miércoles, 13 de diciembre de 2017

Rebuscando en el baúl de los recuerdos (V): la Cueva la Collubina


¡Aḥayádevos, cueveros!

Como comentábamos ya en el anterior post de esta serie de "Rebuscando..." (ver aquí), vamos a dedicar esta entrada a la Cueva la Collubina, en San Roque (Llanes, Asturies), cavidad conocida en el colectivo espeleológico desde hace tiempo. De hecho, esta cueva ya había sido explorada y topografiada con anterioridad por el G.E. Polifemo, en 1979-1980, trabajo publicado en el nº 7 de la revista "Espeleología Asturiana" (1983), editada por la Delegación Asturiana de la Federación Noroeste de Espeleología (reproducimos esta topo más abajo). No obstante, en el marco de los trabajos desarrollados en el karst del Valle de Miyares, la S.E. Hades revisó y retopografió esta cavidad en los años 2000-2001, aumentando notablemente el desarrollo de la cavidad, de los 572 m a los 995 m de desarrollo. La diferencia de desarrollo se debe -como queda patente comparando ambas topos- a que el Polifemo sólo topografió los conductos principales, mientras que el trabajo del Hades fue más minucioso, explorando y topografiando cada uno de los pequeños ramales y gateras que presenta la cueva.
Sin embargo, y por razones ya comentadas en el primer post de esta serie (ver aquí), este trabajo de la S.E. Hades, que iba a ser publicado en el nº 36 del boletín "Filtraciones", nunca vio la luz y permaneció inédito hasta el momento presente (sin menoscabo de que la topo haya circulado de mano en mano entre espeleólogos asturianos).

Nota toponímica: En toda la bibliografía consultada dentro del ámbito espeleológico y arqueológico (no así en obras de carácter más literario) la cueva aparece nombrada como 'Cueva de la Colluvina'. Sin embargo aquí optamos por 'Cueva la Collubina', que entendemos es la forma correcta desde un punto de vista etimológico y que, además, es coherente otros topónimos asturianos emparentados como 'Collubil', 'Vallobil', 'Vallobal', etc.


Cueva la Collubina



Localización: La cavidad se ubica en el barrio de L'Asomada/La Somada del pueblo de San Roque (Llanes, Asturies). Consta de dos bocas. La principal se sitúa en el flanco norte de la dolina boscosa al oeste de la Ḥuente'l Cagalín (con captación de aguas y estación de bombeo). La otra boca se localiza en el flanco oriental de la gran uvala al oeste de L'Asomada. Las coordenadas UTM que constan en la topo -referidas a la boca principal- están tomadas mediante poligonal exterior a partir de mojones kilómetricos de la antigua N-634. Dátum ED1950.

Boca principal.
La modesta boca occidental.

Descripción: La boca principal, de medianas dimensiones y sección lenticular, da acceso a un galería cómoda que al poco pierde anchura y alza su techo hasta comunicar con una sala relativamente amplia, con bonitas formaciones y bloques en el suelo, de la que parten varias continuaciones:
-Por la derecha un conducto se va estrechando hasta convertirse en gatera. Al fondo de la misma un paso exigente por su estrechez nos conduce a otra gatera paralela muy concrecionada, la cual presenta un pequeño pozo que nos deposita en un sifón estático. Siguiendo por la gatera, adornada por pequeñas columnas que complican la progresión, conectamos con la galería principal pocos metros más allá de la sala.
-Por la izquierda un resalte ascendente de tres metros nos conduce a un nivel superior que discurre paralelo a la galería principal y que tras unas decenas de metros vuelve a conectar con ella. A ambos lados de este conducto parten conductos laterales de menor sección que retornan al mismo. Toda esta parte está muy adornada por espeleotemas.
-De frente (oeste) arranca desde la sala la galería principal, de dimensiones modestas y con piso de arena y cantos cuarcíticos en el que se aprecia un pequeño cauce subexcavado. Tras recibir por la derecha el ramal ya mencionado en primer lugar, a los pocos metros da un giro marcado a la izquierda. En este punto, y escondida bajo un pequeño resalte, arranca una gatera de escasa continuidad. No mucho más allá desemboca por la izquierda el nivel superior, lugar donde encontramos por la derecha otra pequeña galería concreccionada sin solución de continuidad.

La primera sala.

La galería principal continúa no obstante hacia el oeste con las mismas características: sección más o menos lenticular, golpes de gubia en el techo, e importante relleno de arena y cantos. En algún punto concreto el relleno sedimentario es tan importante que la galería se transforma en gatera. Recorridos un centenar de metros llegamos a un cruce: por la derecha tenemos unos conductos sin mayor continuidad, por la izquierda arranca la gatera que nos llevará a la boca occidental (que describiremos después). La galería principal prosigue hacia al oeste con igual tónica hasta alcanzar una sala más amplia (la mayor de toda la cueva), presidida por una imponente columna estropeada por grafittis pintados.
Desde esta sala tenemos varias continuidades posibles:
-A la entrada de la sala, por la izquierda, una gatera sin mayor continuidad. Poco más allá una rampa a favor de una colada ascendente, también sin solución de continuidad, y más allá, por el mismo lateral y a ras de suelo, una segunda gatera muy estrecha en su parte inicial, que nos lleva a un pozo arcilloso con un sifón estático en su base. Aún un poco más allá, otra gatera parecida, estrechísima, que conduce también a un mínimo sifón.
-De frente la sala tiene salida en una galería que parece ser la continuación de la principal, pero que rápidamente cambia su fisonomía (más estrecha, con bloques y barro) y que finalmente conduce a un pequeño tramo de pocos metros por el que corre un mínimo arroyo, lugar donde la galería concluye. En esta galería tenemos un paso ascendente por la derecha que vuelve hacia la sala, con la que comunica por varios puntos por detrás de la gran columna.
-Por la derecha encontraremos la continuidad más obvia, amplia y en ascenso. Tras un tramo meandriforme conduce a una segunda sala, estructurada en dos niveles separados por un resalte. El nivel superior está adornado por formaciones; el inferior es barroso. En esta sala comprobaremos que las formaciones estalagmíticas están ennegrecidas, y en ocasiones se aprecia mal olor. Esto parece estar en relación con las filtraciones de una 'pila de cuchu' que se sitúa en la superficie sobre esta sala.
Sólo nos queda describir la gatera, de relativa longitud, que conduce a la otra boca. Todo su desarrollo es bastante estrecho, existiendo un paso entre bloques poco evidente que conforma un 'paso clave' para alcanzar una rampa ascendente entre bloques que nos lleva, casi de inmediato, a la salida, un abrigo pequeño y poco evidente.

Paso clave en la gatera de salida.

Datos espeleométricos: Desarrollo: 995 m. Desnivel: 21 m.

Hidrología: Como se ha dicho en la descripción, en el extremo occidental la cueva cuenta con un pequeño curso de agua. No vuelve a aparecer en toda la cueva, pero sí existen hasta tres pequeños sifones estáticos en relación con este caudal. La surgencia parece ser el manantial S-18, el de menor caudal de los distintos manaderos que se sitúan en la dolina del Cagalín, a menos de un centenar de metros del más bajo de los sifones de la Collubina. No obstante no se realizaron ensayos con trazadores que pudieran comprobar este extremo. Hay que mencionar que toda la galería principal esta marcada por un cauce subexcavado en los sedimentos silíceos, aunque en ningún momento a lo largo de las exploraciones (ni en visitas posteriores de un servidor a la cueva, todo sea dicho) lo vimos con agua corriendo. Probablemente sólo entre en carga tras eventos de fuertes y continuadas precipitaciones.

Biología: Además de los habituales murciélagos, también hemos observado en la cueva una variada fauna de invertebrados: diplópodos, quilópodos, isópodos, arañas, psedoescorpiones, opiliones, dípteros, lepidópteros, etc. En alguna visita hemos observado también excrementos de zorro.

Pseudoescorpión predando a un mosquito.

Historia: La boca principal conserva escasos restos de conchero asturiense, por lo que aparece citada en la carta arqueológica de Llanes. En esta boca se observan también muros y estructuras construidas para el resguardo de ganado, uso que debió tener hasta tiempos recientes. Mencionar también que fue refugio de fugados y maquis en la posguerra.
En lo referente a las exploraciones espeleológicas, y como comentábamos en la introducción, la cueva fue explorada y topografiada por el G.E. Polifemo en 1979-1980, y posteriormente por la S.E. Hades en 2000-2001. La descripción y topografía que aquí presentamos es fruto de estos últimos trabajos, en los que participaron los habituales de las campañas del Hades en Andrín-San Roque.

