jueves, 4 de abril de 2019

Exploraciones recientes en Onís y Llanes.

¡Aḥayádevos, cueveros!

Vamos a dar otro de nuestros habituales repasos cronológicos a las últimas actividades de exploración del club. En este caso actividades en la zona de los Ḥogos d'Alda (Onís), La Llera (Llanes), y también en Llabres y Mañanga (Llanes), áreas estas últimas que tenemos un poco desatendidas a pesar de ser nuestra principal zona de exploración.



23 de marzo: Este sábado el menda aprovechó para dar un pateo por la zona de los Ḥogos d'Alda. Ya el sábado anterior habíamos descendido aquí tres pequeños pozos (ver anterior entrada), y aprovechando unas horas libres prospecté parte del sector entre la pista que comunica con Mina Delfina y el área del Ḥou Gallinera. La zona tiene buena pinta y mucho potencial, y la búsqueda se vio recompensada con la localización de nueve bocas nuevas, todas ellas verticales a excepción de una cueva, así como la relocalización de un pozo ya descendido por el Escar en 2017 pero del que no había en nuestros archivos ni topo ni coordenadas. Se toman coordenadas GPS de todas ellas y quedan signadas de ON-148 a ON-157. Tres en concreto tienen buena pinta:

  • La ON-153: Un pozo-cueva de dimensiones relativamente amplias y poca profundidad, con un viejo spit en la cabecera. Desde arriba no se aprecian todos los recovecos y pudiera tener continuidad.
  • La ON-155: Pozo de cabecera estrecha y sondeado en unos 15 m. Se sitúa en el fondo de una dolina, de la cual actúa como sumidero.
  • La ON-156/ON-157: Dos pozos gemelos (uno de ellos amplio) que convergen en una sala de buenas dimensiones; parece tener continuidad a través de una galería horizontal.

24 de marzo: Al día siguiente, Lara y yo (con Victoria de apoyo, ya que no entró en la cavidad) nos vamos a explorar uno de los pozos recién descubiertos, el ON-156/ON-157; el que a priori tenía mejor pinta y el de más fácil acceso, situado en el lugar conocido como Los Ḥogos, muy cerca de los otros tres pozos explorados la semana anterior. Instalamos la más pequeña de las dos verticales de entrada (pasamanos, cabecera en Y, y tirada de 10 m sin fraccionamientos). En la base una sala amplia, abierta hacia el cielo a través de la otra boca, mucho más amplia. De aquí parte una galería cómoda en descenso hasta una zona baja con grandes bloques y agua embalsada. En este lugar hay una encrucijada. Por la derecha una rampa ascendente nos deja en un balcón a 5 m sobre el suelo de la sala de entrada. De frente continúa una galería en ascenso, de morfología freática y buenas dimensiones (10 x 4 m), adornada con coladas, grandes columnas, y otros espeleotemas. Se va poniendo más pindia hasta una colada que será necesario escalar; en el techo se aprecia una ventana -de dimensiones más modestas- que parece ofrecer continuidad. Regresando a la encrucijada, por la izquierda tenemos otra galería, modesta al principio, pero que se amplía decididamente tras un giro a la derecha. Este ramal sí se exploró por completo, cerrando tras una cincuentena de metros. No topografiamos, pues había olvidado el equipo en casa. Y no nos animamos a afrontar la escalada, pues teníamos a Victoria esperando en la boca. Así pues, tiramos unas cuantas fotos y salimos.







