importante y penetrable; una covacha cercana, VI-17, que actúa como trop-plein y en la que existe una captación de aguas; un agujero cercano, VI-16, impenetrable pero de fácil desobstrucción y que tira. Además en la orilla del Bedón se localizó: la pequeña surgencia VI-14 y su trop-plein VI-12, ambos impenetrables, y una covacha, VI-13, de pequeñas dimensiones pero que tira. Todas estas bocas se marcaron con pintura y se tomaron sus coordenadas con GPS.
-Domingo 23 de diciembre. Pateo de prospección en la Peñe Villa en el que participan María, Nacho, Irene y Pablo. Salimos del Altu la Tornería y todo el tiempo por lo cumbrero de la sierra hasta llegar a Villa. Localizamos dos sumideros impenetrables, PV-2 y PV-5; una pequeña torca sin posibilidades de progresión, PV-1; una cuevina que tampoco tira, PV-4; y una torca con pozo de entrada pequeño pero que no tiene mala pinta y que queda pendiente de exploración, la PV-3. También estas fueron marcadas y se tomaron coordenadas.

-Jueves 27 de diciembre. Nacho y un servidor nos fuimos a explorar la Juente de Torrevega. Neopreno, funda de cordura y pa dentro. Al principio progresamos por una gatera con río a favor de una diaclasa horizontal, para al poco conectar con conductos meandriformes a favor de los estratos, siempre con dimensiones bastante estrechas y siguiendo el curso activo aguas arriba. La exploración se detuvo a unos 80 m. de la entrada, en un lugar con continuidad evidente pero en el que una cortina de concrección cierra parte del pasaje. Pensando en volver otro día a desobstruir nos ponemos a topografíar al regreso. Sin embargo un desgraciado incidente en el que un servidor perdió parte de sus pestañas nos hizo salir apresuradamente de la cueva, para combrobar que aparte de un poco de pelo chamuscado el susto se había quedado en eso, en susto. Nacho se animó a explorar el trop-plein, que resultó de características semejantes a la surgencia con pasajes estrechos e inundados, finalizando aparentemente en un caos de bloques tras un corto desarrollo. Después decidimos dedicar la tarde a prospectar por la zona y tomar coordenadas. El resultado fue fructífero a medias, ya que aunque localizamos un montón de covachas y abrigos la mayoría cierran de inmediato o a los pocos metros; sólo tres pequeñas cavidades abiertas a favor de una misma diaclasa en la caja de la carretera cerca de Debodes parecen interesantes.
La primera foto es del pateo por la Peñe Villa con Cuetu Texiellu al fondo, la segunda de la boca de la Juente de Torrevega. Y nada más, felices fiestas a todos!!