Topo de la S.E. Hades. Planta.

Topo de la S.E. Hades. Alzado.

Topo del G.E. Polifemo.

Y eso es todo de momento. ¡Saludos soterraños!


miércoles, 29 de noviembre de 2017

Rebuscando en el baúl de los recuerdos (IV): la Cueva A-59

¡Aḥayádevos, cueveros!

Continúo con esta serie de entradas que pretenden sacar a la luz viejos trabajos espeleológicos en los que participó quien escribe estas líneas hace bastantes años, antes de la creación de la S.E.B. Escar y cuando era miembro de la S.E. Hades. Si en las anteriores entradas reseñé cavidades pequeñas y de poco interés, la Cueva A-59 a la que dedico esta entrada tiene mayor desarrollo y una configuración algo más compleja, situándose -como las anteriores- en el concejo de Llanes.

Pido permiso al lector para darme un paseo por los cerros de Úbeda antes de ir al meollo... Pues bien, cada vez que me encuentro con el compañero David Rueda (de L'Esperteyu C.E.C. de Xixón) -y por razón de la distancia no son muchas; reside en Australia- siempre me pregunta por la A-59: «¿La terminasteis? ¿Volvisteis por allí?». La respuesta es siempre la misma: «No, ni se terminó ni se publicó. Y además hace muchos años que no paso por allí; aquello cambió mucho, tengo miedo que haya desaparecido la boca». David era miembro del Hades en aquellos años, y participó en la exploración y topografía de la A-59. Su pregunta es lógica. Y mi respuesta, aunque parezca exagerada, no lo es tanto. Por distantas razones que no vienen al caso nunca se terminó la topo, y yo nunca volví a la cueva. Además se construyó en las proximidades una urbanización que modificó bastante el entorno de La Betría, zona donde se ubicaba la cavidad. Después vino la construcción (y el estrozu) de la Autovía del Cantábrico cuya traza discurre por las cercanías. Y a todo esto hay que decir que la entrada a la cueva era una mísera gatera, escondida bajo un cadu o pequeño xerru en mitad de una ocalitera; vamos, que pasaba completamente desapercibida. En verdad es posible que haya desaparecido. No sería la primera cueva de esta zona sacrificada ante el Moloch del "progreso".

Y sin embargo era una cavidad interesante, con un pequeño arroyo temporal, bonitas formaciones, suelos pavimentados de gours, y un sifón estático que intuíamos relacionado con el sifón de la Cueva'l Soḥornu I (Soḥornu nuevu), conformando un afluente por el norte al río principal del karst de Andrín. La pequeña y escondida entrada nos permitió encontrar aquí una cueva completamente virgen. Por desgracia, no conservo fotos de ella. La topo rondaba ya los 700 m, y aun quedaba más de una incógnita.

Durante aproximadamente una década (1991 a 2001) la S.E. Hades desarrolló exploraciones en el Valle de Miyares (en concreto en el área entre las localidades de San Roque y Andrín, y el río Purón), desvelando un complejo karst del que poco -casi nada- se sabía. Entre los logros de aquellos años están el Sistema'l Toral-Peyunarices, con 2137 m de galerías, la Cueva'l Soḥornu II, de 1212 m, la Cueva la Sonrasa, de 1136 m de desarrollo, la Cueva'l Soḥornu I, de 1073 m, Pozamarranos, de 892 m, la Cueva la Granxa, de 471 m, la Cueva la Llana, de 447 m, el sistema de Ḥousidoro, con 433 m, y otras muchas cavidades de menor desarrollo. En conjunto se exploraron en el karst del Valle de Miyares más de 12 km de galerías y conductos subterráneos inéditos. Todas estas cuevas fueron publicadas en diversos números del boletín 'Filtraciones' del que ya hemos habado en anteriores entradas del blog. Todas menos dos: la Cueva la Collubina, que dejaremos para el próximo post, y la Cueva A-59 que aquí presentamos.


Cueva A-59


Localización: Se sitúa en las cercanías de la población llanisca de Andrín, no lejos de la zona de La Betría, unos doscientos metros al este-sureste del manantial y sumidero que allí existen. Coordenadas UTM (ED50) X: 360945, Y: 4807051, Z: 51 msnm.

Descripción: La cueva tiene una boca pequeña, prácticamente una gatera, en descenso. Amplía ligeramente al cabo, con viejas columnas descalcificadas, hasta una mínima sala donde parece cerrar. Existe continuidad, no obstante, a través de un paso muy estrecho entre formaciones que nos deposita en una conducto perpendicular, también de pequeñas dimensiones. Por la izquierda finaliza tras un corto recorrido, con algunas gateras laterales. Por la derecha desciende unos metros y amplía, lugar donde se nos presentan dos continuaciones: por la izquierda un pozo rampa, que describiremos después; de frente, y a cota, la galería prosigue con características y dimensiones similares, conectando con un pequeño enrejado de galerías, gateras y salas modestas, muy próximas a la superficie, que presentan raíces y abundante fauna.
Si regresamos a la cabecera del pozo y lo descendemos, este comunica con el techo de una galería que, sin ser grande, es bastante más amplia que lo recorrido hasta este punto. La cueva cambia significativamente su configuración, y se nos presentan varias posibilidades de progresión. Hacia la derecha (sur) arrancan dos conductos paralelos que nos llevan a una galería amplia en descenso, con suelo de gours al comienzo y mucho barro después, por la que corre un arroyo casi todo el año. El techo desciende, y por lo más evidente llegamos a un amplio sifón (cota -31, punto más bajo de la cueva), dejando a un lado una gatera barrosa sin solución de continuidad. Si regresamos a los dos conductos paralelos que dan inicio a este sector, comprobaremos que el inferior de ellos presenta por la izquierda otra pequeña galería concreccionada y con gours. Da dos quiebros muy marcados en planta (en el primero se suele conservar una pequeña balsa de agua) y conecta después con una pequeña sala de la cual parten varios ramales, todos ellos más amplios pero de escaso desarrollo.
Si desde la base del pozo proseguimos a la izquierda (norte), superaremos un tramo estrecho, meandriforme, que de inmediato nos da acceso a una galería cómoda (la más amplia de la cueva). Siguiendo de frente, por lo más evidente, acaba concluyendo tras algo menos de un centenar de metros. Esta galería presenta dos conductos paralelos a distinta cota, con los que se comunica por varios puntos, y está adornada por pavimento de gours y bonitas formaciones. En régimen de aguas altas un arroyo mana por el extremo septentrional de la galería discurriendo de gour en gour, primero por el conducto principal y después por el paralelo situado a cota inferior. Incluso en estiaje suele mantenerse una balsa de agua en el punto más ancho de la galería.
La exploración y topografía de la cueva no fue concluida, y permanecen por despejar diversas incógnitas, principalmente en el nivel inferior.

Datos espeleométricos: Desarrollo: 668 m. Desnivel: 33 m (-31/+2).




La exploración y topografía que aquí se refleja fue realizada por la S.E. Hades en diversas salidas a lo largo de 2001. Participaron en los trabajos Juan Andrés Fernández, Teresa del Campo, Pablo Solares, Willy Galguera y David Rueda; probablemente también -aunque ya no lo recuerdo con certeza- algún otro de los exploradores habituales en Andrín: Dizy, Aurelio, etc.

Y eso es todo de momento. ¡Saludos soterraños!

domingo, 26 de noviembre de 2017

La Cueva la Raíz en 'Gota a Gota'

¡Aḥayádevos, cueveros!

La revista digital de espeleología 'Gota a Gota' que edita el Grupo de Espeleología de Villacarrillo (quizás la publicación espeleológica de mayor importancia y distribución en español), incluye en su último número un artículo sobre la Cueva la Raíz (El Traviesu, Sierra del Cuera) que recoge los últimos trabajos realizados por nuestro club (y previamente por el CADE y otros) en esta importante cavidad. El artículo lo firma un servidor y está ilustrado por fotografías de socios del Escar (Lolo, Toñín y Julio) y de compañeros de otros clubes (Pedro, del Sil, y Mumy). Incluye también la topografía actualizada y otras infografías.

Como todos los artículos de 'Gota a Gota', es posible descargarlo en pdf o consultarlo online, de forma gratuita. En enlace al artículo pinchando aquí.