Victoria ya no estaba allí, así que desequipamos y nos vamos a otro de los pozos pendientes, situado justo al lado del camino, el ON-148. Contactamos con Victoria por teléfono para explicarle donde andamos, y nos ponemos a la faena. El ON-148 es un pocete estrecho situado junto al Pozu Lara explorada el otro día. Una vez descendido, resulta comunicar con la sala interior de esta cavidad. Además descubrimos otro torcu a pocos metros (ON-160) que también resultó comunicar con la misma cueva. No sé cómo el otro día se nos pasaron estas dos bocas del Pozu Lara, que ya cuenta con seis. Finalmente, y ya en compañía de Victoria -que sí se animaría a entrar en esta otra cueva-, recogemos los trastos y emprendemos el regreso.
Comentar que la ON-156/ON-157 nos ha dado una grata sorpresa, tanto por su belleza como por las amplias dimensiones de sus galerías. No tardaremos en regresar para abordar la escalada pendiente.



28 de marzo: En la última salida al Sistema Pradón - Ḥonfría habíamos olvidado una batería de taladro en la Galería Maravilla, y este día -ya que vivo al lado- me decidí a ir a por ella, y ya de paso, topografiar todos los pasajes nuevos de esta parte de la cueva. Al final estuve casi siete horas, pero cumplí con el objetivo marcado y topografié todo lo descubierto más allá de la Galería Maravilla en sus dos ramales (en su mayor parte gateras y pasos estrechos del gran caos de bloques; a excepción de la Sala Minimalista, no mucho más amplia, como su nombre indica) así como algún pasaje previo, además de recuperar la batería de marras. Con lo topografiado esta jornada el desarrollo del sistema alcanza los 5170 m, y además se aclara bastante la relación con los pasajes de la Cueva l'Arite, lo que esperamos que facilite la conexión entre ambas cavidades. Una vez más, no hay fotos de la salida.



30 de marzo:
Tras dos años sin regresar a la zona de La Verde, este sábado nos dirigimos a la Torca del León el grupo formado por Carla, Gonzalo y quien esto escribe. Una vez en la cavidad nos dirigimos a los pozos en la zona de la segunda boca, donde teníamos varias incógnitas. Descendemos el P-12 (bautizado como Pozu'l Castrón) y la rampa subsiguiente hasta la encrucijada donde la última vez corría un río que se perdía por una gatera. Hoy apenas hay un hilo de agua, pero tras una veintena de metros llegamos a una estrechez que sólo Carla logra superar. Encuentra continuidad más amplia del otro lado, pero se da la vuelta en un punto en que la galería está parcialmente inundada y hay que entrar al agua. Regresamos a la encrucijada. Cerca de ella está el Pozo del sifón, ya explorado pero pendiente de topo, y por encima de él, un incógnita prometedora. Mientras Gonza y yo topografiamos y desequipamos el pozo, Carla se va a explorar. Parece que la cosa tira, así que vamos detrás topografiando. Se trata de una serie de pasajes bastante caóticos, con varios niveles, que avanzan hacia el oeste; quedan bautizados como La Carlería. Llegamos hasta la base de unas chimeneas y emprendemos el regreso, dejando varias incógnitas en este sector. De nuevo en los niveles superiores decidimos explorar otro de los pozos pendientes, cerca de la encrucijada de la Galería Panthera leo y el Pasaje inferior. Baja Gonzalo instalando y los otros dos detrás con la topo. A los 8 metros de descenso hay un pasaje lateral con otro pozo paralelo, y 6 metros más abajo ambos conectan con la galería que habíamos explorado previamente: estamos descendiendo por las chimeneas que observamos hace un par de horas. Topografiamos y regresamos desinstalando. Tras un rápido consejo decidimos emprender la salida, llevándonos también la cuerda del pozo de entrada para su revisión. Terminamos -retomando viejas costumbres- tomando algo en la terraza del bar 'La Bolera' de Porrúa mientras comentábamos la jornada. Hemos cerrado varias incógnitas y hemos abierto otras tantas nuevas. Con lo topografiado hoy el desarrollo alcanza 1207 m, y aumenta también el desnivel hasta los -60 m.





Y eso es todo por el momento; seguiremos informando. Las fotos que ilustran este post son de Lara Álvarez y Gonzalo Sánchez. ¡Saludos soterraños!


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