viernes, 21 de diciembre de 2007

Dos asturianos en el Trou de Fer - Bras de Caverne

Los navegantes portugueses, los primeros europeos que divisaron sus costas a finales del s. XV, bautizaron la isla como Sta. Apolonia, aunque parece ser que ya con anterioridad había sido descubierta por los mercaderes árabes, que la llamaron Dina Morgabin. Esta pequeña isla, enclavada en el Océano Índico a 800 km. de Madagascar y 200 km. de Isla Mauricio, es denominada hoy día Isla Reunión, y administrativamente se constituye en un departamento de ultramar de Francia. En los ambientes montañeros y espeleológicos Isla Reunión es muy conocida por albergar en su intrincada geografía algunos de los cañones y barrancos más difíciles, comprometidos y hermosos de todo el planeta. Barrancos como el Trou de Fer (por sus dos vías, Bras de Caverne y Bras Mazerin), el Takamaka, la Ravine Blanche o el Canyon a Dudu son auténticos hitos del barranquismo mundial. En concreto el Trou de Fer por Bras de Caverne, es un barranco tan hermoso como difícil, tan exigente en el aspecto técnico como en los planos físico y mental. Las principales dificultades que ofrece su descenso, y también su principal atractivo, son tres grandes cascadas de 180, 150 y 260 m. de altura respectivamente, tres grandes escalones que conducen a un enorme agujero u hoyo —un profundo circo de verticales paredes de roca— por el que se desploman numerosos saltos de agua de proporciones ciclópeas. Todos estos caudales escapan de este circo por una estrecha garganta, casi una grieta en la montaña, de varios kilómetros de longitud y paredes de hasta 400 m. de altura a cada lado cerrando cualquier posible escape. Este descenso mítico, el Trou de Fer por Bras de Caverne, fue el barranco que Jorge Núñez, buen amigo de Ribadesella, me propuso realizar con él en una expedición ligera, hace ya un año; a falta de otros financiadores la expedición sería patrocinada por Trasgu Aventura, empresa propiedad de Jorge y en la que un servidor trabaja junto con él como guía de descenso de cañones y espeleología desde hace años.
Mi respuesta, como no podía ser de otro modo, fue afirmativa. Inmediatamente iniciamos los preparativos: solicitar las guías a Isla Reunión, los mapas al I.G.N. francés, estudiar la climatología y la geología de la isla, etc. Después vino quizá lo más importante, determinar el material técnico específico para una actividad de estas características: desde un principio optamos por cuerdas muy ligeras (de 8’5 mm. de diámetro) para restar peso, ya que debíamos portear en total 320 m. Decidimos llevar también material de equipación e instalación y equipos completos de ascenso por cuerda de tipo espeleología, además del equipo habitual para descender barrancos. También debíamos cargar con material de autosocorro, botiquín, sacos de dormir, trajes de neopreno, frontales, fundas de vivac, hornillo y comida, ropa, etc.. En total calculamos unos 60 kg. de material a repartir entre los dos. Más tarde vino el comprar los billetes de avión, alquilar un coche, elaborar la programación de la expedición… Y el entrenamiento, ya que fueron muchos los descensos que hemos realizado esta primavera en Los Beyos, en el Alto Ponga, en Cabrales… Una larga historia.
Cuando finalmente aterrizamos en St. Denis, capital de Reunión, habían transcurrido ocho meses de preparativos, pero por fin estábamos en la isla. El día 26 de septiembre realizamos el primer barranco, el Canyon A Dudu, un descenso difícil y técnico, con varias cascadas próximas a los 100 m. y una final de 130 m. con un rápel aéreo (esto es, alejado de la pared) de 100 m. Fueron ocho horas de actividad muy intensa en la que pudimos evaluar, a pequeña escala, lo que nos íbamos a encontrar en el Trou de Fer: las características de la equipación y los anclajes, muy bien en general, y la calidad de la roca volcánica, que en algunos casos resultó muy disgregable, con el peligro de caída de piedras que esto entraña.
Al día siguiente realizamos la marcha de aproximación hacia el Trou de Fer desde la localidad de Hell-Bourg, seis horas caminando con 600 m. de desnivel ascendente acumulado y bregando con 30 kg. de material al llombu cada uno. Llegamos al cauce del río a la hora fijada y decidimos realizar los dos primeros rápeles para dormir en una amplia repisa sobre la gran cascada de 180 m. Aquí pasamos la noche, resguardados del viento e iluminados por una luna llena de película, aunque la verdad no dormimos mucho; te asaltan las dudas en el último momento: ¿estaremos realmente preparados?
Al amanecer del día 28 calzamos nuestros neoprenos, nos pusimos los arneses y los jierros, e iniciamos el descenso de la primera gran cascada, que resultó técnica y compleja: pasamanos, fraccionamientos, y un gran rápel aéreo de 100 m. con péndulo lateral al final. Además nos castigó un sol de justicia, llegando a la base de la cascada de 180 m. deshidratados y bastante cansados. Bebimos, nos bañamos en la amplia poza y continuamos la marcha por el cauce colmatado de grandes bloques de roca hasta la segunda cascada. Aquí la cosa ya se pone seria de verdad: la cascada tiene 150 m. de altura y un volumen de agua impresionante. La línea de rápel va alejada del agua y es más larga y vertical, con sensación de mucho “patio” y con un gran rápel extraplomado de 85 m. por el que uno desciende paralelo a la gran cascada y muy alejado de la pared, arrullado por el ensordecedor bramido del agua. Superado el segundo escalón, comimos algo, nos hidratamos bien y encaramos el tramo más difícil y técnico del descenso: la gran cascada de 260 m., una enorme y hermosa cola de caballo de más de un cuarto de kilómetro de altura.