Actualmente la topografía de la Cueva la Raíz alcanza 2575 m de desarrollo, con 120 m de desnivel (-105/+15), con lo que se ha convertido ya en la mayor cavidad de la Sierra del Cuera por desarrollo. No hemos dado aún los trabajos por terminados, pero casi, y en la última salida nos hemos centrado en labores de desequipación y retirada de material.

Veremos que nos depara el 2018, pero confiamos en concluir la exploración, topografía y desinstalación de esta cueva que tantas alegrías (y sufrimientos) nos ha dado a los del Escar.

Seguiremos informando. ¡Saludos soterraños!


martes, 21 de noviembre de 2017

Rebuscando en el baúl de los recuerdos (III): Cueva de la Playa d'Antilles y Cueva de Cuanda.

¡Aḥayádevos, cueveros!

Continuamos con la publicación de trabajos y topos ya antiguas, pero que permanecían inéditas (y casi olvidadas en una carpeta del disco duro). En esta tercera entrega damos a conocer otras dos cuevas llaniscas de pequeño desarrollo. Una en la plataforma litoral, en Cue: la Cueva de la Playa d'Antilles. La otra -apenas una covacha- se sitúa en la Sierra de Benzúa, próxima a la localidad de La Llende: la Cueva de Cuanda.

Cueva de la Playa d'Antilles


El área de Cue, una pequeña plataforma calcárea confinada entre las cuarcitas impermeables de la sierra plana (la Cuesta de Cue) y la línea litoral, presenta un karst bien desarrollado, aún a pesar de la escasa superficie que ofrece. De hecho presenta más de un complejo kárstico, con al menos dos ríos subterráneos que vierten directamente al mar.
El más desarrollado e interesante de estos complejos kársticos se ubica en el propio núcleo de la población, y lo conforman distintas cuevas como La Cuevona (241 m de desarrollo), La Cuevina (36 m), la Cueva C-4 (90 m), y la Cueva'l Bolugu, importante sumidero de escaso desarrollo (30 m). Todas estas cavidades fueron exploradas y topografiadas por la S.E. Hades en 1996, publicándose en el nº 32 del boletín 'Filtraciones' ('Nuevas cavidades para el catálogo de Llanes', artículo escrito -aunque no consta en él- por J.L. Díez Dizy y un servidor). La resurgencia de este río subterráneo, una cueva de boca amplia en pleno acantilado, también nos era conocida. Sin embargo la intensa polución que en aquellos años soportaba este arroyo nos impidió explorarla.
El otro sistema kárstico es el que concluye en la cavidad que aquí presentamos, la única documentada por el momento para esta segunda red de drenaje.

Como indica el nombre, la Cueva de la Playa d'Antilles se sitúa en la propia playa de Cue (que dicho sea de paso, parece haber sido formada al invadir el mar una serie de dolinas -y desmantelarlas parcialmente- en la importante transgresión del final del Pleistoceno), y su boca de dimensiones amplias se sitúa bajo el cantil de la parte oriental del arenal quedando casi totalmente sumergida en la pleamar. Por ella surge un pequeño arroyo, lo que convierte a la cueva en una de las estampas típicas de esta playa.
La influencia marina en la cueva es evidente, y es necesario aclarar antes de comenzar con la descripción que su trazado puede variar de un año a otro, en función de la cantidad de arena que introduzcan (o sustraigan) de las galerías inferiores las mareas y los temporales, llegando a quedar algunos conductos completamente colmatados en ocasiones.

Como ya se ha dicho, la boca es de dimensiones cómodas y actúa como surgencia de un pequeño caudal de agua dulce. La galería de entrada va disminuyendo hasta un cruce, donde mana el caudal. De frente y en horizontal el conducto más evidente continúa transformándose en gatera al poco. Atravesada ésta llegamos a una pequeña sala de la que parten varias continuaciones a ras de suelo, todas las cuales están comunicadas entre sí, sin ofrecer continuidad. Si regresamos al cruce de la galería de entrada tenemos por la izquierda una galería ascendente, meandriforme, que nos conduce a una sala algo más amplia en la que se aprecian dos niveles. Nosotros accedemos por el fondo, y tras trepar un resalte alcanzamos el piso superior, que ofrece varias continuidades. Por el extremo oriental una serie de resaltes ascendentes a modo de pequeña chimenea nos comunican con un conducto superior cuyo extremo está obstruido en la actualidad, pero que muestra huellas de haber sido hasta tiempos recientes otra boca de la cueva; este es el punto más alto de la cavidad, +17 m. Por el extremo sur de este piso superior arranca otra galería de escasa sección, no representada en la topo y sólo parcialmente explorada. Tras una serie de resaltes descendentes comunica nuevamente con el río, en un tramo con mucha arcilla y, al parecer, ajeno a la influencia marina.

Esta exploración y topografía fueron efectuadas por quien suscribe (entonces en la S.E. Hades) y un amigo no federado, Gerardo Morán, hacia 2001. Teníamos intención de volver al poco para completar el trabajo, pero por una u otra razón esta topo se mantuvo inconclusa, e inédita hasta hoy.

No quiero concluir sin destacar la curiosa fauna de crustáceos y moluscos marinos que puebla las paredes de la cueva, y la peculiar morfología en la que la erosión marina se superpone a las morfologías kársticas. Igualmente destacar que la cueva sólo es visitable en bajamar, y siempre prestando atención a la subida de la marea, que anega completamente parte de los conductos.




Cueva de Cuanda


Esta covacha fue visitada por la S.E. Hades en la Semana Santa de 1995, y su exploración fue descrita en un artículo publicado en el nº 30 del boletín 'Filtraciones' ('Una Semana Santa cuasi espeleológica... y algo más', firmado por Teresa del Campo). Sin embargo, por alguna razón que no recuerdo, la topografía no fue publicada entonces.

La cueva se localiza en la Sierra de Benzúa, no lejos del pueblo de La Llende y próxima al lugar de Cuanda (sitio más conocido por el hospedaje 'La Montaña Mágica' que allí se ubica), hacia el oeste y a cota más alta. Tiene dos bocas modestas que a través de una corta galería estrecha y descendente conduce a una pequeña sala, con viejas formaciones y sin solución de continuidad. En total 17 m de desarrollo, con 6 m de profundidad.



Y eso es todo de momento. Continuaremos...
¡Saludos soterraños!


sábado, 18 de noviembre de 2017

Rebuscando en el baúl de los recuerdos (II): las cuevas de Noceda.

¡Aḥayádevos, cueveros!

Continuamos con el proyecto al que dábamos inicio en la anterior entrada del blog: recuperar trabajos y topografías de hace tiempo, realizados por la Sociedad de Espeleología Hades, y que por una u otra razón no vieron la luz en su momento.
En esta segunda entrada le toca el turno a tres pequeñas cavidades próximas al pueblo de Lledíes, en el concejo de Llanes, que fueron bautizadas entonces como Cuevas de Noceda, por el nombre de la zona en que se ubican: dos 'cuetos' calcáreos al sur de Lledíes, entre este pueblo y el de Turancias. Las coordenadas que constan en las topografías fueron calculadas sobre el plano, con dátum ED1950.

Estas tres pequeñas cavidades no tienen actividad hídrica en la actualidad, pero a todas luces están relacionadas con el drenaje subterráneo de Valdellera, que encauza las aguas desde la zona de Rusecu hacia Posada y el karst de La Llera. Sólo en grandes crecidas corre un río por el fondo de este peculiar valle, arroyo que tributa al Calabres a la altura del campo de fútbol de Posada, unos trescientos metros antes de que este río se suma bajo tierra junto a las cuevas de Cuetu la Mina y la Riera.
Es necesario mencionar que junto a estas cuevas se exploró otra en el propio núcleo de Lledíes, la Cueva'l Cuélebre, de mayor desarrollo e interés y que cuenta con curso activo (y con grandes depósitos de arcilla, principal recuerdo que guardo de esa cueva). No obstante la exploración de esta otra cavidad fue sólo parcial y no se topografió. Participaron en estos trabajos J.L. Díez Dizy, P. Solares y otros socios de la S.E. Hades.


CUEVA DE NOCEDA I


La entrada es estrecha, con un pequeño destrepe seguido de un tramo de galería meandriforme descendente que se bifurca, confluyendo ambos ramales de inmediato en un ensanchamiento del conducto a modo de pequeña sala. Esta salita tiene continuidad a través de un conducto de techo bajo y en ascenso, hasta otra mínima salita con colada que marca el final de la cueva.
Desarrollo: 32 m. Desnivel: -7 m.