La línea de rápel tiene aquí 300 m. y también va alejada de la cascada, el descenso sería inviable por el agua. El primer largo de cuerda te saca a la vertical del circo. De pronto la vegetación desaparece a los lados y la gran pared se recoge hacia adentro. Justo en el borde, en el labio de este inmenso tazón de roca, está la segunda reunión de la cascada. Me anclo a la reunión junto a Jorge y retiro la cuerda del primer largo, él ya está preparando las del segundo. Y aquí estamos, dos que nacieron entre el Sella y el Cares, colgando de una cadena sobre el vacío a 300 m. del suelo, con la estruendosa y bella cascada del río que veníamos siguiendo a nuestra derecha y otras tres magníficas cascadas de más de 200 m. a nuestra izquierda, las dos cascadas Harmonía y la cascada del Bras Mazerin [foto 1]; a lo lejos río abajo divisamos otros grandes saltos de agua. Bajo nuestros pies el Trou de Fer, el Agujero de Hierro, una sima de 300 m. de diámetro y verticales paredes de igual altura. Los esclavos fugados de las plantaciones, los primeros que poblaron el interior de Reunión, bautizaron este lugar como Trou d’Enfer, el Hoyo del Infierno. Un infierno de verticales cascadas de agua, tan inaccesible como hermoso.
Jorge desciende el segundo largo y comienza la maniobra del gran péndulo, con la pared a 8 o 9 metros de su posición [foto 2]. Le veo lanzar las uñas (unos pequeños ganchos metálicos utilizados en escalada) contra la reunión para mí invisible; al tercer intento se anclan a una grieta de la roca; comprueba la fiabilidad del anclaje —no es cuestión de columpiarse de forma incontrolada a más de 200 m. del suelo— y comienza a recuperar cuerda con un bloqueador. Alcanza la reunión, llegó mi turno. La concentración al máximo, la cabeza fría, la pared muy lejos. Ayudado por Jorge llego a la reunión sin problema, la repisa es incluso cómoda después del péndulo. A continuación viene un rápel aéreo de 60 m. con péndulo lateral al final, donde tuve un serio problema con el descensor, llegando a la cuarta reunión en una situación un poco apurada. Tras el susto otro rápel aéreo de 100 m., donde el agua de la cascada ya empieza a salpicarnos arrastrada por el viento, y alcanzamos una ancha repisa, amplia y cómoda; el ruido es ensordecedor. Un último rápel de 50 m. desde la repisa [foto 3] y llegamos finalmente al fondo del Trou, la Badina de los Grandes Vientos, poza que hace justicia a su nombre, pues la corriente de aire que genera el impacto de la cascada contra el fondo es impresionante. Hemos concluido la primera jornada en el Trou de Fer, hemos superado los obstáculos más difíciles, hemos vencido al dragón. Nos felicitamos, nos abrazamos; y de inmediato a buscar el vivac. El estrépito de las cascadas no nos impidió dormir, estábamos exhaustos.
La segunda jornada abordamos la garganta inferior del Bras de Caverne, ya sin grandes verticales, pero con numerosos rápeles pequeños, largas nadadas en aguas frías y continuos trepes y destrepes. La belleza de este recorrido es difícil de describir, la angostura y enorme profundidad de la garganta que el río ha logrado excavar es acongojadora, especialmente en la entrada del caudal principal a la grieta, lugar bautizado por sus exploradores como Caverna del Minotauro [foto 4]. Tras cuatro horas de progresión a buen ritmo alcanzábamos el final del cañón. Sin embargo la auténtica aventura resultó ser el regreso, ya que nos perdimos en aquellas verticales y selváticas laderas, y el retorno que teóricamente nos debía ocupar dos horas nos llevó más de seis, con varias escaladas y cinco rápeles de 30 m., prácticamente sin agua y sin comida. Una larga historia. Alcanzamos la carretera de Salazie a la caída de la tarde. Nos abrazamos, exhaustos y emocionados. Ya estaba, lo habíamos logrado. Eramos los primeros asturianos en descender el Trou de Fer, y además, por así decirlo, en estilo alpino, sólo dos personas, en sólo dos días, sin ningún apoyo exterior y porteando nosotros los 60 kg. de material necesario para la aventura. Estábamos muy contentos, tanto como cansados.
Durante el resto de nuestra estancia en Reunión realizamos otros tres barrancos de menor dificultad, entre ellos la Ravine Fleurs Jaunes, uno de los barrancos más hermosos que un servidor haya descendido nunca. También ascendimos las dos principales cumbres de la isla: el Piton de La Fournaise, de 2.632 m. y uno de los volcanes más activos del planeta, y el Piton des Neiges, que con sus 3.071 m. de altitud se constituye en el techo de la isla y de todo el Océano Índico. Sin embargo el recuerdo de este viaje que sin duda será indeleble es el de la tercera cascada del Trou de Fer.
Reza uno de los lapidarios aforismos de Friedrich Nietzsche que cuando miras al abismo, el abismo también te mira a ti. En estas líneas he tratado de narrar brevemente esta pequeña gran aventura de unu de Llanes y otru de Ribadesella en un barranco de una isla de los mares del Sur, pero lo que uno siente allí, cuando se encuentra colgado a trescientos metros del suelo en la terrible y hermosa tercera cascada del Trou de Fer, no creo que sea posible expresarlo con palabras. Se siente que estás mirando directamente al abismo. Y que las fauces de ese abismo terriblemente hermoso te contemplan a su vez.