CUEVA DE NOCEDA II


Se trata de un corto tramo de galería baja y en descenso, poco más que una gatera, adornado con formaciones viejas y descalcificadas.
Desarrollo: 7 m. Desnivel: -2 m.


CUEVA DE NOCEDA III


La mayor (es un decir) y más interesante de estas tres cuevas. La boca se orienta a levante y tiene dimensiones medias. Da paso a una galería descendente. De frente termina en un par de estrecheces impenetrables, pero poco antes de este punto arranca por la izquierda otro conducto meandriforme en subida que, tras superar un resalte ascendente, se convierte en una estrechísima gatera. Tras la gatera comunicamos con otra galería perpendicular, también de sección más o menos meandriforme. Por la izquierda y en ascenso cierra a los pocos metros; por la derecha tenemos un ensanchamiento del conducto a modo de pequeña sala, otro tramo meandriforme en descenso muy corto, y una última sala de menores dimensiones que la anterior.
Desarrollo: 51 m. Desnivel: 6 m.


Y eso es todo por el momento. Pronto, más.

¡Saludos soterraños!

martes, 14 de noviembre de 2017

Rebuscando en el baúl de los recuerdos (I): la Cueva'l Picu'l Castiellu.

¡Aḥayádevos, cueveros!

El boletín de espeleología "Filtraciones", editado en Oviedo por la Sociedad de Espeleología Hades, fue una de las publicaciones periódicas asturianas sobre espeleo con más larga vida (junto al "Boletín Cavernícola" publicado en Xixón por L'Esperteyu Cavernícola Espeleo-Club). Del "Filtraciones" se editaron 35 números, desde el año 1986 al 2001, y en sus páginas publicaron sus exploraciones no sólo el club que lo editaba, sino también otros muchos clubes, tanto de Asturias como de fuera de sus fronteras.

 
 Portadas del primer y último número del FILTRACIONES

Quien suscribe, que lleva en el Escar desde su fundación, militó previamente en la S.E. Hades, y fue coordinador de los trabajos de topografía y catalogación de este club en dos de las zonas que explorábamos por aquel entonces en Llanes: la del Valle de Miyares (Andrín, San Roque l'Acebal y río Purón) en la plataforma litoral, y la del Traviesu, en la Sierra del Cuera. Es por ello que publiqué en numerosas ocasiones en las páginas del "Filtraciones", a cuya redacción estuve muy vinculado en los últimos años del boletín.
Sea como fuere, la historia del "Filtraciones" concluyó con el nº 35. Pero no es menos cierto que estaba en preparación un nº 36 que nunca vio la luz, y para el que ya estaban listos algunos artículos y más de una topo, que finalmente permanecerían inéditos, en su mayor parte hasta el día de hoy. Entre las topos concluidas que se iban a publicar en ese número que nunca salió estaban, al menos, las siguientes:

  • Cueva la Collubina (San Roque, Llanes), 
  • Cueva'l Picu'l Castiellu (Soberrón, Llanes), y 
  • Cuevas de la Noceda I, II y III (Lledías, Llanes). 

Además estaba previsto publicar un avance de la topo de la Cueva'l Traviesu (Sierra del Cuera, Llanes) que en aquel entonces había superado el kilómetro. Y por otro lado, estábamos a punto de terminar la topo de la Cueva A-59 (Andrín, Llanes) que también se preveía publicar en el "Filtraciones".
Finalmente ninguno de estos trabajos vio la luz pública, aún cuando parte de los artículos estaban redactados, y sólo la topo de la Cueva la Raíz (o del Traviesu) sería publicada mucho después, dentro de la memoria de la campaña "Traviesu 2012" del CADE. Las demás siguen inéditas, una situación que pretendemos revertir con esta y sucesivas entradas en este blog.
No conservo los artículos originales [el de La Noceda estaba escrito por J.L. Díez Dizy, el de Collubina por J.A. Pérez, T. Del Campo y P. Solares, y el del Picu Castiellu por P. Solares], pero sí las topografías (que he digitalizado) y buena memoria de cada una de estas cavidades, por lo que me he decidido a escribir este entrada para el blog con la intención de que no se pierdan para el acervo común de la espeleo asturiana aquellos trabajos de exploración de hace casi veinte años atrás.

Comenzamos con una de las de menor desarrollo...

CUEVA'L PICU'L CASTIELLU (SOBERRÓN, LLANES)


Esta cavidad se sitúa en la ladera occidental del Picu'l Castiellu (en las proximadades de los pueblos de Soberrón y La Galguera, en Llanes), a media ladera y con un acceso relativamente complicado. Nosotros la conocíamos como la Cueva la Mora, una cavidad sobre la que hay abundante bibliografía en referencia a leyendas tradicionales y mitología asturiana. Sin embargo, años después he descubierto que la Cueva la Mora se sitúa en la vertiente contraria de este pico y a cota más baja, por lo que aquí la presento con este nombre de Cueva'l Picu'l Castiellu, que en todo caso no es el tradicional. Su boca es visible desde lejos; en la propia ladera no es tan evidente.

Desde hacía casi una década la S.E. Hades venía explorando dentro del valle de Miyares, en Andrín y San Roque (con importantes resultados: Sistema'l Toral-Peyunarices, Cueva la Sonrasa, Cuevas del Soḥornu I y II, etc), y tras la publicación de los trabajos espeleológicos de Jesús Alonso Peña para las obras de la autovía del Cantábrico en la zona de Soberrón y La Galguera, los exploradores de Andrín volvimos la vista hacia la cabecera del karst y del valle de Miyares, presidida por la mole del Picu'l Castiellu.
No obstante, nuestras pesquisas en el Castiellu no obtuvieron grandes resultados, y esta fue la única cavidad topografiada en la zona. Se exploró también otra cueva menor en la vertiente norte, de poco interés.


La cueva en sí tiene una boca de medianas dimensiones que da acceso de inmediato a una sala amplia en descenso, con grandes y viejas formaciones estalagmíticas. Nos llamó la atención una gran excavación realizada en el suelo de la cueva, casi a la entrada. Era realmente antigua, y más que de catas arqueológicas ilegales, parecía tratarse de la obra de "ayalgueros" y buscadores de tesoros. Al parecer no fuimos los únicos en pensar que esta era la afamada Cueva la Mora, cavidad que como es sabido guarda un fabuloso tesoro. No sé si encontrarían tesoro o no, pero curraron de lo lindo cavando... Al fondo de la sala, tras ascender detrás de grandes columnas, se encuentra un pozo de 10 m que conduce a un piso inferior de escasa continuidad, que da fin a la cavidad. El desarrollo de la cueva es de 74 m, con una profundidad de 18 m.

Continuaremos... ¡Saludos soterraños!




domingo, 29 de octubre de 2017

Exploraciones en el karst de La Llera

¡Aḥayádevos, cueveros!

Desde la fundación del club -hace ya una década- la S.E.B. Escar viene desarrollando labores de revisión, exploración y topografía de cavidades en el llanisco e importante karst de La Llera, destacando la unión de las cuevas de Ḥonfría y de la Ería (o el Pradón) en diciembre de 2008, lo que supuso poner en 4 km a este sistema subterráneo, la segunda mayor cavidad de Llanes por desarrollo. No es nuestra principal zona de exploración, pero a lo largo del 2017 hemos realizado numerosas salidas a esta zona, que vamos a resumir a continuación:

26-II-2017: Salida a la Cueva la Pandala y la LLR-15. Participan Victoria, Pablo y Alberto Martínez (arqueólogo, miembro también del Escar). 
Dentro de los trabajos que Alberto viene desarrollando de cara a su trabajo de tesis doctoral, visitamos la Cueva la Pandala, pequeña cavidad con pinturas rupestres (cerrada por la Conseyería de Cultura en la actualidad) y la Cueva LLR-15, en la que descubrimos grabados rupestres en diciembre de 2010. En esta última no se pudo llegar al panel de grabados; la estrechísima gatera de acceso a las salas interiores fue nuevamente un obstáculo imbatible para algunos de los participantes.



18-III-2017: Salida a la Cueva'l Tebellín. Participan Julio, Nidia, Victoria y Pablo. 
Dando continuidad a los trabajos de revisión y topografía en la cavidad, iniciados en 2015, realizamos un nuevo ataque al Tebellín. Larga maratón topográfica en distintos puntos de la cueva durante esta jornada, que se traduce en que el Tebellín ya supera el kilómetro de desarrollo (1108 m), por encima de los aproximadamente 700 m que le otorgaba la topografía del G.E. Polifemo de 1986.

10-V-2017: Pateo de prospección. Participan Victoria y Pablo. 
En un pateo por la zona nororiental de La Llera descubrimos un pequeño agujero soplador, formado recientemente tras un desprendimiento provocado por el crecimiento de las raíces de un ocalitu. Tras quitar algunos bloques, el boquete da acceso a una gatera de unos 8 m. La corriente es intensa, al menos para lo que es habitual en este karst sin apenas desniveles; sin embargo la inestabilidad de la cavidad desaconseja desobstruir. Se sitúa en la peña l'Escobiu, cerca de la Ḥuente'l Tifus de la ría del Vau.

El resollu de la Peña l'Escobiu

6-VI-2017: Salida a la Cueva LL-2. Participan Victoria, Alberto y Pablo. 
Como colaboración con el trabajo arqueológico de Alberto revisamos y topografiamos esta cavidad. La topo arroja 181 m de desarrollo y 9 m de desnivel (frente a los 213 m y -14 m de la topo de la S.E. Hades en 1987). Se descubre también una estrechez sopladora, que queda pendiente de desobstruir.

3-VII-2017: Salida a las Cuevas de Sumidoriu. Participan Victoria y Pablo. 
Se completa la exploración y topografía de esta modesta cavidad, que habíamos iniciado en 2010. Finalmente el desarrollo queda en 116 m, con 13 m de desnivel. Quedan pendiente de desobstrucción dos puntos con leves corrientes de aire. La reseña completa de esta cavidad ya ha sido publicada en este blog, aquí.


18-VII-2017: Salida a la Cueva'l Tebellín. Participa sólo Pablo. 
Nueva salida al Tebellín. Se revisan y topografían diversos ramales menores, tanto en el sector de la sala grande como en las zonas más interiores de la cavidad. El desarrollo topografiado alcanza 1264 m.

25-VII-2017: Salida a la Cueva'l Tebellín. Participan Victoria y Pablo. 
Otra jornada más de revisión y topo en el Tebellín. Se trabaja en distintos ramales a lo largo de la cueva, que en conjunto constituyen el cauce activo del arroyo temporal que actúa como afluente del ríu Calabres. La sorpresa de la jornada es que tras superar el punto inferior de este afluente, una estrecha gatera, damos paso a una sala amplia en la que retomamos el curso del Calabres hipógeo, que aquí forma un lago amplio. Esta continuidad ya había sido entrevista en 2016 por Zaida, pero en aquel momento la gatera llevaba agua  y el nivel más alto del lago nos hizo dudar si el conducto, a pesar de ampliar, no sifonaría. Ahora en pleno estiaje -sin agua en la gatera y con el nivel del Calabres más bajo- podemos comprobar que el lago tiene continuidad y no sifona. El desarrollo alcanza 1422 m.

1-VIII-2017: Salida a la Cueva'l Tebellín. Participan Ernesto Antelo, Victoria y Pablo. 
Tras descubrir el lago volvemos a la cueva para su exploración. Ernesto y Pablo equipados con neopreno, una colchoneta y una barca de juguete hinchable. Primero se explora y topografía en la zona inundada de la sala grande. Posteriormente, y ya en zonas más interiores, se cruza el lago (casi 40 m de longitud), y del otro lado se encuentra continuidad, tanto por el activo (por donde sifona al poco) como por un nivel superior de conductos estrechos. En el nivel superior se explora casi un centenar de metros, sin aparente continuidad (más allá de chimeneas), que no topografiamos. Tras esta jornada el desarrollo suma 1505 m.

Primera exploración del lago del Tebellín

21-VIII-2017: Salida a la Cueva de Ḥonfría. Participa sólo Pablo. 
Desde que en 2008 se descubriera el 'paso generacional' que unió Ḥonfría con el Pradón, teníamos el deseo de abordar la revisión y nueva topografía de Ḥonfría, ya que la topo previa de la S.E. Hades en 1985 sólo indica el desarrollo horizontal (proyectado) y no el real, por lo que los datos espeleométricos para el Sistema Pradón-Ḥonfría en conjunto son sólo aproximados. Además deseábamos contar con una poligonal precisa, para estudiar al detalle la relación con las cavidades próximas descubiertas en los últimos años. Iniciamos los trabajos en Ḥonfría esta jornada. Se traza la poligonal del eje principal entre la boca y el 'paso generacional'; se topografía también la 'sala de los relieves', 'sala de las columnas', 'gran rampa' y otros ramales.

29-VIII-2017: Salida a la Cueva de Ḥonfría. Participa sólo Pablo. 
Nueva jornada de revisión y topografía en Ḥonfría; en esta ocasión se aborda el pequeño laberinto de entrada y la 'sala caótica', sin encontrar de momento pasajes nuevos más allá de lo ya explorado por la S.E. Hades.

4-IX-2017: Salida a la Cueva de Ḥonfría. Participan Lara, Gonzalo y Pablo. 
Continuamos con los trabajos de revisión y topografía. En esta jornada se traza la poligonal entre la 'gran rampa', la 'sala Hades', y el 'paso generacional', así como parte del 'laberinto' y el ramal inferior de la 'sala del té'.

Foto de grupo en Ḥonfría.

16-X-2017: Salida a la Cueva de Ḥonfría. Participan Nidia, Julio y Pablo. 
Nueva jornada de revisión y topo en esta cavidad. En esta ocasión se topografía parte del 'laberinto' y la mayor parte de las galerías al sur de la 'sala Hades': 'galería las maravillas', 'sala final', piso superior, etc. Seguimos sin encontrar pasajes nuevos más allá de lo ya explorado por la S.E. Hades en los ochenta. Con lo topografiado en esta jornada el desarrollo de la nueva topo alcanza los 825 m. Como Nidia no conocía la cueva, realizamos después la travesía completa hasta el Pradón, ida y vuelta.


27-X-2017: Salida a la Cueva'l Tebellín. Participan Nidia, Julio y Pablo. 
Aprovechando el prolongado estiaje, regresamos al Tebellín para proseguir los trabajos más allá del lago, que una vez más cruzamos con neopreno y colchonetas. En la zona activa Julio supera en apnea el sifón terminal, pasaje inundado de apenas un metro; encuentra del otro lado un corto tramo de galería aérea que finaliza en otro sifón, este sí, profundo. Posteriormente se topografía el tramo superior explorado en la anterior jornada en la cueva. Se descubren dos pasajes no vistos en la anterior visita. Uno ascendente que finaliza en una chimenea con bloques y raíces. El otro a través de una sala amplia con distintos divertículos que prometen continuidad pero que necesitarán de maza y cuerda. El desarrollo en el Tebellín alcanza 1595 m, muy por encima de los 700 m de la topo de 1986.



Y eso es todo por el momento. Las fotos son de Victoria, Gonzalo y Pablo. El vídeo del segundo lago del Tebellín es de Nidia. Seguiremos informando.

¡Saludos soterraños!



domingo, 9 de julio de 2017

Pozu la Barciniella


Aḥayádevos, cueveros!

[Editado el 10-7-2017: el nombre tradicional del que nosotros conocíamos como Pozu'l Molín es en realidad el Pozu la Barciniella, información toponímica recibida de Celina Álvarez, vecina de Avín. ¡Muchas gracias por la info!]

En contra de lo que el nombre nos pudiera hacer suponer, el Pozu'l Molín es una cueva de carácter horizontal y no una sima, pero sí, se ubica cerca de un molino. En Avín, concejo de Onís.

Esta cavidad de pequeño desarrollo es una vieja conocida de más de un miembro de nuestro club, lo mismo que su vecina y homónima, la Cueva'l Molín. De hecho, ambas cuevas ya habían sido topografiadas y publicadas por los compañeros gijoneses de L'Esperteyu C.E-C. en su Avance al Catálogo de Onís de 1986 (como Cavernas de Avín), por lo que son 'viejas conocidas' de más de un espeleólogo asturiano. Varios arruinados belenes en distintos requexos de la cueva dan fe de ello.


No hace mucho publicábamos la topo y reseña de la Cueva'l Molín (en la Memoria Onís 2009-2016), y esta semana quien suscribe se acercó hasta el Pozu la Barciniella para levantar la topo de esta otra cavidad que teníamos pendiente. Sirva esta nota como adelanto de lo que -con más detalle- se publicará en la memoria correspondiente.