martes, 11 de diciembre de 2007

Salida este finde

¿Hay alguien que se anime pa ir este finde de cuevas? Yo propongo, por variar, ir a la zona de Villa, a ver si completamos la topo de Juamieva, o la de Torca Texiellu, o cualquier otra. Si Nacho se anima podíamos aprovechar para localizar con GPS las cuevas de las que todavía no tenemos coordenadas. Si alguien se apunta o propone otro plan, pues nada, avisar. Salú y nos vemos de furacos.

sábado, 8 de diciembre de 2007

Diploma Honorifico de la FEMPA a dos Socios de nuestro Club

El sabado 24 Noviembre en un acto público que se celebró en Colloto por la Federación Asturiana de Montaña, Escalada y Senderismo, y a propuesta del Grupo de Montaña Peñasanta de Cangues, se concedió un Diploma Honorífico por su trayectoria deportiva a dos socios de nuestro club que lo son también del Peñasanta: Jorge Núñez Rodríguez y Pablo Solares Villar.
Enhorabuena!!

viernes, 7 de diciembre de 2007

Foto aérea de la zona de trabajo de Villa

Como venimos hablando mucho últimamente de la zona de Villa donde estamos trabajando, ahí va una foto aérea de la zona (sacada de la web del sigpac) con la localización de las principales cavidades exploradas por el club hasta el momento. Clicando sobre la imagen la veréis a tamaño completo.


Las signaturas de la foto corresponden a las siguientes cavidades:
VI-2. Cueva Juamieva o Jou Amieva. Ha sido explorada prácticamente en su totalidad y hemos comenzado con su topografía; es la cueva más interesante de las exploradas hasta ahora. Muy cerca hemos visitado otros dos abrigos (VI-7 y VI-8) que cierran de inmediato.
VI-5. Sumidoriu del Jou'l Colláu. Tras desobstruir la entrada la hemos explorada prácticamente entera, pero no se ha topografiado. Después de Juamieva la cueva de más desarrollo del sector.
VI-6. Cueva del Jou'l Colláu. Pequeña cueva fósil de escaso desarrollo cercana a la anterior. Ha sido explorada en su totalidad pero está pendiente de topografía.
VI-9. Cueva'l Covayu. Pequeño abrigo sin continuidad.
VI-10. Torca Texiellu o Torca Manganizu. Ha sido explorada, cerrando a -25 aproximadamente. Está pendiente de topografiar. Muy cercana se encuentra otra covacha (VI-11) también sin continuidad.
VI-20. Torca La Valleyona. Ha sido explorada y topografiada, con un desarrollo de 55 m. y un desnivel de -35 m.
Las líneas naranjas señalan la ubicación de las seis grandes dolinas del sector, con el nombre de alguna de ellas. Estas dolinas se sitúan sobre la falla de San Tirso (línea azul) que pone en contacto las calizas (al norte) con otros materiales no karstificables e impermeables (al sur). Los estratos de la caliza se orientan con rumbo ONO-ESE y con un buzamiento casi vertical, como se aprecia perfectamente en la foto. En principio parece ser que las aguas subterráneas drenan hacia el noroeste.




jueves, 6 de diciembre de 2007

Últimas salidas por la zona de Villa

- La penúltima semana de noviembre María y Nacho se acercaron hasta el Jou’l Colláu (la dolina situada al oeste de Jou Amieva) con la intención de revisar la cueva-sumidero de la que hablan los británicos del OUCC y que se sitúa en el fondo de este jou. Aunque la cueva había sido explorada a finales de los 70 por los ingleses (esta reseña se puede consultar en la página web www.oucc.org.uk/procs/proc07/villa_area.htm), Nacho y María se encontraron el sumidero colmatado por bloques y piedras, completamente impenetrable. No obstante exploraron otra cueva de escaso desarrollo situada a pocos metros de la anterior (curiosamente los de Oxford no mencionan esta segunda cueva). La cueva explorada por los británicos ha sido signada VI-5, y la explorada por Nacho y María como VI-6; a partir de ahora y para evitar confusiones propongo aludir a la primera como “Sumidoriu del Jou’l Colláu” y a la segunda como “Cueva del Jou’l Colláu”.
- El domingo 2 de diciembre nos encaminamos a Villa el grupo formado por Saúl, Juan, María, Nacho y Pablo con la intención de explorar la Torca La Valleyona localizada unas semanas antes por Irene y Pablo. La torca consta de un pozo de 14 m., una rampa, otro pozo de 8 m., y un último resalte de 2 m. que nos dejan en una pequeña sala. En el punto más bajo de esta sala un paso estrecho nos condujo a un piso inferior donde intentamos sin éxito desobstruir un pozo estrecho. Topografiamos la torca con los siguientes resultados: Desarrollo 55 m.; Desnivel -35 m. Dentro de unos días colgaremos en el blog la reseña completa de la torca, con topo y fotos.
- El martes 4 de diciembre Nacho y Pablo nos fuimos a Villa con el propósito de desobstruir la entrada del Sumidoriu del Jou’l Colláu, y tras media hora de remover piedras conseguimos abrirnos paso hasta el interior de la cavidad, cuya configuración corresponde, punto por punto, a la descripción que hacen los ingleses: primero una amplia galería descendente que tiene su continuidad en una gatera tras la que encontramos un destrepe de 4 m. seguido de dos pozos consecutivos de 6 y 5 m. que nos depositan en una sala pequeña con una corta galería lateral, un sumidero impenetrable y aparentemente ninguna continuidad. Tras examinar el exiguo sumidero decidimos abordar la desobstrucción del mismo, y tras quince minutos de mover piedras nos abrimos paso a través de una gatera muy selectiva. Superada la gatera llegamos a otra galería descendente de dimensiones más amplias y que finaliza en un sumidero entre acúmulos de arcilla, punto en el que aparece un modesto regato y que marca el final de la cueva. Aparentemente no hay ninguna conexión entre esta cavidad y la muy cercana Cueva del Jou’l Colláu; tampoco con la Cueva Juamieva.

miércoles, 5 de diciembre de 2007

MAÑANA AL POZU'L VENTOSU

Buenas a tod@s!
Quería comentaros que mañana (jueves 6) iremos Nacho y yo al pozo`l ventosu (si el tiempo lo permite). Si alguien se apunta, darnos un toque a alguno de nosotros. Os lo digo porque seguramente desinstalaremos lo que queda y es bastante, por lo que si tenéis pensado ir más adelante, tendréis que volver a instalarlo y llevar todo el material que se necesita, que no es poco.
Ya nos diréis. Un besin