La cueva tiene una entrada pequeña (un metro de diámetro) que conduce a una rampa, corta pero de descenso pronunciado. Un pequeño resalte al final de la misma nos deposita en una galería más amplia, descendente pero de menor inclinación, y adornada por columnas y otros espeleotemas. Tras poco más de una decena de metros accedemos a una sala amplia por su punto más bajo, cota mínima de la cavidad. Esta sala constituye la práctica totalidad de la cueva. Algunos macizos de concrección y grandes columnas individualizan algunos pasajes y divertículos, más o menos separados del espacio principal de la sala. Hacia el noreste el suelo de la sala se eleva a favor de una colada que enmascara en parte los bloques subyacentes, y las formaciones estalagmíticas dejan paso a una morfología de bloquera; en este extremo la sala presenta un ramal a modo de pequeña galería, donde se alcanza el punto más alto de la cueva.

A pesar de su escaso interés y desarrollo, lo cierto es que la cueva presenta formaciones bonitas y rincones con encanto. Del antiguo uso del pozu como muladar quedan numerosos restos óseos de reses en su zona inicial. Como huella de la visita esporádica de los vecinos de Avín a la cueva encontraremos pintadas de diversas épocas, que se remontan hasta finales del XIX.





martes, 4 de julio de 2017

Cuevas de Sumidoriu. Karst de La Llera.


Más allá de nuestras zonas de trabajo en Llabres y en Mañanga, los del Escar también trabajamos ocasionalmente -sin salirnos del concejo de Llanes- cuevas del karst de La Llera, el cual alberga las mayores cavidades del concejo (Sistema Ḥoulagua, 4,7 km y Sistema'l Pradón-Ḥonfría, 4,3 km). Aunque es un karst en el que numerosos clubes y colectivos realizaron trabajos de exploración entre mediados de los setenta y fines del siglo XX, y que en buena medida el macizo se dio entonces por 'agotado', lo cierto es que nuestro club ha explorado en esta última década varias nuevas cavidades y ha realizado descubrimientos de interés en alguna de las cuevas previamente conocidas. Dentro de este marco de revisión de La Llera, presentamos en este post la reseña y topo de una cavidad inédita hasta el momento:

Cuevas de Sumidoriu.


Localización:
Se sitúa próxima al sumidero de la Ería de Niembru, en el flanco norte de un cueto calcáreo desgajado de lo que es propiamente el macizo de La Llera. En realidad son varias las bocas en este lugar (lo que motiva el topónimo en plural), pero sólo una de las más occidentales (la aquí descrita) ofrece galerías interiores, siendo las restantes meros abrigos o covachas.

Coordenadas:
UTM 30 T (Dátum WGS84) X: 350810; Y: 4810603; Z: 18 msnm

Datos espeleométricos:
Desarrollo: 116 m. Desnivel: 13 m (-8/+5).


Descripción:
Las dos bocas, separadas apenas un par de metros, comunican con un pequeño enrejado de altos meandros. Por la parte superior de estos meandros, y a la derecha (oeste), diversas ventanas comunican con un nivel superior conformado por una pequeña sala que presenta varios divertículos.
Si por el contrario seguimos por los meandros hacia el fondo, al poco conectamos con una sala algo más amplia y de techo elevado. De esta sala parten tres continuaciones. Dos lo hacen por la parte baja y acaban comunicando entre sí al poco, sin solución de continuidad. La tercera lo hace por la parte alta, tras ascender un resalte sobre una colada. Esta galería superior, de dimensiones modestas y adornada por espeleotemas, se dirige decidida hacia el sur y en ascenso. Conduce a una gatera, superada la cual encontramos continuidad en una galería muy parecida a la anterior, con algún divertículo lateral, que concluye tras unas decenas de metros de desarrollo. Antes de la gatera esta galería presenta un conducto lateral de menor sección: por un lado comunica con la galería, por otro punto comunica con el resalte de ascenso a la misma, y por su extremo septentrional un paso impenetrable conecta con la sala que describimos en primer lugar.
Mencionar que en un par de puntos (gateras impenetrables) se perciben leves corrientes de aire, lo que unido a la dirección que sigue el eje principal de la cueva (rumbo hacia el sistema Ḥoulagua) es, sin duda, un dato de interés.

Geología e hidrología:
La cavidad se desarrolla sobre calizas de Carbonífero Superior. A unas decenas de metros hacia el oeste se sitúa el sumidero por el que se hace subterráneo el curso de agua temporal que recorre el modesto valle ciego de la Ería de Niembru. Este arroyo se nutre de las escorrentías de la Cuesta de Niembru, 'sierra plana' conformada por cuarcitas cambro-ordovícicas, cruza perpendicularmente una banda de materiales discordantes del Cretácico, y tras breve recorrido por la caliza del Carbonífero se sume en el lugar indicado. Todo parece apuntar a que las Cuevas de Sumidoriu corresponden a un antiguo nivel de sumideros de la misma depresión, y previsiblemente las aguas del arroyo de Niembru se encaminan hacia el Calabres hipógeo que discurre por el Sistema Ḥoulagua.

Biología:
Citaremos la presencia de coleópteros, diplópodos, quilópodos, isópodos, pseudoescorpiones, arañas, opiliones... Una rica comunidad de invertebrados, tan habitual en cuevas próximas a la superficie de esta zona costera. Mencionar también la existencia de restos óseos de diversos vertebrados.

Mitología:
Ramón Sordo Sotres, en su obra 'Mitología de Asturias y Cantabria entre los ríos Sella y Nansa' (Gijón, 1991), reproduce la siguiente leyenda, recogida en Niembru. La citamos tal y como aparece en 'El karst de La Llera (Balmori-Barro-Niembro-Posada-Quintana), Llanes' de Jesús Alonso Peña (aunque la autoría del capítulo referente a mitología corresponde a José Luis Del Río):
Pelas cuevas de Sumidoriu y de Ḥonfría vivíen las inxanas. Los vecinos trancaban la puerta pa dir a misa los domingos; ellas sabíenlo y entós vinían y-yos sacaban la borona'l ḥuebu, poníen-yos una llávana y díbense cola torta y dexaben la piedra'l llar, tapada con ceniza. Yeren bien malas. Cuando veníin los probes a sacar la torta, sacaben una piedra.

Historia de las exploraciones:
Siguiendo la pista de la cita bibliográfica sobre las inxanas de las Cuevas de Sumidoriu, ya referida, la cavidad es localizada por Pablo Solares en un pateo durante la primavera de 2009, y un año después (el 4 de marzo de 2010) el mismo la explora y topografía parcialmente. Sin embargo la cavidad quedó abandonada largo tiempo, no siendo completada la exploración y topografía hasta el 3 de julio de 2017, por parte de P. Solares y Victoria Álvarez. El texto de esta reseña y el dibujo de la topo son obra de Pablo, las fotos de Victoria.

Topografía:




jueves, 15 de junio de 2017

Últimas exploraciones por Onís

¡Aḥayádevos, cueveros!

En anteriores entradas hemos dado un repaso a los trabajos realizados en lo que llevamos de 2017 en las zonas del club en Llanes, y en este post vamos a hacer lo propio con las exploraciones en Onís, que también han tenido su protagonismo en los primeros meses de este año. 

18 de febrero: Para esta fecha teníamos planificada la Asamblea Anual Ordinaria, y como ya es costumbre la salida social del club. La cavidad anunciada para esta salida era Cueva Lierda, pero finalmente y ante la muy escasa participación, se cambió de planes y el grupo formado por Capitán, Pepe, Xuacu, Gonzalo y Zaida se dirigieron a la zona de Alda, donde se exploraron dos pozos en torno a los 30 m. Quedaron pendientes de topo.


Parte del equipo en la boca de uno de los pozos nuevos de Alda


Grabados en el exterior de Sopeña
21 de febrero: Victoria y un servidor se pegan un pateo por la zona de Sopeña (Avín), relocalizando y tomando coordenadas de varias bocas: Cueva de Sopeña, Cueva la Soterraña, Cueva los Caracoles, Cuevos del Hedráu, etc.

24 de febrero: Nuevo pateo por parte de los mismos, en esta ocasión en búsqueda de la Cueva las Cámaras (Sirviella), cavidad con yacimiento arqueológico. La localizamos sin complicaciones, y revisamos la cueva, no encontrando nuevos pasajes más allá de los ya topografiados en su día por L'Esperteyu C.E.C. Como terminamos temprano nos dirigimos a Benia y allí buscamos la Cueva Visitas, que también localizamos rápidamente, sin mayor contratiempo que una dura pelea con la maleza.


Cueva las Cámaras, a la orilla del Güeña

Boca de Cueva Visitas

1 de marzo: Por la tarde el grupo conformado por Zaida, Victoria, Gonzalo y Pablo nos dirigimos a la Cueva la Cañada con la intención de retomar los trabajos de topografía en la cueva, iniciados (y aparcados) en 2010. De camino echamos una ojeada a la surgencia de la toba, que se sitúa en la margen derecha del río, pero no encontramos paso penetrable. Ya en la Cañada topografiamos el conducto paralelo a la galería de entrada, el meandrito que parte de la galería inferior antes de la sala del arenal, el conducto que baja hasta el sifón, y buena parte del pequeño laberinto de meandritos que se sitúa antes de la galería negra. Con lo de esta jornada, el desarrollo topografiado aumenta hasta los 545 m, y el desnivel hasta los 15 m. 
Mencionar que la topografía de este día también nos arroja un resultado curioso (aunque no del todo inesperado): los sifones de la cueva están unos pocos metros más bajos que la surgencia que existe en la boca, por lo que esta no puede ser la salida de las aguas que recorren la cavidad. Un pequeño misterio a resolver, aunque no hay mucho margen a la prospección, ya que unas decenas de metros al norte de la boca (es decir, aguas abajo) la caliza da paso a materiales terrígenos impermeables.


L'Aguañaciu
3 de marzo: Nidia y Julio realizan una salida a la Cueva de Pruneda, de carácter meramente deportivo y con la intención de que Nidia, que se está iniciando en estas lides, coja un poco de soltura con la técnica de progresión vertical.

7 de marzo: Nuevo pateo de prospección a cargo de Victoria y Pablo, en esta ocasión a la búsqueda del Aguañaciu, el nacimiento del Ríu Güeña. Se localiza rápidamente l'Aguañaciu así como otras dos covachas situadas a cota más alta (¿antiguas surgencias?). No llevábamos equipo ni iluminación, así que quedan pendientes para revisar en futuras salidas.


Topografiando en los Caracoles
9 de marzo: Esta jornada un grupu más numeroso de lo habitual (Zaida, Victoria, Nidia, Pablo, Julio, Gonzalo, y como invitado para la ocasión, el hermano de Gonza, Pablo también) visitamos varias cavidades en Onís. Por la mañana vamos a la Cueva la Peruyal, donde instalamos el pozo del barro y revisamos y topografiamos el nivel inferior (la topo queda en 343 m de desarrollo, con -34 m de profundidad). Después de comer y folgar en el camping de Avín, por la tarde nos dirigimos a la zona de Sopeña, donde nos acercamos a la cueva homónima, cerrada y con importante yacimiento paleolítico. Después nos desplazamos hasta la cercana Cueva los Caracoles, que revisamos y topografiamos (42 m de desarrollo y -8 m de profundidad), y aún sacamos tiempo para ir hasta la Soterraña, que se revisa por completo pero donde, dada la hora, ya no topografiamos nada. Mencionar también que relocalizamos los grabados y el trazo de ocre de la cueva, en ambos casos muy dudosos.


Los caracoles de la Cueva los Caracoles

Cueva la Soterraña


Topo de la Cueva los Caracoles, Avín.

15 de marzo: El grupo formado por Victoria, Nidia, Julio, Gonzalo, y quien suscribe, nos dirigimos nuevamente a la Cueva la Cañada. Ya en la boca, decidimos prospectar un poco antes de entrar a la cavidad. Fruto de esta prospección se localizan una decena de abrigos y surgencias; sólo uno tiene posibilidades -en realidad tiene muy buena pinta- aunque será necesario ampliar un paso estrecho.
Ya en la Cañada, inicialmente revisamos la zona del lago, donde la conclusión es obvia: hará falta regresar con neopreno o montar un pasamanos en altura. Después nos desplazamos hacia zonas interiores, topografiando la galería negra, y el conducto paralelo a esta: la gaterona. No concluímos la topo de este sector, quedando varios ramales pendientes. El desarrollo topografiado alcanza los 709 m, manteniendo el desnivel.
Una vez fuera de la cueva localizamos al fin la que parece ser la surgencia de las aguas de la Cañada, un importante manantial (de mucho más caudal -y aguas más frías- que la surgencia situada en la boca) ubicado justo debajo del Puente la Ḥarda y con el mismo nombre: la Ḥuente la Ḥarda. Aquí las cotas ya cuadran con las del sifón; un misterio resuelto.

Topo (parcial) de la Cueva la Cañada, Gamonéu d'Onís.

27 de marzo: Nuevo pateo de prospección, en esta ocasión por parte de Zaida y Gonzalo, por la zona de joos entre Alda y Cueva Oscura. Se localizan un par de pozos o dolinas de hundimiento, todos ellos sin continuidad.

Prospectando por los joos entre Alda y Cueva Oscura

Y eso es todo por el momento, ya que desde marzo hemos estado más centrados en las zonas llaniscas de exploración. Las fotos que ilustran esta entrada son de prácticamente todos los mencionados en la misma.

Seguiremos informando. ¡Saludos soterraños!

jueves, 4 de mayo de 2017

Cueva la Marea la H.uente (y marcaje de bocas)

Ah.ayádevos, cueveros!

Pasamos a narrar algunos de los últimos trabajos en las zonas de exploración del club en Llanes.

SALIDA A LA CUEVA LA MAREA LA H.UENTE

Ya hace tiempo que Adrián González (G.E. Gorfolí) y un servidor habíamos hablado de mirar algunos sifones de cuevas de las zonas de trabajo de la S.E.B. Escar, aprovechando por un lado que ambos solemos disponer de días libres a mitad de semana, y que tenemos varios sifones inexplorados relativamente cercanos al coche. Y esta semana, y a raíz de lo ya publicado previamente en este blog, Adrián me ha propuesto ir a mirar el sifón de la Cueva la Marea la H.uente, cavidad descubierta por nosotros el presente año. No le hizo falta insistir, y a la aventurilla se nos sumaron -tras haber puesto el oportuno anuncio de la actividad en el grupo de wasap del club- Julio y Nidia.

Boca de la cueva la Marea

A las once de la mañana habíamos quedado en Porrúa; pinchín, café y los saludos de rigor. Cogemos también provisiones para la cueva. Una hora más tarde estábamos aparcando en el lugar de costumbre y preparando el equipo. Según nos aproximamos a la Marea la H.uente le vamos indicando a Adrián, que no conoce la zona: allí está el Mazu, allí la torca la Verde, allí la del León... el agua resurge allalantrón, en Piedra, en l'Oyu'l Ríu Calabres...

Finalmente llegamos a la llaguna de la Marea la H.uente. Y primera sorpresa del día: no hay llaguna, se ha secado por completo. Ya sabíamos que sucedía, pero es un contraste desconcertante: el fondo del lago es ahora el fondo de una amplia uvala con forma de riñón. Dado que sabemos que los niveles del sifón aguas abajo en la cueva están en relación con el nivel de agua en la laguna, ya barruntamos que nos llevaremos alguna sorpresa. Llegamos a la boca y nos preparamos para echar una primera ojeada al sifón, de momento sin arrastrar el equipo de buceo hasta dentro de la cueva.

Vista parcial de la llaguna la Marea la H.uente a primeros de febrero.

En la misma fecha, la llaguna al pie de la Peñe; detrás la Mañanga, la Llera y la mar.

Y como era de esperar el nivel de agua del sifón estaba mucho más bajo... Vamos, que no había sifón... Aguas abajo (lo que se pretendía bucear) nos topamos con un tubo de sección freática y poco más de un metro de diámetro, con la paredes recubiertas de arcilla y que desciende cuatro metros trazando una media espiral. En el fondo aflora por dos puntos un sifón muy estrecho, impenetrable con equipo de buceo; el agua aporta por una gatera que se vuelve impenetrable casi de inmediato.
Aguas arriba lo que era un sifón es ahora una gatera, obstruida a los dos metros por bloques y guijarros... Aparte de topografiar, aquí ya no queda nada más que hacer.
Mientras la mayoría revisamos esto, Julio se cuela rampa arriba hacia la Galería la Bramadoria y echa un vistazo rápido a la cueva; no tarda en regresar.


Celebramos un rápido consejo y decidimos dejar el equipo de buceo en la boca, coger las sacas con los neoprenos y los bidones, e irnos a explorar y topografiar aguas arriba. No mucho más tarde estábamos calzándonos los neoprenos al inicio de la galería inundada que suponía la anterior punta de exploración. Aquí no se aprecia ningún cambio en el nivel de agua de la badina, aunque el caudal que corre es sin duda mucho menor que en la anterior visita; se nota también la corriente de aire, aunque en esta ocasión es menos intensa y expirante (no inspirante como en febrero), lo cual cuadra con los datos que ya tenemos de todo este sistema subterráneo.

Ya equipados para el agua comenzamos con la exploración, encabezada por quien suscribe, ansioso de descubrir qué hay más allá... La galería inundada (badina de un metro de profundidad) finaliza tras poco más de una decena de metros en un sifón, ancho pero de poca altura, quizás buceable. No obstante unos metros antes del sifón arranca por la izquierda un conducto ascendente, amplio y barroso, por donde se va el aire: un by-pass. Esta galería sube, con poca pendiente, por un decena de metros y depués desciende otros tantos hasta alcanzar de nuevo el cauce activo. A la derecha el agua discurre por una galería de pequeña sección que finaliza ante la entrada del sifón cuya salida hemos dejado atrás. A la izquierda, aguas arriba, una nueva galería inundada semejante a la anterior. No mucho más allá finaliza ante un amplio sifón donde la galería gana profundidad. Aquí ya cubre, y sin duda este sí es buceable.


La corriente de aire se pierde por una rampa ascendente, muy pindia, por la izquierda; esá adornada por una colada blanca con gours. ¿Será otro by-pass a este segundo sifón? Es estrecha pero asciende por quince metros con continuidad evidente hasta un paso estrecho donde hubo que romper alguna concrección. Nos da paso a una pequeña salita con dos gateras: la inferior cierra al poco; la superior es impenetrable, pero por ella mana la intensa corriente de aire y se aprecia claramente la continuidad del estrecho conducto... Nuestro gozo en un pozo: fin de la exploración por el momento. Salimos topografiando y llegamos a la boca de la cavidad rebozados en barro como cuatro jabalinos...

Cargamos el equipo de buceo y emprendemos el regreso. Dado que la laguna se ha vaciado decidimos revisar su fondo, a ver si la pérdida del agua es un sumidero penetrable. En efecto, así es. Un servidor consigue colarse unos cinco metros por un estrecho conducto lleno de ramas y materia orgánica. El agujero apesta, y al poco las ramas cierran el paso; tira, sin duda, pero está obstruido...
Revisamos también los otros sumideros y surgencias de la margen de la laguna, sin mayores resultados.



Media hora después estamos haciéndonos la foto de grupo junto a los coches, y este es el resultado de los trabajos de la jornada, más de un centenar de metros nuevos de topo:


Señalar respecto a la topo que las flechas indican la circulación del aire en los meses de invierno; en los meses cálidos circula en sentido inverso. Y respecto al sifón mencionar que refleja el nivel del agua en la salida del 11 de febrero. Dos días antes, con la laguna en su nivel más alto, el sifón estaba más de un metro más arriba, y en este última salida, con la laguna seca, casi cuatro metros más bajo. Este hecho da una idea de las variaciones de caudal en la cavidad y, por ende, refleja su peligrosidad ante precipitaciones, existiendo la posibilidad de que incluso la galería de entrada a la cueva quede eventualmente sifonada.


MARCAJE DE BOCAS EN LA PEÑE VILLA Y LA MAÑANGA

En las últimas semanas Victoria y un servidor hemos comenzado con unos trabajos de cuya necesidad habíamos hablado en numerosas ocasiones en el club: el marcaje con pintura indeleble de todas las bocas conocidas en la zona de exploración. Para aquellas personas ajenas a la espeleología puede parecer incluso una agresión al medio, pero son numerosas las ventajas de cara a la exploración sistemática de un área. Entre ellas se cuentan que los pateos de prospección pueden ser realizados por cualquier socio del club (sin necesidad de que estén presentes los 'veteranos' de la zona), sabiendo de inmediato qué simas y cuevas son ya conocidas y cuáles no, así como su estado de exploración. Sirve también para que los ganaderos de la zona, los mejores conocedores de estas peñas, sepan qué torcas ya conocemos y cuáles no, facilitando la identificación y localización de nuevas simas y del nombre tradicional de las ya localizadas, etc.


Hasta ahora buena parte de las bocas no estaban marcadas, y las que sí habían sido marcadas lo fueron con la pintura que usamos para los puntos de topografía en cavidad (esmalte de uñas), poco adecuada para este fin por su escasa durabilidad.
En esta ocasión hemos decidido marcar con pintura acrílica, de color azul, indeleble por largos años. En cada boca marcamos la signatura correspondiente junto con un círculo que indica el estado de las exploraciones, según el código habitual en espeleo: círculo simple para las cavidades localizadas pero no exploradas, círculo cruzado por una raya para las cavidades con exploración y topografía en curso, y círculo aspado para aquellas cavidades en las que los trabajos se dan por concluidos.


Estas actividades han sido aprovechadas también para revisar las coordenadas GPS de las bocas, hacer fotografías de todas ellas, y ya de paso prospectar y localizar nuevas cavidades. Un pequeño repaso de estas salidas de marcaje:

5 de abril: Victoria y Pablo. Primera salida de marcaje, inicialmente en el sector VI -concretamente en la zona de Las Viñas, entre Villa y El Mazucu- donde se marcan las bocas VI-33, VI-39, VI-51, VI-55, VI-56, VI-57, VI-64 y VI-65. Después nos desplazamos al Altu la Tornería, donde dejamos los coches, y continuamos marcando bocas por la zona alta de Los Resquilones (sector RS); en concreto se marcan las bocas RS-01, RS-02, RS-03, RS-05, RS-21, RS-22, RS-38, RS-39, RS-40 y RS-41. Las tres últimas son nuevas, aunque ninguna tiene mucho interés.

Escares en la vertiente norte de Los Resquilones

7 de abril: Pablo. Segunda salida, en esta ocasión por la zona del Mazu y la Verde (sector PD). Se han marcado: PD-03, PD-05, PD-06, PD-07, PD-08, PD-14, PD-15, PD-18, PD-30, PD-31, PD-50. Se han revisado, aunque no pudieron marcarse por falta de afloramientos rocosos la PD-16, PD-17, PD-19 y PD-51. Las PD-50 y PD-51 son nuevas, pero sin interés. En esta jornada se prospecta bastante, pero sin resultados.

Panorámica desde una de las canales de La Verde, prospectada en esta jornada


20 de abril: Victoria y Pablo. Día de intensas quemas en Llanes. Marcaje por la zona alta de los Resquilones y la Peñe Villa (sectores RS, PV y SV). Se marcan las bocas: PV-01, PV-02, PV-06, PV-22, PV-23, PV-24, PV-31, PV-32, RS-04, SV-07 y SV-12. Son nuevas la PV-31 (esta es una torca con buena pinta), PV-32 y SV-12.

El Valle Llabres (sector SV)

Torca PV-31, aún sin explorar

21 de abril: Victoria y Pablo. Más incendios por la peña. Marcaje por la zona alta de la Peñe Villa (el Trigu, H.elguerúas, etc...), en concreto de las bocas: PV-03, PV-04, PV-12, PV-13, PV-21, PV-25, PV-26, PV-32b, PV-33 y PV-34. Las tres últimas son nuevas, pero -a priori- de escaso interés.

24 de abril: Victoria y Pablo. Más quemas por el monte. Última salida de marcaje (por el momento), en esta ocasión en la zona de La Mañanga. Se marcan las bocas: MA-01, MA-02, MA-04, MA-05, MA-35, MA-36, MA-37, MA-50, MA-51, MA-70, MA-71, MA-72, MA-73, MA-74, MA-75, MA-76 y MA-77. Las ocho últimas son cavidades nuevas localizadas en esta ocasión, aunque sólo la MA-72 tiene buena pinta. Se revisan también, aunque no se marcan por falta de lugar adecuado, la MA-03 y MA-34.

A ver cuándo le ponemos a esta la segunda aspa: la Cueva'l Mazu

Y aquí concluyo esta larga entrada al blog. Las fotos que la ilustran son de Nidia, Adrián, Victoria y Pablo. Seguiremos informando. ¡Saludos soterraños!